Brad Pitt ha presentado este miércoles en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián la película fuera de concurso «En el corazón de la bestia», asegurando que en sus «días más oscuros», hablar «abiertamente» sobre sus problemas con sus familiares y amigos más cercanos «lo fue todo».

El actor estadounidense de 62 años, que ha dado una multitudinaria rueda de prensa junto al director David Ayer, tuvo un tumultuoso matrimonio y divorcio de Angelina Jolie, que precisamente estuvo el año pasado en San Sebastián. Varios de sus hijos en común se han quitado el apellido de su padre, acusado por su exmujer de comportamientos violentos.

Pitt ha hecho un paralelismo con este thriller de aventuras donde interpreta a un oficial de las Fuerzas Especiales que tras sufrir un accidente queda atrapado en la implacable naturaleza de Alaska junto a su perro, al que considera su mejor amigo. «Es el vínculo entre los dos, la manera en que lucharíamos más por otros de lo que lucharíamos por nosotros mismos, ese tipo de cuidado, amor y lealtad, lo que les mantiene a los dos. Y eso es también cierto en la vida real», ha reflexionado en su comparecencia ante los medios.

La película, que en el Festival de San Sebastián esta fuera de concurso y se estrenará en cines este viernes, 25 de septiembre, es una «historia de supervivencia -ha explicado-, pero sobre todo una historia sobre lo que nos conecta a los unos con los otros». «¿Por qué no cuidamos a la gente que nos rodea? -se ha preguntado el actor- Si todo el mundo lo hiciera ese sería un buen punto de partida», ha añadido.

Brad Pitt está presente todas y cada una de las escenas de un filme en el que solo comparte cámara con los espectaculares paisajes y con el perro Uber, que da vida al can de combate Odin. «En algunas escenas Uber está mejor que yo, pero ya sabíamos que eso iba a pasar», ha bromeado Pitt. «Pasar un día con un perro hace que la vida sea mejor», ha añadido la estrella de Hollywood, que durante el rodaje paso muchas horas junto a Uber y fue «maravilloso». «Tenía que hacer de actor y de entrenador -ha recordado- y siempre llevaba algo de pollo en el bolsillo para él». Tanto el personaje de Brad Pitt como el del perro son «criaturas duras y muy capaces -ha apuntado-, pero lo más importante es el vinculo que tienen, eso es lo que les puede salvar».

El tema de la violencia también está presente en el largometraje porque ambos, hombre y perro, vuelven de la guerra y tienen que construir una nueva vida en paz. «Queríamos mostrar que los militares que regresan de la guerra no solo tienen dolores físicos, también morales y psicológicos porque han sufrido cosas horribles».

La película dirigida por Ayer, con quien Pitt ya protagonizó la bélica «Corazones de acero» en 2014, llega a los cines españoles este viernes 25, tras su paso fuera de competición por la sección oficial del certamen donostiarra.