Nacido en Budapest (Hungría) en 1937, Peter Medak huyó a Reino Unido con su familia a los 19 años para escapar de la represión soviética tras la revolución de 1956. Allí encontró trabajo en la industria del cine, primero como ayudante y después dirigiendo capítulos de series de TV como «Los persuasores». En 1968 estrenó «Negatives», su primer largometraje.
En 1972, Medak firmó «La clase dirigente», vitriólica comedia sobre la aristocracia british que le granjeó una nominación al Oscar a Peter O’Toole. Durante esos mismos años se codeó con el mundo de la música pop, firmando visuales y videoclips para Pink Floyd y Peter Gabriel, entre otras estrellas.
Tras la mala experiencia de «Un fantasma al sol de mediodía» (1974), película durante cuyo calamitoso rodaje se enfrentó al siempre desquiciado Peter Sellers, el director estrenó «Al final de la escalera» (1980), un clásico del terror protagonizado por George C. Scott. Fue su película más aplaudida y también de uno de los títulos favoritos de Martin Scorsese y Steven Spielberg.
Con su siguiente trabajo, «Esos zorros locos, locos, locos» (1981) se lanzó a los territorios de la parodia chusca, y su carrera se resintió por ello. Aun así, además de seguir trabajando habitualmente en TV, Peter Medak entregó unas cuantas películas notables con el paso de los años. Entre ellas figuraron «Los Kray» (1990), biopic criminal con guion de Philip Ridley («La piel que brilla»), y el thriller «Doble juego» (1993), con un joven Gary Oldman de protagonista. Asimismo, Medak no perdió de vista el terror, firmando capítulos de series como «Historias de la cripta» y «Secta de sangre».
Los últimos años de la carrera de Peter Medak estuvieron orientados casi en exclusiva a lo televisivo. Aun así, en 2018 se despidió de la gran pantalla con «El fantasma de Peter Sellers», documental sobre ese mismo actor que había convertido su vida en un infierno.











