VALOR DE LEY (TRUE GRIT)

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    Titulo original: True Grit
    Año: 2010
    País: EE.UU.
    Duración: 110 min.
    Dirección: Joel Coen y Ethan Coen
    Guión: Joel Coen y Ethan Coen, basado en la novela homónima de Charles Portis.
    Música: Carter Burwell Temas musicales: "Leaning On The Everlasting Arms”; “The Glory-Land Way”; “Hold To God`s Unchanging Hand”; "Talk About Suffering”; “What A Friend Have In Jesus”; y "Leaning On The Everlasting Arms”, interpretado por Iris DeMent.

    Intérpretes

    Jeff Bridges, Hailee Steinfeld, Matt Damon, Josh Brolin, Barry Pepper, Dakin Matthews, Jarlath Conroy, Paul Rae, Domhnall Gleeson, Elizabeth Marvel, Roy Lee Jones, Ed Corbin, Leon Russom, Bruce Green, Candyce Hinkle, Peter Leung, Don Pirl, Joe Stevens, David Lipman, Jake Walker, Orlando Storm Smart, Ty Mitchell, Nicholas Sadler, Scott Sowers, Jonathan Joss, Maggie A. Goodman, Brandon Sanderson, Ruben Nakai Campana, Brian Brown, Marcello Murphy, Mary Anzalone, Gopal Bidari, Ted Ferguson, Scott Flick, Martina Griffin y Cody Jones.

    Premios

    Nominada al Oscar a l Mejor Película, a la Mejor Dirección, al Mejor Actor Protagonista (Jeff Bridges), a la Mejor Actriz Secundaria (Hailee Steinfeld), a la Mejor Dirección Artística, a la Mejor Fotografía, al Mejor Diseño de Vestuario, al Mejor Sonido, al Mejor Montaje de Sonido y al Mejor Guión Adaptado. Nominada a los Premios BAFTA de la Academia del Cine Británico a la Mejor Película, a la Mejor Dirección, al Mejor Actor Protagonista (Jeff Briges), a la Mejor Actriz Protagonista (Hailee Steinfeld), a la Mejor Fotografía, al Mejor Diseño de Producción y al Mejor Sonido.

    Sinopsis

    En el otoño de 1877 y en la Norteamérica de la frontera, de justo después de la Guerra Civil, Mattie Ross (Haiee Steinfeld), con 14 años de edad llega a Fort Smith, Arkansas, decidida a buscar justicia por la muerte de su padre, tiroteado a sangre fría. La joven llega como única representante de su familia, en busca del cobarde Tom Chaney (Josh Brolin), de quien se dice que mató a su padre por dos monedas de oro antes de huir como un fugitivo al territorio indio. Decidida a seguir a Chaney y hacer que le ahorquen, Mattie le pide ayuda a un hombre del que se dice que es uno de los jefes de policía más rudos que hay en la ciudad: el agente federal Rooster Cogburn (Jeff Bridges), que no se toma muy en serio la petición de la joven, pero quien después de muchas objeciones, accede a perseguir a Chaney. Pero Chaney es ya el objetivo del parlanchín ranger de Texas LaBoeuf (Matt Damon), quien también se propone capturar al asesino y llevarlo a Texas porque ha asesinado a un senador en aquel territorio, para cobrar una sustanciosa recompensa. Aunque Cogburn emprende la búsqueda sin la joven, empeñada en acompañarle, esta pronto le alcanza, descubriendo que se ha unido a LaBoeuf en la búsqueda para así repartirse la recompensa, lo que hace que los tres choquen por el camino. Todos ellos decididos y obstinados, cada uno de ellos impulsado por su propio y rudo código moral, esta insólita banda cabalga hacia un juicio impredecible, y se van viendo envueltos en la materia de las leyendas: malicia y brutalidad, valor y desilusión, tenacidad y amor sin reservas. Pronto Cogburn y Mattie se separan de LaBoeuf e obtienen una valiosa información por parte de dos pistoleros, quienes le aseguran que Chaey forma parte de la banda de Lucky Ned Pepper (Barry Pepper) que merodea por lugares cercanos. El encuentro de Mattie y Cogburn primero y LaBoeuf después, con los hombres de Pepper en general y con Chaney en particular, no tardará en producirse.

    Comentario

    Para quienes no hemos leído la novela de Charles Portis la calidad de la adaptación de los Coen es una completa incógnita; de forma que, como tantas otras veces, debemos ajustarnos escuetamente a lo que desprende la pantalla. Y son múltiples, la verdad, los méritos de la película: el primero y principal, la historia; y luego un atracón de espléndidos actores, una ambientación y puesta en escena sensacional, por no insistir en la portentosa síntesis musical que le acompaña. Los Coen, innegables virtuosos en la reconstrucción de escenarios, nos transportan ahora en un abrir y cerrar de ojos al siglo XIX americano, al más polvoriento y agresivo de los rincones, a la mismísima tierra de la leyenda. Tardan, eso sí, en entrar en calor, pierden demasiados minutos en ponerse (y ponernos) en situación y sólo uno de sus sabidos golpes de efecto (las sucesivas e impactantes apariciones de Jeff Bridges y Matt Damon en escena) son estímulos definitivos para recargar energías. Ahí sí que le han echado empuje a la cosa. Sabedores de que “El gran Lebowsky” subió muchos enteros en los anales del cine gracias a El Nota, se afanan ahora los Coen en darle nuevo lustre a Jeff a base del obstinado Rooster Cogburn; lustre y una imagen “de pegada” lo suficientemente chocante como para que la estampa permanezca. Y exactamente lo mismo hacen con el personaje de LaBoeuf: el divertido bigotudo que Damon encarna le perseguirá, seguro, aunque sólo sea por pura estética. Ahí está: imposible negar que hay en todo esto una búsqueda obsesiva de las formas, tan pertinaz que sacrifica otras muchas bazas. Ni guiños, ni alegorías, ni complicidades varias impiden que “Valor de ley” sea estética… y hermosamente aburrida.