La segunda jornada del festival de Cannes ha vivido la tarde de este miércoles 18 de mayo uno de los momentos más esperados de todo el certamen: la presencia de Tom Cruise para presentar su última película, «Top Gun: Maverick», en sesión especial fuera de competición. Era mucha la expectación que había generado al acudir a esta celebración en la que fue sido aclamado por el público y recibió la Palma de Oro de Honor ante el aplauso de Eva Longoria y las lágrimas de Elle Fanning. Con una enorme sonrisa, posando durante un largo rato ante los flashes, saludando sin parar a los fans que esperaban para verle y haciéndose selfies con sus compañeros de reparto, Cruise, ganador de tres Globos de Oro ha conquistado la alfombra roja desplegada por la 75ª edición de esta cita con la gran pantalla.

La llegada de Tom Cruise a la red carpet más importante de la Riviera Francesa no ha sido pilotando un helicóptero como hizo días atrás en California, pero el intérprete ha causado igualmente sensación en el Palacio de Festivales y Congresos de Cannes. No en vano, hacía tres décadas que no acudía a este certamen que destaca por ser una de las grandes citas de la industria cinematográfica. Para situarnos en su última vez tenemos que remontarnos al 18 de mayo de 1992, cuando presentó «Un horizonte muy lejano», filme que entonces se proyectó en la clausura de la 45ª edición.

El intérprete americano ha regresado con sus compañeros de reparto: Jennifer Connelly, Miles Teller, Jon Hamm y Glen Powell. Con su película hace además un guiño al pasado ya que está presentando la secuela de «Top Gun», película de 1986 que supuso un punto de inflexión en su meteórica carrera y para la que se sacó la licencia de piloto de caza. En esta nueva entrega, se mete nuevamente en la piel de Maverick, que vuelve a la marina estadounidense para pasar el testigo al hijo de su difunto copiloto y amigo «Goose» (al que daba vida Anthony Edwards).

Antes de posar en la alfombra roja, para la que ha apostado por traje azul y pajarita del mismo tono, Tom ha visitado la Patrulla Aérea francesa en Cannes y ha tenido una calurosa bienvenida en un acto en el que se ha rendido homenaje a su carrera. El intérprete ha dado una conferencia en la sala Debussy, donde ha hecho un repaso por su extensa trayectoria. Ha explicado que su debut fue al cumplir la mayoría de edad con «Taps más allá del honor», pero que ya soñaba con este trabajo desde la infancia. Además, ha explicado que no ha estudiado cine pero se ha esforzado por formarse en cada rodaje, considerando el plató como «una escuela» en la que preguntaba a todos los departamentos para conocer el funcionamiento.

Para Cruise, que ha compartido su vida privada con Nicole Kidman, Katie Holmes o Penélope Cruz, el público ocupa un lugar privilegiado. «Amo al público y hago mis películas para ellos porque ante todo soy espectador», ha dicho. Está dispuesto a seguir sorprendiendo a sus seguidores puesto que no piensa dejar de hacer cine ni probar suerte en otras plataformas. Tampoco se esfuerza en enfocar su mirada en el futuro sino que se centra en el presente: «Nunca pienso en el futuro sino en que es lo siguiente. Pertenezco al viejo Hollywood: he aprendido a cantar, a bailar, a pilotar un helicóptero. En Hollywood todo el mundo quiere garantías y solo puedo ofrecer la garantía de trabajar la tierra para que brote algo bonito de ella».