El mejor cine fantástico desembarca en el Festival de Sitges. Tras abrir las puertas al público en edad escolar, donde alrededor de 800 niños y niñas de primaria han disfrutado de una propuesta perfecta como previa de Halloween. Dirigida por Verena Fels, «Monstruosa Mia» es una comedia animada de producción alemana que cuenta con la participación de Edmon Roch (Ikiru Films) y adapta la saga «Monstrous Maud» de la ilustradora A. B. Saddlewick. La protagonista del título es la única estudiante humana de la Academia Rotwood, donde sus compañeros y compañeras son monstruos.
La jornada inaugural la ha protagonizado Carlota Pereda con «Found Alive», su tercer largometraje como directora y guionista y el primero que rueda fuera de España. La película —que adapta libremente «The Edge of Normal», de la escritora de true crime Carla Norton— es un regreso a los códigos del mejor thriller de los años 90. Sin embargo, durante el proceso de escritura de «Found Alive», Pereda partió del testimonio de víctimas reales, buscando asesoramiento con psicólogas especializadas en agresión sexual. El resultado es un potente ejercicio de intriga que huye de «la glamurización del psycho-killer», aunque «El silencio de los corderos es la referencia principal».
La actriz estadounidense Chloë Grace Moretz («Suspiria», «Carrie», «Déjame entrar») —a quien Pereda redescubrió en la magnífica «La (des)educación de Cameron Post»— interpreta a Reeve LeClaire, la superviviente de un secuestro que se convierte en mentora de una joven que acaba de ser rescatada. Cuando la historia de la joven desvela la existencia de otras víctimas desaparecidas, Reeve se ve inmersa en un juego del gato y el ratón para encontrarlas antes de que sea demasiado tarde.
Ésta es la cuarta vez que una directora inaugura Sitges. La primera fue Mary Harron en 2000 con «American Psycho». La segunda, Ana Lily Amirpour en 2021 con «Mona Lisa y la luna de sangre». La tercera, Julia Ducournau el año pasado con «Alpha». Ahora le llega el turno a Pereda, la primera autora española que inaugura el certamen. Se trata de una cineasta muy querida por su compromiso político y social a través del cine de género. Lo demostró con el terror rural de la asfixiante «Cerdita» —Goya al Mejor Cortometraje en 2019 y Méliès de Oro en 2022 por el largometraje homónimo— y el digno cuento de fantasmas «La ermita», protagonizado por Belén Rueda, que exploraba las raíces del folclore vasco.
«Found Alive» se ha presentado en el Hotel Meliá en un auditorio lleno hasta los topes donde Pereda ha expresado que Sitges es el festival donde aprendió a amar el género y ha agradecido a su equipo el trabajo de una «película compleja que ha sido una experiencia increíble». Pereda ha añadido que se siente muy contenta de tener como directora de fotografía a Rita Noriega, «la mejor amiga con la que llevo trabajando desde Cerdita».
Antes de descubrir la película, se ha proyectado el cortometraje «Homing», dirigido por Lizzie Atherton y Hansel Rodrigues con el impulso de CUPRA y sus embajadores: el actor Daniel Brühl («Eva») y el multipremiado director J. A. Bayona («El orfanato») como productor ejecutivo. La pieza representa el talento emergente que la Fundación Sitges y CUPRA fomentan a través de la iniciativa The Dream Makers con el apoyo de la ESCAC y la Berlinale. Se trata de una intriga sobre la aparición de un desconocido en el jardín de una casa en el sur de Inglaterra.
El primer premio entregado en esta 59ª edición ha sido el Industry Award, que ha recibido el director y productor David Gregory («Plague Town») en una gala de inauguración que ha rendido homenaje a grandes profesionales del cine que nos han dejado recientemente, como el productor Julio Fernández, las directoras Josefina Molina y Gonzálo Suárez o intérpretes de la talla de Sam Neill, Samantha Eggar, Tatsuya Nakadai, Jack Taylor o Tim Curry.
