Gonzalo Suárez ha fallecido este martes 29 de septiembre en su domicilio de Madrid a los 92 años. El escritor, guionista y director de cine, nacido en Oviedo en 1934, recibió durante su carrera innumerables galardones, como el Premio Nacional de Cinematografía en 1991 o el Goya de mejor dirección por la película «Remando al viento» (1988), una fantasía sobre Mary Shelley y Lord Byron protagonizada por Lizzy McInnerny y Hugh Grant por la que también recibió la Concha de Plata del Festival de San Sebastián.
En la última edición de los Premios Goya, celebrada el pasado mes de febrero en Barcelona, Gonzalo Suárez recibió el Goya de Honor en reconocimiento a toda su carrera. En su intervención realizó un alegato en favor del cine que, en cierta manera, según explicó, le remitía al «primer bisonte que nuestros ancestros pintaron en las cavernas». «Estoy absolutamente orgulloso de comprobar que el cine ha sobrevivido a las redes y a las cavernas. Pero me veo obligado a reconocer que en este momento el bisonte soy yo», añadió.
El cineasta y escritor –tanto de novela («El asesino triste», «La sombra de mis zapatos», «Con el cielo a cuestas») como de crónicas deportivas– también recibió a lo largo de su vida la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y el Premio Luis Buñuel. Fue nombrado Caballero de las Artes y las Letras de Francia y de la Orden de Alfonso X el Sabio en la primera ocasión en la que se otorgó esta condecoración a un director de cine.
«Ditirambo» (1969), escrito y protagonizado por él mismo, fue el primer largometraje de una sugerente etapa temprana que incluye títulos como «El extraño caso del doctor Fausto» (1969), «Aoom» (1970), «Morbo» (1972) o «Al diablo, con amor» (1973); estos dos últimos, con Ana Belén y Víctor Manuel como estrellas mientras que Carmen Sevilla y Donald Pleasance protagonizaron la posterior «La loba y la paloma» (1974). A partir de este momento, las adaptaciones literarias de alto nivel pasaron a tener un lugar primordial en la obra de Gonzalo Suárez, de quien serán recordadas sus traslaciones de «La regenta» (1974) con Emma Penella, «Beatriz» (1976) con Nadiuska y Carmen Sevilla de nuevo, «Parranda» (1977), «Don Juan en los infiernos» (1991), «El detective y la muerte» (1994) con Javier Bardem o la miniserie de «Los pazos de Ulloa» (1985).
«Salvo alguna excepción, no he vuelto a ver mis películas. Si volviera a empezar, haría lo mismo: inventar el cine o tratar de inventarlo», afirmaba el director con ocasión de su Goya de Honor. «Para mí, el tiempo ha sido siempre la gran incógnita: es un flash que es la vida entera. Tratar de capturarlo, bien sea con gestos que luego quedan, con momentos, o con luz, es un desafío. Y esto es lo que más me apetece del cine y lo que más recuerdo de determinadas películas», reconocía entonces Suárez, que trabajó con Charo López, Francisco Rabal, José Sacristán, Fernando Rey, Fernando Fernán-Gómez, Carmen Maura, Aitana Sánchez-Gijón, Victoria Abril, Marisa Paredes, Maribel Verdú, Javier Bardem, Carmelo Gómez, Ana Belén, José Luis Gómez, Carmen Sevilla, Hugh Grant, María de Medeiros, Héctor Alterio y Donald Pleasence, entre otros muchos intérpretes.
El corto «Alas de tiniebla» (2021) y el mediometraje «El sueño de Malinche» (2019) quedan como los últimos trabajos de la filmografía de Gonzalo Suárez, donde la experimentación y la narración se dieron la mano a lo largo de cinco décadas y 20 largometrajes que se desarrollaron en todo tipo de géneros.











