Protagonizan cuatro mujeres donde los celos, el amor, el virtuosismo y los imprevistos se desmadran con sensualidad y humor

Con Ana Hernández (violín), Maite Olmedilla (viola), Irene Rouco (violoncello) y Lila Horovitz (contrabajo), «Stradivarias» es una comedia musical de mujeres, escrita por Irene Rouco, que desde este jueves 16 está en la escena del Teatro Alfil de Madrid. El grupo Almasoul firma un espectáculo que mezcla schubert y Police que cuenta con dirección musical de Eduardo Ortega.

«Stradivarias» es un nuevo espectáculo musical, hecho por mujeres, que recorre un repertorio que fusiona la música popular y la clásica. Cuatro mujeres con mucha actitud. La familia de cuerda en el escenario. Violín, Viola, Violonchelo y Contrabajo. Tango, Soul, Blues, Copla y Jazz al lado de Schubert, Beethoven e incluso Police. Una mezcla explosiva llena de sensualidad y humor. Ellas tienen determinación, sensualidad, talento y humor.
Desde Schubert a Police, con una puesta en escena donde los celos, el amor, el virtuosismo y los imprevistos se desmadran en una tónica de humor que contagia al público para que pueda viajar con las protagonistas a través de la música y el humor, dos lenguajes universales. En el montaje hay música clásica y popular, pero sobre todo se trata de un recital en el que, intencionadamente, se busca que el sonido principal sean las risas, y si estas se convierten en carcajadas, mejor. Un espectáculo musical hecho por mujeres, en realidad toda una familia de cuerda sobre las tablas: violín, viola, violonchelo y contrabajo, que fusiona el repertorio clásico con el popular, el pop y el tango, el soul y el barroco, la copla y el jazz…
Almasoul tiene 10 años de existencia y siempre se han dedicado a la música en directo. Con «Stradivarias» la compañía debuta en la producción teatral. La función muestra como los celos, el amor, el virtuosismo y los imprevistos se desmadran progresivamente sobre el escenario buscando el contagio con el espectador.