PETER LORRE

    Peter Lorre nació en Rózsahegy, Imperio austrohúngaro, actual Ružomberok, Eslovaquia, el 26 de junio de 1904, con el nombre László Löwenstein. Era un judío húngaro, en cuya familia se hablaba yídish y húngaro. Estudió en un colegio de habla alemana y posteriormente en Viena cuando su familia se trasladó allí. Por expreso deseo de su padre, buscó trabajo en el ambiente bancario. Tras trabajar un tiempo en este sector, ingresó en el Teatro de la Improvisación del psiquiatra Jacob Levi Moreno, quien cambió su nombre por el de Peter Lorre. Allí estudió el método de la improvisación, y comenzó su interés por el psicoanálisis, el cual no le abandonará nunca y se hará patente en su única película como director, «Der Verlorene».
    Posteriormente actuó en el teatro Lobe y en el Thalia Theater en Breslau, y de allí al Züricher Schauspielhaus y de 1926 a 1927 en el Kammerspiele, y en 1928 en el Karl-Theater de Viena. En la primavera de 1929 Bertolt Brecht le contrata para el papel de «Fabian» en Pioneros en Ingolstadt de Marieluise Fleisser, en un teatro de Berlín. Allí y en el Volksbühne interpreta obras como «La muerte de Dantón», de Georg Büchner o «El despertar de la primavera», de Frank Wedekind. Poco a poco se va haciendo un nombre en la escena berlinesa.

    Es precisamente en el teatro donde le descubre Fritz Lang y le da el papel que le lanzaría a la fama en «M, el vampiro de Düsseldorf» (1931), donde realiza la interpretación, ya clásica, de un psicópata asesino de niñas. Lang se presentó en su camerino del teatro para felicitarle por su trabajo en escena, y proponerle el papel de protagonista de la película, con la sola condición de que no participase en ningún otro filme sonoro, la cual, naturalmente, fue aceptada por Lorre.

    Lorre huyó de Alemania tras las elecciones de 1933, que dieron el triunfo a los nazis, debido a su origen judío, y viajó primero a París y luego a Londres, donde llegaría su siguiente éxito. De la mano de Alfred Hitchcock, de quien se hizo amigo personal, participó en la primera versión que hizo el director de «El hombre que sabía demasiado», en 1934, rodada en inglés, a pesar de las limitaciones de Lorre con este idioma. Durante el rodaje de «El hombre que sabía demasiado» conoció a la actriz Celia Lovsky, con quien se casó. Mientras, en la Alemania nazi, el régimen utilizó su imagen promocional de «M, el vampiro de Düsseldorf», para un cartel de propaganda incitando al odio antisemita.
    Tuvo sus primeros escarceos en Hollywood, donde interpretó una serie de películas muy populares, las de Mr. Moto, un detective japonés que resolvía misterios en el exótico Oriente, basadas en las novelas del escritor John P. Marquand. En julio de 1934 es contratado por la productora Columbia Pictures para quien hace el papel del científico loco en el filme «Las manos de Orlac» (1935), pero se pasa a la productora 20th Century Fox porque se siente encasillado en sus roles, sentimiento que le perseguiría durante toda su carrera como actor. Su peculiar físico, de corta estatura y enormes ojos saltones, eran un arma de doble filo, y tampoco logró sentirse cómodo con los personajes que había de interpretar para la 20th Century Fox. Al terminar con esta última, trabaja durante un tiempo sin contrato fijo.

    En 1939 emigró definitivamente a Estados Unidos junto al director austríaco Billy Wilder y se convirtió en actor de reparto de la productora Warner Bros, haciéndose famoso por sus apariciones en «El halcón maltés» (1941), como Joel Cairo y en «Casablanca», donde interpretó al malhadado Ugarte, personaje clave en la trama. En el año 1941 se nacionalizó estadounidense.
    Divorciado de Celia Lovksy en 1945, se casó con Kaaren Verne, de quien se divorció en 1950. Desde este año, su relación con Bertolt Brecht -que se había exiliado en los Estados Unidos- se hace más estrecha. El dramaturgo alemán, que conocía muy bien sus posibilidades desde los comienzos berlineses del actor, escribió varios borradores de guion para él, pero los socios de Lorre en la productora Lorre Incorporated los rechazan. La productora se hunde definitivamente en 1949 y en junio de ese año Lorre regresa a Europa para trabajar en campos de refugiados, leer textos literarios en diversas giras por el Reino Unido y Alemania, y realizar otra de sus interpretaciones magistrales: el personaje principal de «Der Verlorene» («El Desaparecido»), rodada entre 1950-1951, además de ser su única película como director, amén de coautor del guion.

    La suerte no pareció acompañarle. La película resultó un fracaso y regresó a Estados Unidos con Annemarie Brenning, con quien se casó en 1953, y con quien tendría su única hija, Catharine. Debió volver al teatro por un tiempo, hasta que las productoras se acuerdan de él.
    Años más tarde la crítica reconocería la originalidad y el valor de «Der Verlorene», donde se puede seguir el rastro de la influencia de ese cine alemán de entreguerras, a cuyo prestigio contribuyese durante la República de Weimar y, en especial, de quien le lanzó al estrellato, Fritz Lang, casi tan poco afortunado como él, tras su regreso a Alemania.
    Siempre ligado a las producciones de la Warner Bros., Lorre se convirtió en una personalidad muy popular en los Estados Unidos de las décadas de 1950 y 1960, donde surgieron incluso imitadores de su marcado acento alemán y su entonación grimosa y aguda. Los dibujantes de la Warner Bros. crearon una caricatura-personaje inspirado en su peculiar fisonomía, que protagonizó algunas películas animadas junto a Bugs Bunny. Junto a otros actores clásicos de filmes de terror como Vincent Price y Basil Rathbone participó en «Historias de terror» (1962), película basada en obras de Edgar Allan Poe, dirigida por Roger Corman.

    Otros de sus filmes muy populares, fueron «Arsénico por compasión» (1944), «20.000 leguas de viaje submarino» (1954), «La vuelta al mundo en ochenta días» (1956) o «La bella de Moscú» (1957). Su última película fue «Jerry Calamidad» (1964) una comedia de Jerry Lewis.
    Peter Lorre murió el 23 de marzo de 1964, en Hollywood, de un accidente cerebrovascular a los 59 años de edad.