El director estadounidense Robert Eggers ha recibido el Premi Màquina del Temps por una trayectoria breve, pero virtuosa, dedicada al género en el Festival e Sitges. También ha pasado por el certamen de cine fantástico Casey Affleck para presentar su nueva película como director y guionista: el cuento gótico «Company».

Renovador del cine fantástico contemporáneo a través del lenguaje mitológico y los grandes arquetipos del terror, Robert Eggers ha forjado una filmografía inimitable con tan solo cuatro películas. Si la estremecedora «The Witch» —uno de los grandes Sitges Clàssics de este año— conseguía sobrecoger con un simple juego de plano y contraplano donde el hermano pequeño de una niña desaparecía en un abrir y cerrar de ojos, títulos como «El faro» o «El hombre del norte» confirman el talento de un genio de virtuosa puesta en escena y exquisito sentido de la atmósfera tenebrosa.

Protagonizada por Anya Taylor-Joy, la ópera prima de Eggers regresa a Sitges —once años después de inaugurar la edición de 2015— para rendir homenaje a la trayectoria de este gran cineasta emergente del Hollywood contemporáneo. Agradecido y con el Premio Màquina del Temps en las manos, ha expresado que «»The Witch» es la película que me cambió la vida» y se ha dirigido al público para celebrar su entusiasmo constante.

A continuación, se ha proyectado un fragmento de «Werwulf» —su nueva película, que se estrenará el año que viene— y Eggers ha mantenido una breve conversación con el director artístico del certamen, Ángel Sala. Ambos han hablado sobre cuestiones como la locura, el folk horror, la participación femenina en el cine de género y las múltiples referencias que engloba la revisión de «Nosferatu» que Eggers dirigió en 2024 y que consiguió cuatro nominaciones a los Oscar.

Muchos lo recuerdan como el actor que mejor ha expresado un ataque de tristeza ante la cámara en la vibrante «Manchester frente al mar», pero hay quien prefiere recordarlo a través de títulos como «Gerry», «Adiós pequeña, adiós» o «El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford». Naturalmente es Casey Affleck, el actor ganador de un Oscar que ha presentado su nueva propuesta como director y coguionista. Se trata de «Company», un cuento gótico con estructura de matrioshka sobre tres almas heridas que se debaten entre la venganza y el perdón.

Antes de la proyección, Affleck ha compartido unas palabras en castellano. «Esta película es un gran experimento y una obra personal que desafía al público a tener paciencia… Mucha paciencia. Me encantaría conocer vuestra opinión y vuestras ideas. Por favor, dejad vuestros comentarios en mi Instagram. Quiero leerlos. ¡Gracias por vuestro tiempo!».

El thriller nocturno más alocado lleva la firma de Hugo Ruiz. El director de «Dante» propone un viaje nocturno en torno a un conductor de ambulancia que se ve envuelto en un enfrentamiento entre bandas criminales. La película, que forma parte de la sección Òrbita de este año, es la segunda entrega de una trilogía que comenzó con «Una noche con Adela», ganadora en 2023 del premio a Mejor nuevo director en el Festival de Tribeca. De alguna manera, Ruiz está construyendo un microcosmos dividido en capítulos sobre el submundo de la capital española. «¡La noche madrileña es la hostia!», ha exclamado entre risas durante la rueda de prensa.

Ruiz lleva a «los personajes al límite» en una historia en la que ha contado con Ester Expósito, Vicente Romero —en la piel de un quinqui con chándal amarillo que entronca con el cine de Eloy de la Iglesia— y Chino Darín, que ha hablado sobre «las cosas ocultas que afloran dentro de nosotros» en una situación límite y sobre el gran reto que supuso una de las escenas finales: «Todo un desafío que me sacó de mi zona de confort». Según Ruiz, se trataba de una toma única «que ha quedado increíble».

Con una estética a medio camino entre el cine de Quentin Tarantino, Álex de la Iglesia y cierto imaginario del cómic, Ruiz ha compartido que este thriller —en el que aparece su hijo pequeño, según ha revelado con ilusión— es un relato de personajes atrapados en la noche de los suburbios, «que no pueden escapar, como el grupo encerrado de «El ángel exterminador»».

El miedo al nido vacío y el vértigo que provoca soltar al ser querido constituyen los ejes centrales de «Salitre», el brillante debut de la directora y guionista vasca Norma Vila. Se trata de un thriller psicológico sobre la creciente inquietud de una madre —interpretada por Nagore Aramburu— ante la intención de su hija —a la que da vida Haizea Carneros— de instalarse en Barcelona para estudiar arte. La casa, en este sentido, «se convierte en un personaje vivo», según ha confirmado el productor Eduardo Carneros, que ha explicado que fue necesario «construir un decorado de gran complejidad técnica que se transforma a lo largo de la película, como si la casa se convirtiera en una cetárea».

En esta ópera prima, que aborda el terror de forma directa a través de la soledad y la paranoia, Vila ha despertado los aplausos al confirmar que «el fantástico es mi género y de aquí no me mueve nadie». También ha hablado sobre el trabajo de fotografía de Kiko de la Rica, que no busca embellecer, sino reflejar la dureza y la oscuridad del espacio doméstico, expresando la distancia emocional respecto a la protagonista, en sintonía con Saint Maud, de Rose Glass. «No se trata de empatizar, sino de acompañarla para intentar entender qué le está pasando por la cabeza».

La compositora Aránzazu Calleja ha hablado sobre la banda sonora y ha compartido una curiosidad. Desde el departamento de sonido le llegó información sobre un tipo de langostas que se comunican entre sí frotándose las antenas para generar un sonido estridente. Calleja ha emulado ese sonido frotando cuerdas de chelo y guitarra con un arco, con el objetivo de transmitir una sensación «de incomodidad y añadir una capa de comprensión al personaje».