La actriz estadounidense Susan Saint James, conocida por sus papeles protagonistas en las series «Kate y Allie» y «McMillan y esposa», ha fallecido el lunes 26 de octubre a los 80 años a causa de un cáncer de páncreas. Saint James fue uno de los rostros más reconocibles de la televisión de los años 70 y 80, una trayectoria que le permitió conseguir varias nominaciones a los premios Emmy y hacerse con uno de estos galardones en 1969 por su trabajo en la serie dramática «Audacia es el juego». Aunque se alejó progresivamente de Hollywood tras el final de «Kate y Allie» en 1989, su carrera dejó huella en la pequeña pantalla.
Su familia ha querido recordarla como una persona generosa, siempre dispuesta a dedicar su tiempo a quienes necesitaban ayuda. En un comunicado, sus allegados destacaron su capacidad para preocuparse por los demás y la manera en que enseñó a sus hijos a ser amables y solidarios. «Nunca conoció a un extraño», señalaron, antes de recordar que conseguía que cada persona con la que se encontraba se sintiera importante.
Nacida como Susan Jane Miller en Los Ángeles el 14 de agosto de 1946, Susan Saint James creció en Rockford, Illinois, y comenzó su trayectoria profesional como modelo antes de dar el salto a la interpretación. Su primer gran reconocimiento llegó con la mencionada serie que le dio el Emmy, en la que interpretaba a Peggy Maxwell, una asistente de investigación.
En 1971 llegó otro de los papeles más importantes de su carrera: Sally McMillan en «McMillan y esposa», junto a Rock Hudson, serie que le otorgó una gran popularidad en España. La ficción seguía las investigaciones de un comisario de policía de San Francisco y su esposa, que participaba activamente en la resolución de los casos. La actriz permaneció en la producción durante varias temporadas y obtuvo nuevas nominaciones a los Emmy gracias a su interpretación.
Años después, Saint James volvió a conquistar al público con «Kate y Allie», comedia de CBS estrenada en 1984 en la que compartía protagonismo con Jane Curtin. Ambas interpretaban a dos amigas divorciadas que decidían vivir juntas y criar a sus hijos en Nueva York. La serie se mantuvo durante seis temporadas y recibió una buena acogida por su retrato de una familia construida más allá de los modelos tradicionales. Saint James fue, de nuevo, nominada en dos ocasiones al Emmy por su papel de Kate.
Su filmografía también incluye películas como «Outlaw Blues» (1977), «Amor al primer mordisco» y «Cómo acabar con el alto coste de la vida» (1980). Tras el desenlace de «Kate y Allie», en 1989, la actriz se apartó en gran medida de la industria para centrarse en su familia, aunque realizó apariciones puntuales en producciones como «Ley y orden: Unidad de víctimas especiales» y, más recientemente, «La maldición de Bly Manor».
Su vida personal estuvo marcada por la muerte de su hijo Teddy, de 14 años, en un accidente aéreo ocurrido el 28 de noviembre de 2004 en Colorado. El joven viajaba en un avión privado junto a su padre, Dick Ebersol, antiguo ejecutivo de NBC, y su hermano Charles. Ebersol y Charles sobrevivieron al siniestro, en el que también murieron el piloto y una azafata. Tras la tragedia, Saint James dedicó parte de su tiempo a apoyar a padres que habían perdido a sus hijos.
Además de su carrera interpretativa, la actriz fue una firme defensora de las Olimpiadas Especiales y recibió una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood en 2008. Le sobreviven su marido, sus cuatro hijos y sus siete nietos.











