PEQUEÑECES (1950)

    Titulo original: Pequeñeces
    Año: 1950
    País: España
    Duración: 116 min.
    Dirección: Juan de Orduña.
    Guión: Vicente Escrivá, Vicente Coello, Ángel A. Jordán y Juan de Orduña, basado en la novela homónima del padre Luis Coloma.
    Música: Juan Quintero.

    Intérpretes

    Aurora Bautista, Jorge Mistral, Lina Yegros, Jesús Tordesillas, Elena Salvador, Guillermo Marín, Sara Montiel, Ricardo Acero, Fernando Aguirre, Ángel Álvarez, Valeriano Andrés, Manuel Arbó, Rafael Arcos, María Asquerino, Francisco Bernal, Tomás Blanco, María Cañete, Alfonso de Córdoba, María Cuevas, Carlos Díaz de Mendoza, Manuel Dicenta y Juan Espantaleón.

    Sinopsis

    Con la caída de Amadeo de Saboya, la instauración de la Primera República, la huida de la aristocracia a París y el restablecimiento de la monarquía con Isabel II por el general Pavía como telón de fondo, vemos como la condesa de Curra Albornoz (Aurora Bautista) lleva una vida licenciosa, desatendiendo a su marido Fernando Luján (Juan Vázquez) y teniendo a su hijo Francisco (Carlos Larrañaga) en el olvido, descuidando con él sus atenciones. Las complicaciones de la escandalosa existencia de Curra Albornoz la van apartando poco a poco de la buena sociedad. Las culpas de los padres llegan indirectamente a los hijos y el de Curra Albornoz, como consecuencia de una disputa con otro niño por cuestiones de familia, perece ahogado en el mar. Esta gran tragedia conmueve el alma de Cura Albornoz, que vuelve a la senda del bien.

    Comentario

    A partir de la novela homónima del jesuita Luis Coloma, la mítica productora Cifesa hace aquí la más costosa de sus superproducciones históricas. El filme, que mostraba por primera vez en la pantalla, tras la guerra civil, un adulterio entre una pareja casada que, incluso, se besaban en la boca, pasó la férrea censura de la época por basarse en la obra de un jesuita y por tener ambos adúlteros un castigo ejemplar. A destacar el diálogo de doble sentido donde la marquesa adúltera, al despedirse de unas amigas dice: "Muy honrada", siendo respondida por ellas: "Las honradas somos nosotras".