YVONNE DE CARLO

    Yvonne De Carlo (cuyo verdadero nombre era Margaret Yvonne Middleton) fue una de las diosas del exotismo multicolor y posteriormente una actriz de culto al encarnar a Lilly en la serie de televisión «La familia Monster». De Carlo nació en Vancouver, Canadá el 1 de septiembre de 1922. Sus padres fueron el vendedor William Middleton, que abandonó a la familia cuando la futura actriz contaba solo con tres años de edad, y su esposa la actriz Marie De Carlo. Su abuelo materno, Michael De Carlo, nació en Sicilia, Italia, y su abuela materna, Margaret Purvis, era de origen escocés. De niña recibió clases de danza y abandonó la escuela secundaria para trabajar en clubs nocturnos y teatros locales. Su pasión por el baile continuó cuando se mudó con su madre a Los Ángeles.
    Fue su madre la que presentó a Yvonne a numerosos castings de Hollywood a finales de los años 30. Sin demasiada fortuna en su objetivo, ambas regresaron a su país natal.

    Sin embargo, La Paramount Pictures la contrató en 1942, y fue entonces cuando Yvonne adoptó el apellido de soltera de su madre. Tras una veintena de pequeños papeles dejó la Paramount por Universal. La actriz interpretó en sus inicios pequeños papeles en producciones cinematográficas como «Ruta a Marruecos» o «¿Por quién doblan las campanas?», la adaptación de la novela de Ernest Hemingway, gracias, en parte, a su exótica fotogenia. Sin embargo, la fama no llegaría hasta 1945, por medio de la película «Salomé, la embrujadora», a la que seguirían otras de ambiente exótico como «La esclava del desoerto» o «Sherezade», ambas de 1947.
    Desde ese momento, Yvonne protagonizó un gran número de películas, abarcando varios géneros,desde westerns y films de ambientación árabe, hasta cine negro (donde se destaca su actuación en «Criss Cross»), drama y comedia. Y demostró su talento actuado junto a los grandes de la pantalla, tales como Burt Lancaster, Rock Hudson, Clark Gable, Alec Guinness, David Niven.

    En la mayoría de sus películas De Carlo demostró además su talento como bailarina y cantante, en el film «The Captain’s Paradise» (1953) convenció al director para que Alec Guinness bailara el mambo, ofreciéndose ella misma como instructora.
    En 1954, durante la preparación de la película bíblico-épica «Los diez mandamientos» de Cecil B. De Mille, la actriz Audrey Hepburn fue llamada para el papel de Nefretiri y lAnne Baxter fue la elegida para el papel de Séfora. Pero poco después, Audrey Hepburn fue rechazada para el papel de la princesa del trono de Egipto por ser demasiada «plana de pecho», y el papel de «Nefretiri» pasó a las manos de Anne Baxter. Cuando DeMille vio a De Carlo en «Sombrero» (1953), le ofreció el papel vacante de Séfora. De Carlo aceptó, y rechazó otro papel que se le ofreció en una película alemana en el momento. La actriz recordó una vez: «trabajar con el señor DeMille fue una experiencia de aprendizaje que nunca olvidaré». Con un sueldo de 25.000 dólares, la película convirtió a De Carlo en una actriz de primera fila que puede interpretar cualquier tipo de papel en películas de gran presupuesto.

    Además de filmar en los Estudios Paramount, De Carlo acompañó a DeMille y al resto del equipo a Egipto, donde se rodaron varias escenas de exteriores. De Carlo conoció a Robert Morgan en Egipto, y se casó con él el 21 de noviembre de 1955 en Reno, Nevada. Bob Morgan era un doble de primera categoría con quien Yvonne De Carlo tuvo dos hijos llamados Bruce y Michael y además fueron padres de una hija adoptada llamada Bari; la pareja sufrió varias separaciones y reconciliaciones.
    Al año siguiente, en 1957, interpreta otro de sus papeles más recordados, el de la película dirigida por Raoul Walsh «La esclava libre» («Band of Angels»), protagonizada junto a Clark Gable y Sidney Poitier, donde daba vida a Amantha Starr, la hija de un terrateniente sureño que descubre tras la muerte de su padre que tiene sangre negra, por lo que se ve despojada de sus tierras y es vendida a un apuesto caballero en una subasta de esclavos.

    En 1962 durante la filmación de una escena peligrosa en un tren en movimiento para «La conquista del Oeste» («How the West Was Won»), Robert Morgan cayó bajo las ruedas en un accidente que le costó una pierna. El estudio no se responsabilizó y se negó a indemnizarlo. Yvonne de Carlo comenzo a padecer dificultades económicas a raíz de los gastos médicos de Morgan. John Wayne, amigo de Yvonne, le ofreció un papel en la película «El gran McLintock» (1963); pero esta ayuda no sirvió de mucho. Así fue como De Carlo decidió aceptar el papel de Lily, la madre vampiresa más famosa de todos los tiempos, en la serie televisiva «La familia Munster» («The Munsters») a mediados de los sesenta. Pese a que la serie sólo se grabó durante dos años (de 1964 a 1966), tuvo un gran éxito, y llegó a convertirse en una serie de culto, con reposiciones durante más de cuatro décadas.
    Al finalizar la serie, el reparto (excepto Pat Priest), protagonizó una película basada en la misma, «La herencia de los Munster» («Munster, Go home!», 1966).

    Durante el resto de la década Yvonne volvió a la pantalla grande y apareció en algunos westerns como «Hostile Guns» (1967), «Arizona Bushwhackers» (1968) y «The Power» (1968), un film de ciencia ficción. Y a comienzos de los 70 puso fin a su matrimonio con Bob Morgan.
    En 1974 Yvonne de Carlo consiguió un papel muy importante en el musical de Broadway «Follies» de Stephen Sondheim, por el que ganó el premio Tony. Mñas adelante, Yvonne De Carlo volvería a aparecer junto a sus viejos amigos Fred Gwynne y Al Lewis en «The Munsters’ Revenge». En 1995 se retiró del mundo del cine tras realizar un cameo en un telefilm de la nueva generación de «Los Monster·.
    En sus últimos años, De Carlo vivió cerca de Solvang, al norte de Santa Bárbara (California). Su hijo Michael murió en 1997 y la actriz sufrió un ataque de apoplejía al año siguiente. De Carlo falleció el 8 de enero de 2007 por causas naturales en el asilo de Motion Picture & Television Fund, en el suburbio Woodland Hills, de Los Ángeles, a los 84 años de edad. La actriz cuenta con dos estrellas en el Paseo de la Fama de Hollywood por su contribución al cine y a la televisión.