También el público asistente ha visto pasar por la alfombra roja a figuras clave del fantástico contemporáneo, como el director Nicolas Winding Refn, el actor Javier Botet, el editor Bob Murawski o el responsable de efectos especiales Rick Baker. Seguidamente, ha desfilado el jurado de la Sección Oficial Fantástico, formado por el director artístico del Festival de Locarno, Giona Nazzaro, la periodista Valeria Vegas, el guionista Alex Litvak y los productores Merry Colomer y Andy Starke.
Las luces de neón y la fantasía estilizada han vuelto a despertar los aplausos. El cineasta danés Nicolas Winding Refn ha presentado «Her Private Hell» transformando el recuerdo vibrante de títulos proyectados anteriormente en Sitges —como «Drive», «Sólo Dios perdona» y «The Neon Demon»— en una experiencia fascinante a medio camino entre el slow cinema de mística pop, el thriller futurista y las fashion films. Según Winding Refn, la película se inspira en un hecho extraordinario —ya anunciado en el Festival de Cannes— que sufrió hace tres años. El director de Bronson estuvo «muerto durante veinte minutos». Cuando volvió a la vida, pensó que «tenía que empezar todo de nuevo» y que quiere «hacer cosas que le lleguen de forma instintiva».
En cuanto al reparto, Sophie Thatcher, Charles Melton y Dougray Scott son algunos nombres destacados de este filme de mirada coral y atmósfera onírica sobre un grupo de personajes que deambula por las plantas de un hotel lujoso, atemorizados por la presencia de un asesino. Otro artista relevante es el autor de la banda sonora, Pino Donaggio. En este sentido, no es casual el encuentro que se celebra este viernes, donde el legendario compositor italiano protagonizará una de las conversaciones más esperadas del año junto a Winding Refn en el marco de Sitges Industry.
«Her Private Hell» ha inaugurado la sección Sitges Collection, donde también se ha proyectado «Boiúna, la leyenda del Amazonas». Se trata de un survival mayúsculo sobre el periplo de un grupo de médicos en misión humanitaria que se enfrenta a una serpiente de proporciones mitológicas inspirada en una leyenda amerindia. Dirige el prolífico Mike P. Nelson y, entre los protagonistas, encontramos al actor Logan Marshall-Green; el mismo que interpretó al letal vengador de aquel gran título de acción de Sitges 2018: «Upgrade», de Leigh Whannell.
El vampiro más importante de la historia vuelve a la gran pantalla, pero esta vez lo hace a través de la mirada excéntrica y desacomplejada de los Burnin’ Percebes. El tándem de directores formado por Nando Martínez y Juan González inaugura la sección Nuevas Visiones con su primera película de terror. Se titula «La muerte de Drácula» y es una revisión del príncipe más famoso de las tinieblas como «figura obsoleta ligada al poder, la dominación y la violencia» en «un nuevo mundo que reclama nuevos referentes». La actriz Laura Weissmahr —que encarnó los terrores de la maternidad en la escalofriante «Salve María»— y Javier Botet —la icónica Tristana Medeiros de «[•REC]»— comparten reparto con el director emergente David Pantaleón y el guionista Pol Cortecans.
No menos importantes son las sesiones de inauguración de Panorama y Órbita. Dirigida por el canadiense Casey Walker y apadrinada por la mítica Hammer Productions, «Ithaqua» es la ración de western monstruoso. Actores indicadísimos para el cine de género como Michael Pitt o Kevin Durand se enfrentan a una fuerza oscura que recupera la leyenda norteamericana del Wendigo. «Chapter 51», en cambio, propone una sofisticada mixtura de géneros. Dirigida por Tyler Shields, esta comedia metanarrativa —que cuenta con la interpretación de Colman Domingo y Abigail Breslin— incorpora pinceladas de thriller detectivesco y falso documental para explicar el relato de investigación de un agente del FBI en busca del «Asesino de Hollywood».











