EL FANTASMA DE LA LIBERTAD (1974)

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    Titulo original: Le fantôme de la liberté
    Año: 1974
    País: Francia - Italia
    Duración: 104 min.
    Dirección: Luis Buñuel
    Guión: Luis Buñuel y Jean-Claude Carrière
    Música: Temas musicales: “Carnaval, opus 9, movement number 12”, de Robert Schumann; y “Rhapsody in G minor”, de Johannes Brahms.

    Intérpretes

    Adriana Asti, Julien Bertheau, Jean-Claude Brialy, Adolfo Celi, Paul Frankeur, Michael Lonsdale, Pierre Maguelon, François Maistre, Hélène Perdrière, Michel Piccoli, Claude Piéplu, Jean Rochefort, Bernard Verley, Milena Vukotic, Monica Vitti, Jenny Astruc, Pascale Audret, Ellen Bahl, Philippe Brigaud, Philippe Brizard, Agnès Capri, Jean Champion, Jacques Debary, Anne-Marie Deschodt, Jean-Michel Dhermay, Philippe Lancelot, Paul Le Person, Pierre Lary, Marius Laurey, Alix Mahieux, Maxence Mailfort, Annie Monange, Guy Montagné, Bernard Musson, Jean Mauvais, Marc Mazza, Marcel Pérès, Marie-France Pisier, Pierre-François Pistorio, Jean Rougerie, André Rouyer, Marianne Borgo, Auguste Carrière, Jean Degrave, Orane Demazis, Tobias Engel, Eric Gamet, Gilbert Lemaire, Jacqueline Rouillard, T.L. Barras, José Luis Barros, José Bergamín, Valerie Blanco, Luis Buñuel, I. Carrière, Janine Darcey, Didier Flamand, Claude Jaeger, Jean-Claude Jarry, Chantal Ladesou, Maryvonne Ricaud, Serge Silberman y Hans Verner.

    Sinopsis

    La historia comienza en Toledo, en 1808, cuando las tropas napoleónicas asaltan la ciudad. Uno de los soldados besa la estatua de una mujer y es agredido por otra estatua de un hombre. El mismo soldado, para vengarse, profana la tumba de doña Elvira; esta escena sugiere la necrofilia. La voz en off de una mujer nos iba narrando la historia, pero al tropezar con la palabra «parafernalia» (cuyo significado desconoce), cambian el espacio y el tiempo, y nos encontramos en un parque de la actualidad. La voz que cerró la viñeta anterior resulta ser la de una señora, nodriza de una niña a la cual está cuidando en un parque. Esta (Veronique) y otra niña (Valerie) se encuentran con un hombre sospechoso, supuestamente pederasta, que les entrega unas postales que podrían ser pornográficas. En un apartamento, un hombre que resulta ser el padre de Veronique, contemplando dos cuadros colgados simétricamente en la pared. Cuando él y su esposa descubren las postales de su hija, resultan totalmente inofensivas, pero provocan la excitación de los personajes. Se van a dormir y en la habitación aparecen, por este orden: un gallo, una mujer con un reloj de bolsillo y una vela, un cartero en bicicleta que les entrega una carta, y un avestruz. A continuación, el marido va al médico, que le recomienda consultar a un psicoanalista. Una enfermera (Milena Vukotic) entra al despacho con la intención de que la dejen salir antes de hora para visitar a su padre enfermo y cambia el curso de la historia. En el camino, por la carretera, la enfermera se encuentra con un tanque y unos soldados que le preguntan si ha visto zorros por el camino. Pernocta en un establecimiento en el que se encuentran varios monjes, un guitarrista y una bailarina, un matrimonio masoquista y una mujer y su amante, que es a la vez su sobrino. A la mañana siguiente, la enfermera se dispone a ir a Argenton; un hombre que se encuentra allí le pide amablemente si le puede llevar. Cuando ambos llegan a destino, el hombre se despide de la enfermera y cambiamos nuevamente el curso de la historia. El hombre es un inspector que se dirige a una academia de policía. Les cuenta a sus alumnos una cena que tuvo en su casa con su mujer y unos amigos. Vemos a los invitados sentados sobre retretes y hablando sobre productos tóxicos que contaminan el mundo. El inspector de policía se levanta para ir al baño y se sienta en el retrete para comer. Dos de los alumnos tienen que irse. Paran a un conductor que excede en velocidad y vuelve a cambiar el curso de la historia. El conductor va a una cita con su médico, que le anuncia que tiene cáncer y poco después le ofrece un cigarro. El paciente le da una bofetada y se marcha. El mismo personaje regresa a casa y recibe una llamada telefónica en la que le comunican que no encuentran a su hija en la escuela. Cuando llega al colegio con su mujer y la niñera, observa que su hija está allí, pero por alguna razón no se aperciben de su presencia. Van a la comisaría a denunciar la desaparición. El comisario (Julien Bertheau) le dice a uno de los agentes que vaya a limpiarse los zapatos y este obedece, yendo para ello a una zapatería; en el momento en que sale de allí, la trama vuelve a cambiar y gira en torno al segundo cliente que se encontraba en dicha zapatería. El cliente es un francotirador que comienza a disparar indiscriminadamente a los ciudadanos desde un trigésimo piso. Es detenido y condenado a pena de muerte. Tras la sentencia, el francotirador es puesto en libertad. Una voz en off nos relata el proceso judicial. La situación vuelve a cambiar y llegamos al último capítulo: el comisario informa al padre de la niña desaparecida de que la han localizado. Cuando el comisario se dispone a leerle el informe, su secretaria le recuerda que tiene una reunión importante y él se marcha a un restaurante, sin llegar a terminar la lectura del informe al padre. Una mujer entra en el restaurante y el comisario, asombrado por el parecido físico con su hermana difunta, le cuenta la historia de un caluroso verano en el que ella tocaba el piano desnuda. Mientras comentan la muerte de la hermana, el camarero recibe una llamada para el comisario de parte de alguien que dice ser su hermana. Tras confirmar que realmente se trata de ella, se dirige al cementerio a profanar su tumba. El comisario es detenido por policías que le ignoran cuando les advierte de que él es el comisario. A la mañana siguiente es llevado hasta un segundo comisario (Michel Piccoli), que ocupa ya su puesto. Después de una charla cordial, ambos se marchan al zoológico, donde un grupo de gente grita: «¡Vivan las cadenas!». El segundo comisario les da la señal a sus hombres para que carguen armas y el primero les ordena abrir fuego. Un avestruz mira fijamente a la cámara, mientras se escucha de fondo un sonido de campanas y disparos.

    Comentario

    Penúltima película de Luis Buñuel, que filmó con 74 años: los fantasmas habituales en el cine de Buñuel aparecen en todo su apogeo y en la que se retoman algunos temas y constantes propios del surrealismo con distintas historias que se entrecruzan y tratan distintos temas: la religión, el poder, las convenciones sociales. Buñuel se burla de todo ello proponiendo un mundo al revés. Se divide en 14 viñetas (o capítulos) entrelazadas por un personaje o una situación que conecta una historia con la siguiente.