VESTIDA PARA MATAR

    Titulo original: Dressed to Kill
    Año: 1980
    País: EE.UU.
    Duración: 105 min.
    Dirección: Brian De Palma
    Guión: Brian De Palma.
    Música: Pino Donaggio.

    Intérpretes

    Michael Caine, Angie Dickinson, Nancy Allen, Keith Gordon, Dennis Franz, David Margulies, Ken Baker, Susanna Clemm, Brandon Maggart, Amalie Collier, Mary Davenport, Anneka Di Lorenzo, Norman Evans, Robbie L. McDermott, Bill Randolph, Sean O'Rinn, Fred Weber, Samm-Art Williams, Robert Lee Rush, Anthony Boyd Scriven y Robert McDuffie.

    Premios

    Nominada al Globo de Oro a la Mejor Actriz Revelación (Nancy Allen)

    Sinopsis

    Ella se llama Bobbi, es alta, rubia y una asesina. Él es el doctor Robert Elliot (Michael Caine), guapo, con una amplia y agradable sonrisa. Se dedica a la psiquiatría y pasa consulta en una moderna casa del lado Este. Está claro que tiene éxito. Bobbi había sido paciente suya según mensajes de su contestador automático, pero cambió de médico porque no le gustaban los métodos de tratamiento de Elliot y ahora la navaja que utiliza para llevar a cabo sus crímenes la ha robado de su consulta. Otra de sus pacientes es Keith Miller (Angie Dickinson), una mujer muy atractiva que sufre fantasías eróticas con tanto realismo que le es muy difícil separar los sueños de la realidad. Liz Blake (Nancy Allen), una prostituta de lujo, es testigo de uno de los crímenes y, consecutivamente, el asesino la persigue y la policía la acosa. Si logra sobrevivir, ella puede ser la llave del misterio. Para resolver el caso se cuenta con la inestimable ayuda de Elliot, psiquiatra de las víctimas.

    Comentario

    Brillante película de Brian De Palma que, guiñando un ojo a "Psicosis", propone una trama de intriga criminal aderezada con ribetes eróticos y psicológicos muy bien resuelta. Como en tantas películas de este director, sus referencias a Hitchocock son constantes, tanto temática como visualmente. La historia de una aparente psicópata que roba de la consulta de su ex psiquiatra una navaja con la que comete sus crímenes, mientras que el médico decidido a descubrir su identidad, deberá antes concretar cual es su verdadera personalidad y el motivo de sus crímenes.