Netflix ha iniciado el rodaje de una versión española de la película argentina «Nueve reinas» (2000), ahora en formato serie. La exitosa cinta original, escrita y dirigida por Fabián Bielinsky, que tuvo en 2004 una versión fílmica en Hollywood, titulada «Criminal», se convierte en serie, con Alvaro Morte y Patrick Criado, sustituyendo a Ricardo Darín y Gastón Pauls, respectivamente.

Netflix España lo confirmó con un pequeño vídeo en redes sociales. La cámara se encuentra en un maletín, quizá el mismo que en la historia original contiene las codiciadas estampillas falsas. En ese breve adelanto, aparece un diálogo que funciona como una declaración de principios. «¿Son verdaderas?», pregunta un joven. «Lo importante es que el comprador crea que sí», responde el otro. El primero es Patrick Criado, que interpreta a Juan. El segundo es Álvaro Morte, que da vida a Marcos. No es la primera vez que estos dos actores comparten una escena de engaños. Ambos fueron parte de «La casa de papel», aquel fenómeno de atracos y máscaras.

La serie, que aún no tiene fecha de estreno, traslada la trama original a Madrid, en 2012, durante una crisis económica. Ese año en el que las calles olían a desahucio y las colas de los bancos eran un paisaje cotidiano. En ese contexto aparece Juan, un joven arruinado que busca cualquier salida. Y Marcos, un estafador veterano, sin escrúpulos, que lleva tanto tiempo mintiendo que ya casi no distingue entre la mentira y la verdad. Se encuentran por azar, como en la película, y deciden unirse durante veinticuatro horas. Lo que empieza como una serie de pequeños timos acaba convirtiéndose en una operación mayor: venderle a un poderoso magnate unos sellos falsificados conocidos como las nueve reinas.

El equipo de producción ha querido mantener el espíritu del original, pero también actualizarlo. Según reza un comunicado difundido por la plataforma, la serie «convierte a estos dos timadores en el reflejo de un país donde la línea entre víctimas y estafadores es cada vez más borrosa». No es una frase hecha. Quien haya visto la película original recuerda aquella escena final, una vuelta de tuerca que lo cambia todo. Un final que duele porque demuestra que, en el mundo de los estafadores, nadie es lo que parece. Ni siquiera el más ingenuo.

En los papeles principales, junto a Morte y Criado, aparecen otros nombres que completan el reparto. Aura Garrido, Jose Coronado y Margarida Corceiro. Coronado interpretará al magnate, esa pieza clave que pone el dinero y también la presión. Por su parte, los creadores de esta versión española son Xosé Morais y Víctor Sierra, quienes también firman el guion. La dirección corre a cargo de Álex Rodrigo y Jorge Saavedra. La producción está respaldada por LaZona, y entre los productores ejecutivos figuran Luis Ferrón, Gonzalo Salazar-Simpson, Guido Rud y Juan Pablo Galli.

No es la primera vez que «Nueve reinas» despierta el interés de una adaptación. Pero esta tiene un aliciente añadido: el recuerdo de Ricardo Darín, el actor que interpretó a Marcos en la Argentina de Bielinsky. Hace unos años, cuando la película cumplió veinte años de su estreno, Darín reflexionó sobre lo que aquel papel significó en su carrera: «Me abrió una puerta no solo para mi oficio sino también al mundo cinematográfico para afuera. Entonces me ofrecía la posibilidad de mostrarme en dos roles totalmente distintos, y para un actor eso es soñado». Quienes hayan visto la película saben a qué se refiere. El Marcos de Darín no es solo un estafador. Es un hombre que maneja los tiempos, las palabras y los gestos como si llevara toda la vida ensayando.

Fabián Bielinsky, que murió prematuramente en 2006, dejó en «Nueve reinas» una obra que muchos consideran la mejor del cine argentino a caballo entre dos siglos. En una encuesta de 2022 sobre las cien mejores películas del cine de su país, ocupó el décimo puesto. Fue nominada a veintinueve premios internacionales y ganó veintiuno. Números aparte, lo que perdura es su ritmo, su manera de construir el suspense con diálogos que parecen cotidianos pero que esconden trampas. Y, sobre todo, esa idea central: que la verdad es solo el último recurso de los que no saben mentir.