«El peregrino de Compostela», primera novela del celebrado autor brasileño Paulo Coelho, se está ya convirtiendo en película de la mano de Netflix Brasil en el norte de España, con Rodrigo Santoro y el también brasileño Johnny Massaro al frente de un elenco internacional que incluye a los españoles Manuel Manquiña y Albert Pla, todos bajo la dirección de Vicente Amorim («Senna»).
La noticia de que este proyecto existía se supo a mediados de 2024, y ahora el rodaje ya está en marcha, con dominio del portugués en los diálogos, y bajo el título oficial de «O diário de un mago». Al frente del elenco, dos brasileños conocidos por el público internacional: Johnny Massaro, visto en títulos como «God Save The King», hará el papel del propio Paulo Coelho, mientras que Rodrigo Santoro, que apareció en las películas de «300» y en la serie «Westworld» de HBO, será su mentor espiritual. Junto a ellos,Lara Tremouroux, Julia Konrad, Silvio Guindane, Fabiana Gugli, Emílio de Melo, Thelmo Fernandes, Isabel Guéron, Roberto Birindelli, Gonçalo Diniz y Elisabeth Bonjour.
Vicente Amorim no solo dirige, sino que también firma el guion junto a Luiso Berdejo y Gustavo Bragança. La producción está en manos de Gullane, Fabiano Gullane y Miguel Ángel Faura. La historia que intentan atrapar con las cámaras es la de un hombre que camina buscándose a sí mismo. Massaro interpreta a Paulo, un personaje que decide emprender la peregrinación por el Camino de Santiago de Compostela. No va solo. A su lado, como una sombra que habla y enseña, aparece Petrus, el personaje de Rodrigo Santoro. Petrus es enigmático, guía, maestro. Juntos recorren kilómetros mientras Paulo se somete a una serie de pruebas que, según reza la sinopsis de la producción, transforman su búsqueda de autoconocimiento en una aventura llena de encuentros misteriosos y fuerzas invisibles. El viaje pone a prueba los límites físicos y espirituales de ambos hombres.
Quienes están detrás de esta película han explicado que la intención es mezclar el espíritu de una película de carretera con el lenguaje mágico que caracteriza la obra de Coelho. No es un documento ni una guía turística. Quieren que se note el tono de las parábolas, ese extraño equilibrio entre lo cotidiano y lo extraordinario que el escritor brasileño popularizó en decenas de países. Porque el libro, hay que recordarlo, ha sido traducido a más de setenta idiomas. Y su origen no es cualquier cosa. «El peregrino de Compostela» nació de la experiencia real que vivió Coelho en 1986, cuando él mismo recorrió el Camino de Santiago. En esa travesía, según ha contado en muchas ocasiones, descubrió que su camino no solo no terminaba sino que acababa de comenzar. Un año después publicó este su primer libro. En sus propias palabras, «El camino de Santiago fue el cambio más grande de mi vida; gracias a la peregrinación decidí seguir mi leyenda personal y hacerme escritor. Además, me permitió comprender que la sabiduría se encuentra en las personas comunes y que hay que estar abierto a todo». Por eso él mismo se define como «escritor peregrino».
La novela cuenta precisamente esa peregrinación, pero no como un reportaje, sino como un relato de formación. Todo comienza en Francia, cuando Paulo intenta convertirse en Maestre de la Orden de RAM, cuyas siglas en latín significan «Rigor, Amor, Misericordia». En el momento final de la ceremonia, comete un error. Todo el esfuerzo de años se desmorona. Su Maestro, enfadado, le impone una tarea difícil: buscar su espada, el elemento de su graduación, recorriendo el antiguo Camino de Santiago. Le toma meses decidirse a empezar el viaje. Debe dejar a su familia, su trabajo, y vivir en condiciones extremas a lo largo de unos ochocientos kilómetros.
Cuando por fin se despide de su esposa en España, llega a la localidad pirenaica francesa de Saint Jean de Pied de Port. Allí empieza la travesía. Y allí aparece Petrus, su guía espiritual. Juntos se enfrentan a pruebas y ejercicios que constituyen la evolución de Paulo dentro de la orden. En el camino, se cruza con figuras que ponen en apuros su determinación y su fe. Sortea peligros, tentaciones, y también se encuentra consigo mismo, con sus deseos, con sus demonios internos. Petrus le enseña ejercicios que, a medida que avanzan hacia Compostela, le resultan útiles para seguir adelante. En varias ocasiones, el guía se apoya en relatos bíblicos y en parábolas donde comparte una sabiduría que se pretende antigua, mágica y ancestral.
Esta novela, la primera de Coelho, se complementa con otra más famosa aún: «El Alquimista». Ambas narran dos grandes experiencias vitales, dos viajes transformadores. Pero mientras «El Alquimista» ocurre en desiertos y tierras lejanas, «El peregrino de Compostela» se agarra a la tierra mojada de España, a sus caminos milenarios, a sus ermitas y sus leyendas.
El rodaje, mientras tanto, sigue su curso. Entre los nombres del reparto europeo figuran Manuel Manquiña como el Ermitaño, Albert Pla como el Mago, Gonçalo Diniz como Martim y Elisabeth Bonjour como Madame Lourdes. El equipo confía en que la película capture algo de lo que el libro despertó en millones de lectores. Porque, según se ha llegado a decir, en 1986 apenas cuatrocientas personas recorrían el Camino de Santiago. En 2005, según estadísticas no oficiales, eran cuatrocientas personas al día, y la gran mayoría tenía como referencia esta novela.











