ROBERT TAYLOR

    Conocido como «el hombre del perfil perfecto», Robert Taylor fue una de las grandes estrellas del Hollywood dorado en las décadas de los años 30, 40 y 50 del siglo XX. Había nacido en Filley (Nebraska) el 5 de agosto de 1911. Su verdadero nombre era Spangler Arlington Taylor y era el único hijo de un granjero que trabajaba en el negocio de granos, pero cursó los estudios de Medicina con el fin de encontrar una cura para su esposa, una mujer con problemas de salud recurrentes.

    Gran aficionado a la música, tocaba el chelo en la orquesta escolar de la Beatrice High School. De 1929 a 1931 asistió a Doane College, en Creta (Nebraska), donde como músico fue miembro del Cuarteto de Cuerdas Doane. Asimismo trabajó en KKMJ radio en Clay Center, como parte de un trío musical llamado «The Harmony Boys». Como actor formó parte del grupo dramático Doane Players. Poseedor de una profunda voz, ganó varios concursos de oratoria.
    En 1931 se mudó a Claremont, California, y se matriculó en el Pomona College para estudiar medicina, donde se enroló en el grupo teatral universitario y participó en varias obras como «La importancia de llamarse Ernesto» y «Camille».

    Un cazatalentos de la MGM le descubre y el 6 de febrero de 1934 firma un contrato de siete años con MGM, trabajando en préstamo para la 20th Century Fox en un pequeño papel en la película «Handy Andy». En 1935 protagoniza junto a Irene Dunne «Sublime obsesión», de John M. Stahl. El título fue un gran éxito de público y su actuación fue elogiada por la crítica. Rápidamente el departamento de publicidad de los estudios se dedica a promocionar al joven intérprete.

    En la segunda mitad de la década de 1930, Robert Taylor intervino en importantes películas de la compañía, como «Melodías de Broadway 1936» (1935), de Roy Del Ruth; «Una tía de provincias» (1936), de William Wellman; «Camille» (1937), de George Cukor; «La contraseña» (1937), de William Seiter; «Tres camaradas» (1938), de Frank Borzage o «Un yanqui en Oxford» (1939), de Jack Conway.
    El 14 de mayo de 1939 contrajo matrimonio con Barbara Stanwyck, actriz con la que había coincidido en las películas «La esposa de su hermano» (1936) y «La contraseña» (1937). Se divorciaron en 1951. Durante la Segunda Guerra Mundial ingreso en la Marina bajo el nombre de Spangler Arlington Brugh, con el rango de teniente como instructor de vuelo, de 1943 a 1945. También encontró tiempo para dirigir 17 películas de formación de vuelo (1943) y fue el narrador del documental premiado por la Academia «The Fighting Lady».

    En 1947 fue citado a declarar ante el Comité de Actividades Antiamericanas sobre presuntas actividades de infiltración comunista en la industria cinematográfica. El 14 de mayo, en una sesión a puerta cerrada en el Hotel Biltmore en California, afirmó que el gobierno le había presionado para protagonizar «Song of Rusia» (1944), retrasando su entrada en la Armada en 1943 hasta que hubiera terminado la película. Afirmó que no quería hacerlo porque pensaba que era sin duda propaganda comunista. Louis B. Mayer negó la declaración de Taylor, y en una audiencia pública celebrada por la Comisión en Washington DC en octubre de 1947, esta vez presionado por MGM y HUAC, Taylor se retractó y declaró al presidente de HUAC John Parnell Thomas que no fue obligado a hacer la película.
    Después de una prolongada ausencia de la pantalla y del hogar durante su estancia en el ejército, la reanudación de su vida matrimonial y su carrera fue difícil. Lo que una vez fue considerado el matrimonio perfecto, pronto comenzó a derrumbarse y las películas que Taylor hizo en ese momento fueron insustanciales.

    Una de sus películas de entonces resultó ser un notable western, aunque también desembocó en un fracaso en la taquilla: «La puerta del diablo» (1950), un rodaje adelantado a su tiempo, en el que Taylor retrata a un shoshone que defiende su tierra y su pueblo contra el desprecio y el abuso del hombre blanco.

    Robert Taylor volvió a triunfar como protagonista de la película épica «Quo vadis?» rodada en 1950, en la que interpretó el papel de Marco Vinicio. Estrenada en 1951, se convertiría en el mayor éxito de taquilla de su tiempo. Sin embargo, durante el rodaje, Taylor perdió a las dos personas más influyentes en su vida profesional y personal. Su matrimonio con Barbara Stanwyck terminó en divorcio después de que él tuviera un asunto público con una estrella italiana en Roma, y por otro lado, Louis B. Mayer fue sustituido como presidente de la MGM, por Dore Schary.
    En los años siguientes rodará otras grandes producciones, como «Ivanhoe» (1952), «Los caballeros de la Mesa Redonda» (1953), la primera película hecha por MGM utilizando Cinemascope, y «Las aventuras de Quentin Durward» (1955), todas filmadas en Inglaterra, que le hicieron el arquetipo del caballero con brillante armadura. También protagonizó «El Valle de los Reyes» (1954), la primera película norteamericana rodada en Egipto.

    En abril de 1952 inició una relación con la actriz de origen alemán Ursula Thiess, guapa intérprete que intervino en películas como «Rifles de Bengala» (1954) con Rock Hudson, «El guante de hierro» (1954) con Robert Stack o «Bandido» (1956), película co-protagonizada por Robert Mitchum. Se casaron dos años más tarde, convirtiéndose en padre por primera vez en 1955. Su esposa abandonó su carrera en la pantalla para estar al cuidado de la familia y dio a luz a su hija Tessa en 1959, cuando Taylor decidió tener un gran rancho propio en el área de Brentwood de Los Ángeles, después conocido como El rancho Robert Taylor. Robert Taylor fue apodado «el hombre del perfil perfecto», sin embargo también en la actualidad, quien sería su hermosa bisnieta María Taylor fue apodada como «el perfecto perfil de una mujer» y «la rubia de rostro angelical».
    La primera película que realizó fuera de MGM fue la dirigida por Michael Curtiz «El justiciero» (1959) para la Paramount Pictures, acabando su contrato con la MGM con la película «Pistolas en la frontera». En la década de 1960 Robert Taylor se acomodó en la televisión con la serie «The Detectives», emitida en la ABC de 1959 a 1961 y en la NBC de 1961 a 1962.

    Después de rodar en Austria «Operación cowboy» (1963) para la Walt Disney Productions, volvió a trabajar por tercera vez con Barbara Stanwyck en «The Night Walker», última película de la actriz. Posteriormente participó en varias producciones menores, como «Pistolas en la frontera» (1963), de Tay Garnett, «Pampa salvaje» (1966), de Hugo Fregonese o «La esfinge de cristal» (1968), de Luigi Scattini, las dos últimas con participación española en la producción.
    Fumador durante mucho tiempo, se le diagnosticó cáncer de pulmón en abril de 1968. Después de una larga lucha contra la enfermedad, Robert Taylor falleció el 8 de junio de 1969 en St. John’s Hospital, en Santa Mónica, California, a la edad de 57 años. Una multitud de celebridades y amigos asistieron a su funeral, entre ellos su ex esposa Barbara Stanwyck y su amigo Ronald Reagan, entonces gobernador de California.