JOSÉ LUIS GARCI

    José Luis García Muñoz, conocido como José Luis Garci, nació en Madrid el 20 de enero de 1944. Como director de cine, en 1983 ganó el primer Óscar para una producción española a la mejor película de habla no inglesa por «Volver a empezar». Ha sido nominado para esta misma distinción otras tres veces, más que ningún otro director de cine español, por las películas: «Sesión continua» (1984), «Asignatura aprobada» (1987) y «El abuelo» (1998). Garci es miembro de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood.
    Garci nació en el seno de una humilde familia de ascendencia asturiana. Su comienzo en el cine fue a los cinco años cuando tuvo que entrar en una sala porque su madre se había dejado el bolso y vio la película «Lo que el viento se llevó». A partir de entonces asistió a los cines de programa doble que había en su barrio para poder pasar el tiempo de una manera entretenida, y poder evadirse a la infancia que vivió durante la posguerra española. Estas asistencias al cine hicieron que se convirtiera en un cinéfilo con gustos que se decantaban por John Ford y Howard Hawks, y hacia otros medios como al músico Cole Porter y el escritor Rudyard Kipling.

    Cuando acabó los estudios de bachillerato y el preuniversitario (en el instituto Cervantes, de Madrid) comenzó a trabajar en una entidad bancaria, lo que le permitió ampliar sus conocimientos de cine, escribir artículos no publicados y asistir a los más importantes festivales cinematográficos. En el banco trabajó para la familia Fierro donde entró por recomendación ya que su padre conocía a Ignacio Fierro Viña trabajando como auxiliar administrativo. Estaría trabajando allí durante 10 años.

    Con 19 años, José Luis Garci se inicia como crítico de cine en diferentes publicaciones, entre ellas Signo, Cinestudio, la revista SP y Reseña. Poco después escribió sus primeros relatos literarios que le hicieron ganar el premio Puerta de Oro y el premio «a la mejor labor literaria» del Círculo de Escritores Cinematográficos.

    Tras recibir los consejos de Antonio Mercero y José María González Sinde, en 1969, con 25 años, comenzó su carrera como guionista de cine con el libreto de «El Cronicón», de Antonio Giménez Rico, dos años después realizaría también el de «La casa de las chivas», de León Klimovsky. Pero sería en 1972 cuando escribiría junto a Antonio Mercero el guion del mediometraje «La cabina» para TVE, que sería galardonado con un premio Emmy. Tras el éxito de dicha obra comenzó a realizar trabajos para el productor José Luis Dibildos realizando los guiones de «No es bueno que el hombre esté solo» de Pedro Olea, «Una gota de sangre para morir amando», de Eloy de la Iglesia y «Los nuevos españoles» y «Vida conyugal sana», de Roberto Bodegas. Estas dos últimas serían impulsoras del cine de la «Tercera vía» caracterizado por ser un cine comercial de gran interés. Su amigo José María González Sinde le propone que sea el director de varios cortometrajes en 1975: «¡Al fútbol!», «Mi Marilyn» y, un año después «Tiempo de gente acobardada».
    Paralelamente a sus trabajos cinematográficos, escribió y publicó relatos de ciencia ficción en diversas revistas, como «Drácula». Como ensayista publica una decena de libros entre los que destaca «Ray Bradbury, humanista del futuro», «Adam Blake» y un monográfico sobre el cine de ciencia ficción en la Enciclopedia Buru-Lan, por los cuales recibiría diferentes premios.

    Tras sus cortometrajes consiguió la suficiente soltura para realizar largometrajes centrándose en la temática por el cine de la Tercera vía. El primero de ellos fue «Asignatura pendiente», protagonizada por José Sacristán y Fiorella Faltoyano en donde quiso mostrar cómo era la realidad española del año 1976 tras la muerte de Francisco Franco, que resultó un inesperadoéxito de taquilla, sincronizando con el público español que deseaba recuperar un tiempo que no habían vivido y sus experiencias frustradas mientras añoraban la libertad. Un año después estrenó «Solos en la madrugada» con los mismos protagonistas, en donde narraba la vida de un locutor de radio simpatizante de izquierdas. La trilogía finalizó con «Las verdes praderas», con María Casanova y Alfredo Landa en donde narra la historia de un matrimonio que pasaba sus fines de semana en un chalé a las afueras de Madrid para aislarse del ruido de las ciudad, con la que pretendió mostrar a la nueva clase acomodada que por la rutina acaba perdiendo los valores aunque parezca que vayan progresando.

    En 1980 escribe, produce y actúa en la película «Viva la clase media» que dirigió José María González Sinde, en donde se narraba la historia de un cúpula comunista que nació en España en los últimos años de la dictadura franquista. Garci interpretó a Antonio, el más radical del grupo. En ese mismo año realizó el cortometraje documental «Alfonso Sánchez» sobre el crítico homónimo a quien calificó como un maestro.

