“Amnesia” es un musical lleno de buenas intenciones, que ponen en escena diez intérpretes, que tienen energía juvenil, y derrochan vialidad, arte y ganas de teatro. Son la Joven Compañía de Teatro Musical José Mesagosa, que nace con la intención de crear espectáculos musicales con libreto español, próximos a nuestras cosas, y con la aspiración de que pronto no exista distinción entre teatro de texto, por un lado, y teatro musical, por otro, que se les considere igual, un mismo producto –digamos-, como ocurre en Broadway, y en las futuras galas de entrega de premios teatrales confluyan uno y otro.

“Amnesia”, decíamos, supone un canto a la amistad y a la diversidad. Un joven sufre un accidente automovilístico el 27 de diciembre de 1997 (fechas en las que se desarrolla la acción, un mundo analógico sin redes sociales), tras asistir a una fiesta, y pierde gran parte de la memoria más próxima. “-No tiene lagunas en la memoria, lagunas no: tiene el Océano Atlántico entero”, se lamenta un personaje.

El chico no reconoce a sus amigos más recientes. Y tampoco a su novia. Y ahí arranca una carrera de amistad de estos jóvenes para lograr que el muchacho recuerde, que los conduce a enredos casi calderonianos para sacarlo de la confusión mientras suena la música. “-¿Qué pasó, qué pasó?”. Estos diez jóvenes bailan bien, cantan bien (en algún caso de manera excelente), e interpretan de forma formidable. Transmiten que la cantera actoral española es una brillante realidad. El espectáculo tiene ritmo, momentos de tensión y, otros, divertidos. Marcha a buen paso hacia el giro final, que conduce al triunfo del amor, objetivo indisociable de la juventud. “-¿Qué pasó, qué pasó?”. Una función distinta. Que el sábado 7 de junio, en la matinal del madrileño Teatro Pavón, fue muy aplaudida, con numerosos espectadores puestos en pie y muchos actores de otros musicales en la abarrotada platea. No conviene olvidar esta “Amnesia”.