«El hijo de la cómica» función de gira por España, que en Madrid permanecerá en el Teatro Bellas Artes hasta el 28 de junio, protagonizada, dirigida y adaptada por José Sacristán, está basada en la primera parte de «El Tiempo Amarillo», las memorias de Fernando Fernán Gómez.

El punto de partida del espectáculo es el encuentro de José Sacristán con Fernando Fernán-Gómez. Una relación que marcó al actor y que se convierte aquí en hilo conductor. Sacristán escucha de nuevo aquellas historias y las transforma en materia escénica. Así, construye un relato que fluye entre lo vivido y lo imaginado, entre la memoria individual y la colectiva.

La función mezcla voces que confluyen en una sola para presentarlas al espectador. Voces de abuelas, madres, criadas, niños soñadores, jóvenes con prisa y hombres que recuerdan. Voces que hablan de supervivencia y de esperanzas, de miedos y de libertad. El título de la obra encierra una declaración de identidad. José Sacristán se reconoce heredero de una tradición popular y artística donde la vida y el teatro se confunden. La figura de la madre cómica, de la abuela costurera, de los personajes anónimos que sostienen la memoria familiar, adquiere valor simbólico universal.

A lo largo del espectáculo suenan grandes nombres de la literatura española como Pío Baroja, Pérez Galdós o Arturo Barea, como parte de la memoria formada por lecturas, escuchas y vivencias. La palabra literaria se mezcla con el habla cotidiana consiguiendo así conectar con públicos diversos.

«Si el escritor Delibes me enseñó a mirar, el cómico Fernán-Gómez, a escuchar», dice José Sacristán. «Durante unos cuantos años tuve el privilegio de estar cerca de él y escucharle. Escucharle, entre otras, la historia de Fernanda López, «la rubia», su bisabuela, de la que heredó el color de pelo y que era de Valdelaguna, un pueblo al lado de Chinchón, el mío. Y de Carolina Gómez, costurera, la abuela que cuidó de su infancia como Natividad López, sus labores, cuidó de la mía. Intercambiamos y compartimos coincidencias en otras tantas historias. Historias de supervivencia, de ausencias, miedos, esperanzas, sueños: de libertad, de «llegar a ser alguien», de ser ¿por qué no? Jackie Cooper, «el de La isla del tesoro», y también «escritor de novelas de Salgari».mFirme, orgullosamente resuelta en su melancolía, sonaba la voz de Fernando al recordar aquellos tiempos, al recordarse», concluye.