    Tras fundar en 1980 junto a José Esteban Alenda la productora Nickel Odeón comienza la producción de «El crack» que se estrenaría un año después, un homenaje al cine negro y, en particular, a Dashiell Hammett, cuyo nombre colocó al inicio de la película como homenaje, de la que en 1983 haría una secuela, «El crack dos», cuyo homenaje esta vez iría dirigido a Raymond Chandler.
    En 1981 «Volver a empezar», que se convirtió en la primera película española galardonada con el Óscar de Hollywood a la mejor película de habla no inglesa. Sobre el escenario se encontraban la actriz Luise Rainer, ganadora de dos estatuillas consecutivas en la década de los treinta, y Jack Valenti, presidente de la Motion Picture Association of America, la organización que reúne a las principales compañías cinematográficas de los Estados Unidos. Ellos eran los encargados de dar a conocer el ganador en la categoría de mejor película en lengua no inglesa. Después de recordar, como es habitual, el título de las cinco candidatas, Luise Rainer abrió el sobre y leyó el nombre de la triunfadora: «Volver a empezar», gritó mientras extendía los brazos hacía lo alto. Era algo histórico. Por primera vez una película española ganaba un Oscar en esa categoría.

    Tras el éxito de su oscarizada película comienza a realizar un cine nostálgico con matices cinematográficos que serían «Sesión continua» en 1984, en donde mostraba su mirada al cine clásico que fue candidata al Óscar a la mejor película de habla no inglesa. Tres años después estrenaría «Asignatura aprobada» con la que Garci consigue el Goya de la Academia española al mejor director en la segunda edición de los premios. En 1988 comienza la producción de su primera incursión en la televisión como realizador con la serie «Historias del otro lado» que comenzó a emitirse en 1991 su primera temporada. Uno de los episodios, «Mnemos» que dirigió el propio Garci fue presentado a los premios Emmy aunque no consiguió el galardón.
    En 1992 comienza una nueva etapa con una trilogía de melodramas con la adaptación de la obra de teatro «Canción de cuna», de Gregorio Martínez Sierra. Tres años después estrena una adaptación de la obra de teatro «La herida luminosa» y, en 1998, estrena la adaptación de la novela «El abuelo» de Benito Pérez Galdós, que fue presentada a los premios Oscar como representante española. Tras ser acusado de compra de votos en la Academia de Cine, acusación que se demostró falsa, Garci decide abandonar la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España.

    Tras diferentes coaboraciones radiofónicas, en 1995 Garci comienza la emisión de su programa «¡Qué grande es el cine!» en La 2 de TVE, que se componía de una presentación de los invitados que había en el programa y, tras la emisión de una película, se realizaba una tertulia con ellos sobre la obra que se acababa de emitir. Durante el año del Centenario del Cine Español el programa se transformó en «¡Qué grande es el cine español!». También realizó por estos años su trilogía literaria formada por «Morir de cine», «Beber de cine» y «Latir de cine».
    También comienza con la revista trimestral Nickel Odeon creada con el equipo de su programa de cine que llevaba haciendo desde que lo vio en Hollywood, pero el déficit económico que sufrió la revista hizo que desapareciese. En 2000 inicia su díptico sobre el ficticio pueblo asturiano de Cerralbos del Sella con dos dramas intimistas, «You’re the One (una historia de entonces)», que fue rodada en blanco y negro, y a continuación, «Historia de un beso».

    En 2004 rueda la película coral «Tiovivo c. 1950», donde quiso mostrar sus vivencias en el banco de la familia Fierro,.y la adaptación de dos novelas cómicas de Miguel Mihura («Ninette y un señor de Murcia» y «Ninette, modas de París») titulada «Ninette», sobre una joven y atractiva parisina de Galerías Lafayette interpretada por Elsa Pataky. Su siguiente filme fue «Luz de domingo», un drama sobre la violación múltiple de una joven interpretada por Paula Echevarría como demostración de poder en donde muestra una crítica al caciquismo, que recuerda a un western. Le siguió la polémica producción «Sangre de mayo», es una adaptación libre de los Episodios nacionales de Benito Pérez Galdós La corte de Carlos IV y El 19 de marzo y el 2 de mayo, filmada con financiación de la Comunidad de Madrid a petición de su presidenta, Esperanza Aguirre, con motivo del segundo centenario del levantamiento del 2 de mayo.

    En 2009 Garci estrenó el programa «Cine en blanco y negro» de estructura similar a «¡Qué grande es el cine!» en Telemadrid, y el «Cowboys de medianoche» junto a Luis Herrero y a Eduardo Torres-Dulce, que desaparece rápidamente por su falta de audiencia.
    Tras el desastre de «Sangre de mayo», que apenas fue vista Garci sufre un parón en sus proyectos, hasta que en 2011 rueda «Madrid Suite 1890» protagonizada por Gary Piquer y José Luis García Pérez en torno a un supesto caso resuelto en Madrid por el famoso Sherlock Holmes y su fiel acompañante el doctor Watson. Esta sería su última película, ya que auncia su retirada del cine para dedicarse a escribir libros.

    Entre sus premios, José Luis Garci fue galardonado con el Premio Nacional de Cinematografía en 1992 y en 1997 con la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes. En 1992 recibió el título de Hijo Adoptivo de Gijón, cuyo Festival le otorgó el Premio Principado de Asturias a su corto «Casablanca revisitada». También goza de cuatro calles con su nombre en España. Tras un primer matrimonio, José Luis Garci mantuvo durante mucho tiempo una relación sentimental con Ana Rosa Quintana y, durante el rodaje de «El abuelo», se enamoró de Cayetana Guillén Cuervo con la que comenzó a salir. En la actualidad está casado con la actriz argentina Andrea Tenuta, desde el 10 de junio de 2004.