CULPABLE DE INOCENCIA (1985)

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    Titulo original: Ordeal by Innocence
    Año: 1985
    País: Gran Bretaña
    Duración: 90 min.
    Dirección: Desmond Davis
    Guión: Alexander Stuart, basado en la novela “Inocencia trágica”, de Agatha Christie
    Música: Dave Brubeck

    Intérpretes

    Donald Sutherland, Faye Dunaway, Christopher Plummer, Sarah Miles, Ian McShane, Diana Quick, Annette Crosbie, Michael Elphick, George Innes, Valerie Whittington, Phoebe Nicholls, Michael Maloney, Cassie Stuart, Anita Carey, Ron Pember, Kevin Stoney, John Bardon, Brian Glover, Billy McColl, Rex Holdsworth, Martyn Townsend, Doel Luscombe, Alex Porwal y Robert McBain.

    Sinopsis

    El doctor Calgary (Donald Sutherland) es un reputado paleontólogo que acude a devolver una agenda olvidada a Jack Argyle (Billy McColl), un joven autoestopista al que recogió una noche lluviosa dos años atrás. El motivo del retraso se debe a que Calgary ha estado durante todo ese tiempo en una expedición científica. Al intentar entregar la agenda a su dueño se lleva la sorpresa de que el chico ha sido ejecutado en la horca por el asesinato de su madre. Sorpresa y horror, pues su testimonio podía haber salvado su vida, ya que su coartada era precisamente que estaba con él aquella noche. Calgary se siente obligado en conciencia a esclarecer los hechos, pero se encuentra con la oposición de la familia y la policía.

    Comentario

    Otra de las muchísimas adaptaciones al audiovisual de las célebres novelas de Agatha Christie, en esta ocasión “Inocencia trágica”. Su responsable fue Desmond Davis, un actor reconvertido en director, conocido principalmente por su cinta “Furia de titanes”. Para sacar adelante este proyecto, el cineasta contó con un prodigioso cineasta internacional, liderado por Donald Sutherland, Christopher Plummer, Faye Dunaway y Sarah Miles. Como curiosidad, el filme es famoso por su banda sonora de Dave Brubeck (“Loca academia de policía”), considerada en su momento como inadecuada para una película de ambiente victoriano. De hecho, esta no fue la primera opción del director, sino Pino Donaggio, que creó para el largometraje una música exuberante y bonita. Cuando el primer test de audiencia no funcionó, decidieron borrar el trabajo del italiano y sustituirlo por las partituras de Brubeck. Como este solo tuvo dos semanas de margen, trabajaron con canciones ya compuestas que las regrabaron.