CAÑAS Y BARRO

    Titulo original: Cañas y barro / La Palude del peccato
    Año: 1954
    País: España – Italia
    Duración: 99 min.
    Dirección: Juan de Orduña
    Guión: Manuel Tamayo, basado en la novela homónima de Vicente Blasco Ibañez.
    Música: Ricardo Lamotte de Grignón.

    Intérpretes

    Virgilio Teixeira, Erno Crisa, Anna Amendola, Joan Capri, Modesto Cid, Társila Criado, Félix Fernández, Fortunato García, José Ramón Giner, Ángel Jordán, Ramón Martori, Pedro Mascaró, Juan Monfort, José Moreno, José Nieto, Consuelo de Nieva, Luis Orduña, Aurora Redondo, Delia Scala y Saro Urzì.

    Sinopsis

    En el Palmar, una isla de la Albufera valenciana, a mediados del siglo XIX, dos niños están enamorados de la misma niña, pero cuando se hacen mayores Tonet (Virgilio Teixeira) y Jaime (Erno Crisa), se enfrentan por el amor de Nela (Ana Mendola), mientras ella prefiere casarse con el rico y amable viudo Cañamel (Saro Urzi). Cuando Tonet regresa de combatir en la Guerra de Cuba, no tarda en morir Cañamel, pero en el testamento especifica que si Nela vuelve a casarse, su dinero irá a parar a su cuñada Samaruca (Aurora Redondo) y a su hijo Jaime, por lo que la ambiciosa Nela obliga a Tonet a entablar una relación a escondidas, siempre vigilados por Samaruca y Jaima. Por fin, cuando Nela tiene un hijo, hace que Tonet se lo de a unos pescadores para que lo escondan, pero Jaime lo descubre, luchan y mata de un disparo a Tonet. Su padre Antonio (José Nieto), su abuelo Paloma (Félix Fernández), la inclusera Marieta (Delia Scala), que siempre ha estado enamorada de él en silencio, y Nela, entierran a Tonet entre las cañas y el barro de la Albufera.

    Comentario

    Adaptación de la famosa obra de Vicente Blasco Ibañez a cargo de Juan de Orduña, con un sólido guión de Manuel Tamayo, el acento en la descripción de las costumbres populares y en la recreación de cuadros festivos, combinándolo con la intensidad dramática de personajes y situaciones, que dan lugar a un excelente melodrama. A destacar la fotografía de José F. Aguayo, en donde su recreación de la escena de la noche en la Albufera sigue siendo ejemplar.