Ha muerto a los 77 años Gerrit Graham, actor que pasó a la historia interpretando a Beef, uno de los personajes más inolvidables de «El fantasma del paraíso», la película de culto que filmó Brian de Palma en 1974. Más de cincuenta años después de aquella obra para el recuerdo, Gerrit Graham ha fallecido en Nueva York a la edad de 77 años, rodeado de su familia. El deceso tuvo lugar en una residencia de ancianos ubicada en Rhinebeck, y fue causado por complicaciones derivadas de una enfermedad pulmonar.

Su vida cambió el día que conoció a De Palma. Los dos estudiaban en la Universidad de Columbia y comenzaron a trabajar juntos en las primeras películas independientes del director, «Greetings» y «Hola mamá», donde también se asomaba una futura estrella en ciernes, Robert De Niro. Después llegó la deliciosamente excesiva vuelta de tuerca al clásico de «El fantasma de la ópera» con «El fantasma del Paraíso», con reminiscencias fáusticas y mucho rock.

Su carrera lo fue consolidando como un actor de carácter que acabaría trabajando con cineastas tan dispares como Louis Malle, Robert Zemeckis e, incluso, con autores como Alex Cox y Julio Medem, con el que realizó una de sus últimas apariciones en cine gracias a su cinta «Caótica Ana». Su versatilidad lo llevó también al mundo de la animación, donde prestó su voz a Cat R. Waul en la versión original de la serie «Fievel en el oeste».

Entre sus trabajos más recordados fuera del universo de De Palma aparecen «La pequeña», del mencionado Malle, donde interpretó al novio del personaje de Susan Sarandon, y «Frenos rotos, coches locos», la comedia de Zemeckis en la que formaba parte del grupo de vendedores dispuestos a cualquier cosa por cerrar una venta. También apareció en «Engendro mecánico», junto a Julie Christie, interpretando a un especialista en informática.

Los años ochenta fueron su época más prolífica, donde supo desempeñarse como un actor al que amó el cine de género. Llegó a participar en «Muñeco diabólico 2», la tercera entrega de «¡Estoy vivo!», punto final a la trilogía de Larry Cohen, y cintas de terror ochentero como «Reacción viva» o «TerrorVisión», además de dejarse ver en un episodio de «Historias de la cripta» y en otro de «Más allá de los límites de la realidad», convirtiéndose en un icono del fantaterror.

Su trayectoria no se limitó a la interpretación. Gerrit Graham también ejerció como guionista, una faceta menos conocida de su carrera que le llevó a escribir tres episodios de la nueva versión de «La dimensión desconocida» entre 1985 y 1986. Además, participó en los guiones de películas de animación como Oliver y su pandilla» y «La Sirenita», y colaboró con su hermano Sam Graham en el cortometraje «Mickey Mouse: El príncipe y el mendigo».

También tuvo una importante presencia televisiva. Durante finales de los ochenta interpretó a un lugarteniente de Carter McKay, el personaje de George Kennedy, en «Dallas», y posteriormente puso voz a Franklin Sherman, padre adoptivo del personaje de Jon Lovitz, en la serie animada «The Critic». Su rostro también apareció en series tan conocidas como «Starsky y Hutch», «Seinfeld», «Star Trek: Voyager» o «Ley y orden».

Más allá del cine y la televisión, Graham tuvo además una curiosa incursión en la música. En los años setenta conoció a Bob Weir, guitarrista de Grateful Dead, a través de un amigo común, y terminó colaborando con él en la canción «Victim or the Crime». El tema formó parte de «Built to Last», el decimotercer y último álbum de estudio de la banda, publicado en 1989.

Gerrit Graham llegó a atribuirse una de las frases más llamativas de la canción, «La paciencia se agota con el drogadicto», que acabaría convirtiéndose en uno de los detalles más singulares de una carrera difícil de encasillar. Le sobreviven sus hijos, Jack y Henry, y sus nietos, Nolan, Micah, Vera y Joey.