EL ARTE DE AMAR (2011)

    Titulo original: L`art d`aimer
    Año: 2011
    País: Francia
    Duración: 85 min.
    Dirección: Emmanuel Mouret
    Guión: Emmanuel Mouret
    Música: Frédéric Norel

    Intérpretes

    François Cluzet, Frédérique Bel, Julie Depardieu, Judith Godrèche, Laurent Stocker, Elodie Navarre, Gaspard Ulliel, Emmanuel Mouret, Pascale Arbillot, Ariane Ascaride, Louis-Do de Lencquesaing, Philippe Magnan, Stanislas Merhar, Michaël Cohen, Mélanie Chaney, Camille Bardery, Paule Pagliano, Jean-Pierre Pagliano, Emilie Bourlès, Jean-Michel Dagory, Jade Nguyen, Olivier Brochart, Guillaume Ferrandez, Grégory Le Fourn, Aurélie Bouix, Jean-Louis Levasseur, Jean-Louis Padis, Marie Coulonjou, David Tissot y Aurélia Alcaïs.

    Premios

    Seleccionada para el Festival de Cine de Locarno

    Sinopsis

    En el momento en el que nos enamoramos, en ese preciso instante, se produce en nosotros una música particular… Para cada cual es diferente, y puede sobrevenirnos cuando menos lo esperamos: Zoé (Pascale Arbillot) le propone a su mejor amiga Isabelle (Julie Depardieu) tener una relación con su propio marido. Achille (François Cluzet) se cruza a su nueva vecina con la cual piensa que podría tener una aventura, pero esto no pasa como previsto. Amélie (Judith Godrèche) que tiene una alta opinión de la fidelidad le pide a una amiga soltera Isabelle reemplazarle con su mejor amigo y amante Borís (Laurent Stocker). Emmanuelle (Ariane Ascaride) quiere dejar a su compañero Paul (Philippe Magnan) para vivir sus fantasmas con toda libertad. Vanessa (Élodie Navarre) le reconoce a su enamorado que desearía acostarse con un colega, permitiéndole a él una acción recíproca de libertad conyugal: más fácil decir que a hacer.

    Comentario

    Cinco historias con un tema en común: el amor. Cada una de las situaciones analiza la problemática del deseo y propone un examen de conciencia. Los personajes pretenden ser libres y quieren satisfacer sus deseos con total transparencia, lo que permite examinar las costumbres actuales y plantear cuestiones morales, sin que lleguen a ser nunca moralizadoras.