LA CASA DE JACK (2018)

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    Titulo original: The House That Jack Built
    Año: 2018
    País: Dinamarca – Francia – Alemania – Suecia
    Duración: 152 min.
    Dirección: Lars von Trier
    Guión: Lars von Trier
    Música: Temas musicales: “Fame”, interpretado por David Bowie

    Intérpretes

    Matt Dillon, Bruno Ganz, Uma Thurman, Siobhan Fallon Hogan, Sofie Gråbøl, Riley Keough, Jeremy Davies, Jack McKenzie, Ed Speleers, David Bailie, Mathias Hjelm, Ji-tae Yu, Emil Tholstrup, Marijana Jankovic, Carina Skenhede, Rocco Day, Cohen Day, Robert Jezek, Osy Ikhile, Christian Arnold, Johannes Kuhnke, Jerker Fahlström, Robert G. Slade, Vasilije Mujka, Ola Normelli y Lisa Sjöholm.

    Premios

    Seleccionada para la Sección Oficial fuera de concurso del Festival internacional de Cine de Cannes Seleccionada para la Sección Oficial fuera de concurso del Festival de Cine Fantástico de Sitges.

    Sinopsis

    La historia de un asesino en serie que se desarrolla a lo largo de 12 años entre las décadas de los 70 y los 80, dividida en cinco capítulos, denominados “incidentes” y un epílogo. La película sigue a Jack (Matt Dillon), que viaja en una furgoneta por carreteras despobladas del estado de Washington, asesinando a mujeres que marcarán su evolución como asesino en serie. Su pasión es la violencia, su vicio el detallismo obsesivo. Escrupuloso y brutal, obsesionado por la limpieza y por no dejar ni una mácula de sangre en los lugares de sus crímenes, va guardando los cuerpos de sus víctimas en un refrigerador. La historia se vive desde el punto de vista de Jack, quien considera cada uno de sus asesinatos es una obra de arte en sí misma y que va relatando a Verge (Bruno Ganz), donde se mezclan de forma grotesca la sofisticación, la autocompasión casi infantil y explicaciones detalladas de maniobras tan peligrosas como difíciles para Jack. A la vez se va construyendo una casa de madera (es ingeniero, está obsesionado con la arquitectura) que será la ilusión de su vida.

    Comentario

    Entre el thriller y el humor negro, el danés Lars von Trier convierte a Matt Dillon en un asesino en serie de mujeres, obsesionado con la limpieza, a la vez que se construye una casa de madera. Para saber si esa casa será la del título del filme hay que esperar los 155 minutos que dura la película, coproducida entre Dinamarca, Suecia, Francia y Alemania. Lars Von Trier no escatima sangre y va relatando parsimoniosamente en off sus crímenes, sus reflexiones filosóficas y sus justificaciones a un interlocutor que no aparecerá en imagen hasta la última parte y que bien puede funcionar como la voz de su conciencia. Se van alternando escenas terribles, sádicas y crueles con otras en las que no pasa nada, que incluso contienen sus puntos de humor, como la obsesión del personaje por limpiar la sangre. Esta descompensación es lo más débil del filme del que no hay que tomarse nada demasiado en serio. Lo mejor está en “pulcro” trabajo de Matt Dillon como un hombre apocado y que adopta sobre la marcha diferentes personajes frente a sus víctimas, saliendo siempre airoso.