RICHARD ATTENBOROUGH

    Richard Samuel Attenborough nació el 29 de agosto de 1923 en Cambridge, (Inglaterra). Era el hermano mayor del famoso naturalista Sir David Attenborough. Richard pasó su infancia en Leicester y Con 17 años se trasladó a Londres gracias a una beca Leverhulme en la Royal Academy de Arte Dramático, efectuando su debut teatral en los escenarios del West End en 1942, en plena guerra mundial.
    El éxito teatral le permitió debutar en el cine con «Sangre, sudor y lágrimas» de David Lean y Noel Coward

    en 1942. El éxito le llegó en 1947 con «Historia de una cobardía», basandose en la novela de Graham Greene. Estos dos papeles, unidos al del asesino adulador de «Brighton, parque de atracciones» (1947), le encasillaron en ese tipo de personajes. Pero a la vez Attenborough va ganando solidez en su estilo interpretativo en títulos como «A vida o muerte» (1946, de Michael Powell), junto a David Niven y Flora Robson; el clásico melodrama negro «The Lost People» (1952, de Virgil Vogel), o la superproducción biográfico-histórica «The Magic Box» (1951), que supuso su primera colaboración con el director John Boulting.

    Sería con «Asuntos privados» (1956), la película con la que dio un salto decisivo en su carrera como actor. En 1959 coproduce y protagoniza «El amargo silencio» de Guy Green, y secunda a Peter Sellers en otra exitosa película que también dirige Boulting: «Estás bien, Jack». Un año después coproduce y protagoniza «Amargo silencio» de Guy Green, retratando el drama del mundo obrero en las figuras de varios mineros rurales. En 1962 repite con Boulting y Sellers en una comedia inolvidable: «Juego para dos», en la que también destacaba una deliciosa Mai Zetterling. En 1962 debuta en el cine norteamericano con «La gran evasión» («The Great Escape»), de John Sturges.
    Pronto comienza a combinar sus películas británicas con producciones de Hollywood, como «El vuelo del Fénix» (Robert Aldrich, 1965), al lado de James Stewart, Hardy Krüger y Peter Finch; «El yang-tsé en llamas» («The Sand Pebbles», 1966, de Robert Wise), en compañía de Steve McQueen y Candice Bergen, o entrañable «El extravagante Dr. Doolittle» (1967, de Richard Fleischer), en un reparto que lideraba el gran Rex Harrison.

    En 1964 protagoniza la que resulta ser su mejor creación de la década, un film convertido hoy día en emblemático del cine inglés: «Plan siniestro», de Bryan Forbes, brillando sobre las actuaciones, por otro lado excelentes, de Kim Stanley y Nannette Newman, y a continuación cambia y hace una pequeña comedia romántica «Los pecados de la sra. Blossom», de 1968.
    Richard Attenborough debuta como director en 1969 con «Oh, que guerra tan bonita» aunque su consagración definitiva tras la cámara no le llegó hasta «Gandhi» (1982).
    En 1971 protagoniza, también en Inglaterra, el filme que despide su carrera como actor protagonista, considera como su mejor interpretación, «El estrangulador de Rillington Place» («Rillington Place», de Richard Fleischer), basada en hechos reales. A mediados de los 70 colabora con Otto Preminger en dos títulos de distinto signo: «Rosebud» (1974) y secunda a John Wayne, Mel Ferrer y Lesley Anne Down en el exitoso thriller «Brannigan», de Douglas Hickox

    En 1979 rueda «El factor humano» y «Jugadores de ajedrez» de Satyajit Ray, tras las que deja la interpretación por un tiempo para centrarse en la dirección, hasta su retorno con «Parque Jurásico» (1993) de Steven Spielberg.
    Como director firma títulos como «El joven Winston» («The Young Winston», 1972) sobre los años de juventud de Winston Churchill, donde Attenborough sobresale como director de actores (en este caso, Robert Shaw y Anne Bancroft, entre otros), «Un puente lejano» («A Bridge Too Far», 1977), la última superproducción con grandes estrellas internacionales como Sean Connery, Michael Caine, Robert Redford y Liv Ullmann, dedicada a la Segunda Guerra Mundial, y «Magic» (1978), un thriller sobrenatural que contiene una de las mejores creaciones de Anthony Hopkins.

    En 1982 llega su gran película como director, «Gandhi», una ambiciosa superproducción anglonorteamericana cuyos preparativos y rodaje llevó al director nueve años de su vida, coronada ese año por un inmenso y merecido éxito en los cines de todo el mundo, y por ser galardonada con ocho premios Óscar en Hollywood.
    Sus siguientes empeños continúan en primera línea de calidad y reconocimiento: el musical adaptado directamente de Broadway «A Chorus Line» (1985); el drama de denuncia sobre el Apartheid basado en hechos y personajes reales de Suráfrica «Grita Libertad» (1987), con Denzel Washington y Kevin Kline; el fresco biográfico que catapultó a la fama a Robert Downey Jr., «Chaplin», de 1992, en torno a la vida de Charles Chaplin, y una especie de biografía del escritor C. S. Lewis: «Tierras de penumbra» (1993), con Anthony Hopkins y Debra Winger. El siglo XX finaliza para el Attenborough director con «Búho gris», de 1999,
    Attenborough estaba considerado como un gran humanista en el más amplio sentido del término, solidario con muchas causas que requerían su atención y con una especial preocupación hacia la infancia, motivación que había heredado de sus padres cuando, durante la Segunda Guerra Mundial ayudaron a la evacuación de miles de niños judios de Francia y Centroeuropa a través del puerto de Bilbao. En diciembre de 2004, una de sus hijas murió y otra resultó herida a causa del Tsunami del Océano Índico. En las navidades de 2008, con 85 años, sufrió una caida con diferentes complicaciones que le mantuvo definitivamente retirado de la vida pública.El cineasta falleció el 24 de agosto de 2014 a los 90 años de edad, en la residencia en que vivía con su esposa en Londres desde que sufrió una apoplejía como consecuencia de su caída.