Woody Allen comienza a rodar en Madrid su película número 51 apenas un par de meses antes de cumplir 91 años. Será una «comedia con romance e intriga» rodada en inglés y ambientada en el mundo diplomático, según ha adelantado el cineasta neoyorquino en una presentación ante los medios. La acción de la película, todavía sin título pero con la condición de incluir el nombre de Madrid según el acuerdo de patrocinio de 1,5 millones de euros de la Comunidad de Madrid y otros 1,5 millones aportados por el Ayuntamiento, se rodará a partir del 5 de octubre en más de 30 localizaciones de la capital madrileña y la localidad de Aranjuez. El presupuesto total ronda en torno a los 12 millones de euros, que se completan con aportaciones de la productora española Wanda films, junto a la compañía del propio director, Gravier Productions. Se trata de una apuesta con la que el cineasta pretende mostrar una ciudad que describe como “preciosa y elegante”, añadiendo: “Estoy sobrecogido, si vienes de Nueva York a las ciudades europeas te das cuenta de que son muy bonitas y exóticas”.
El cineasta no ha querido pronunciarse sobre las manifestiaciones contra los deshaucios: “Siempre me he dedicado a las relaciones entre las personas, temas más existenciales, más románticos, y cuando me preguntan por temas sociales o políticos solo conozco lo que leo en los periódicos”, reconoce el director, que agrega que no tiene “información más profunda sobre la verdad de lo que sucede” en la Puerta del Sol. Allen sí ha apostado por posicionarse con respecto al auge de los partidos simpatizantes del fascismo en Europa, pues no ha dudado en declarar que “siempre” le ha preocupado “cualquier tipo de auge del fascismo”. “Me parece terrible y el mundo está en una frase crítica ahora mismo. Siempre estoy rotundamente en contra del fascismo, ya sea del Gobierno, en el teatro, en la censura… Me preocupa mucho y estoy en contra”.
Sus protagonistas serán las actrices Jemima Kirke (quien fue una de las protagonistas de la serie «Girls», en el papel de Jessa) y Alexi Wasser (también presente en «Girls», y otras series como «Agentes de Shield» o «Poker Face»), a la cabeza de un reparto internacional donde también aparecerán más de 50 actores españoles. Jordi Mollà, Paloma Bloyd o Peter Vives son algunos de ellos y los pocos nombres del reparto que han trascendido por ahora, a los que se pueden sumar los que ya conocíamos del neozelandés Marton Csokas («Las luminarias», «La casa de los susurros») y el noruego Jakob Oftebro («Kon-Tiki»).
Peter Vives ha desvelado que él es un diplomático viviendo en Madrid y que Alexi Wasser interpreta a su mujer. La actriz ha añadido que esta comedia con romance e intriga le recordaba sobre guion a una mezcla de «Alice» y «Misterioso asesinato en Manhattan», dos películas de Woody Allen en las que misterio y humor van de la mano.
Woody Allen asegura que había escrito esta comedia sobre diplomáticos hacía tiempo pensando que podría rodarla en Barcelona, París o en otras grandes ciudades europeas. «No pensé en Madrid en ese primer momento, pero cuando mis productores me hablaron de esta ciudad enseguida me di cuenta de que era el lugar idóneo para esta historia», explicó el cineasta que vino por primera vez a la capital como músico de jazz y ha repetido en numerosas ocasiones dando conciertos o promocionando sus películas.
Miguel Morales, de Wanda Films, ha recordado cómo la idea de producir una película con Woody Allen surgió cuando distribuyeron su anterior filme, «Golpe de suerte», durante un cocktail en el Festival de Venecia. «Nosotros le propusimos rodarla en País Vasco, Navarra o Canarias por la desgravación fiscal, pero él tenía claro que quería ambientarla en Madrid porque admiraba mucho la ciudad».
Sobre su retiro Allen ha desvelado que aunque en el pasado ya ha habido rumores sobre la posibilidad de que se jubilase como cineasta, este ha alegado que todavía habrá que esperar. “Sí que dije que me iba a retirar y quiero hacerlo, es agotador hacer películas, es un trabajo muy duro y difícil. El cine ya se ha pasado a televisión, antes hacías una película e iba al cine y duraba allí meses, ahora pasan muy rápido a la televisión y no vuelves a oír hablar de ella. No estoy tan entusiasmado, pero la idea de esta historia y de Madrid no podía rechazarla”, ha declarado, subrayando que la idea de la película era “demasiado emocionante como para no llevarla a cabo”.













