El cine sigue de luto: Elke Sommer, actriz conocida por películas como «El nuevo caso del inspector Clouseau» o «El premio», ha fallecido en su casa de Bel-Air (Los Ángeles) a los 85 años como consecuencia de un fallo cardiaco. En España vue muy popular por ser la primera actriz a la que la censura le permitió lucir un bikini en la producción española «Bahía de Palma», en 1962.

De origen aristocrático (su padre, el pastor protestante Peter von Schletz, ostentaba el título de barón), Sommer vivió durante su infancia los rigores de la Alemania nazi y la II Guerra Mundial. En 1959, durante unas vacaciones en Italia, la futura estrella ganó un concurso de belleza que llamó la atención de Vittorio de Sica: el autor de «Ladrón de bicicletas» la llamó para que actuase junto a él en «El marqués, su sobrina y la doncella».

Pronto Elke Sommer se convirtió en un rostro solicitado para el cine europeo, incluyendo películas en Italia, su Alemania natal, Francia y España (actuó junto Arturo Fernández y Cassen en «Bahía de Palma» (1962), la primera película española que pudo mostrar un bikini en pantalla, que lucía una esplendorosa Sommer). Tras la inevitable mudanza a Hollywood, protagonizó el thriller «El premio» (1963) junto a Paul Newman, e hizo pareja con Peter Sellers en «El nuevo caso del inspector Clouseau» (1964), la primera secuela de La Pantera Rosa.

Convertida rápidamente en sex symbol (incluyendo posados para la revista Playboy), la actriz se especializó en un tipo de cine comercial con sabor pop, incluyendo la comedia detectivesca («La trampa del dinero», 1965, junto a Glenn Ford, Rita Hayworth y Joseph Cotten) y el entonces pujante cine de espías («La mansión de los siete placeres», de 1968, en la que trabajó con Dean Martin y Sharon Tate).

A partir de los 70, la carrera de Elke Sommer empezó a declinar, centrándose en producciones europeas, algo facilitado por sus dotes de políglota. Así, la vimos en el thriller español Las Vegas, 500 millones» (1968), la bélica «Zeppelin» (1971, junto a Michael York) y en incursiones en el terror made in Italy con el maestro Mario Bava detrás de la cámara («El diablo se lleva los muertos», 1973).

Tras la poco lucida «El estrafalario prisionero de Zenda» (1979), en la que trabajó de nuevo junto a Peter Sellers, Sommers espació más que nunca sus trabajos como actriz, interviniendo sobre todo en teleseries y como presentadora de TV. En 1993, la también actriz Zsa Zsa Gabor tuvo que indemnizarla con más de 3 millones de dólares tras un juicio por difamación.