WOODY ALLEN

    Uno de los grandes cómicos del cine, tanto como actor como director y guionista. Poseedor de un talento excepcional y autor de una de las filmografías más coherentes del cine de hoy. Nueva York, la ciudad de sus sueños, sus pesadillas, sus amores, sus obsesiones; la familia, tema dominante en alguna etapa de su cine; ser judío, un hecho cultural incuestionable que ha determinado todo su pensamiento, su humor y su escritura cinematográfica.
    Allan Stewart Konigsberg, auténtico nombre de Woody Allen en Brooklyn, Nueva York, en el seno de una familia judía, el 1 de diciembre de 1935. Desde su más tierna infancia, Woody Allen corta su banana para el desayuno con cereales en siete pedazos.»Si lo hiciera de otra forma, tendría miedo de sacar al universo de su equilibrio», admite el director que encarnó con frecuencia a neuróticos neoyorquinos en sus films. Hijo de un joyero, aunque también trabajó de camarero y de taxista durante épocas de crisis y recesión económica. Su madre, Nettea Cherry, trabajó de contable en una floristería. En 1943 nació Letty, su hermana.
    Comenzó a hacerse llamar Woody Allen a los 15 años al escribir chistes para columnistas de prensa. Nunca pudo imaginar que poco después los chistes iban a convertirse en su medio de vida. Cambio su nombre a Woody por Woody Herman, (músico de jazz) o por el mote que pusieron sus compañeros, «cara de madera».Cuando finaliza los estudios secundarios, se unió al equipo del humorista televisivo Sid Caesar. Con 29 años, cobraba 10.000 dólares por presentación y se consagró como el cómico más conocido de Estados Unidos.

    MONÓLOGOS

    En el teatro donde sus monólogos hacían desternillarse de risa al público y anunciaban lo que iba a ser su futuro: «Creo que repasaré para vosotros algunos de los hechos más destacados de mi vida privada y los pondré en perspectiva”. Eso es lo que ha estado haciendo desde que en 1965 aparece por primera vez en una pantalla. Desde 1961 a 1964 trabajó en nightclubs como humorista, donde le contrató el productor de cine Charles K. Feldman para escribir y actuar en «¿Qué tal, Pussycat?” (1965, de Clive Donner).
    En 1966 firma «Lily, la tigresa”, película construida a base de retales de viejas cintas japonesas a la que le cambia los diálogos, y en 1971 dirige la que se considera su primera película, «Toma el dinero y corre”, una comedia llena de humor negro. Durante los primeros años setenta, Allen se dedica a aprender a dirigir y a hacer reír con historias delirantes: «Bananas” (1971), «Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo y nunca se atrevió a preguntar” (1972), «El dormilón” (1973) y «La última noche de Boris Grushenko” (1975). Paralelamente a su trabajo en el cine, Allen participa en un grupo de jazz, que toca regularmente todos los miércoles en Nueva York (con el paso de los años ha ido variando de local) y con el que ha realizado giras por todo el mundo.
    Su encuentro con Diane Keaton le impulsa hacia otro tipo de cine más maduro, con un sentido del humor más sutil. En 1977 dirige «Annie Hall”, su primera obra maestra, con la que gana cuatro Oscar (que no acude a recogerlos, ya que a esa misma hora estaba tocando con su grupo de jazz), a la que siguen «Interiores” (1978) y «Manhattan” (1979). Allen se coloca en primera persona en las historias que cuenta y con ello realiza algunos de los títulos más memorables de su filmografía.

    LOS PRODIGIOSOS AÑOS 80

    La prodigiosa década de los 80 la inicia con «Recuerdos” (1980), «La comedia sexual de una noche de verano” (1982) y «Zelig” (1983). La llegada a su vida de Mia Farrow le lleva a hacer un tipo de cine donde el personaje de intelectual neurótico, judío y urbano entra en colisión con un mundo más conservador y burgués representado por las muchas familias que llenan sus diez años de convivencia. «Broadway Danny Rose” (1984), «La rosa púrpura de El Cairo” (1985), «Hannah y sus hermanas” (1986), «Días de radio” (1987), «Septiembre” (1987), «Otra mujer” (1988), «Delitos y faltas” (1989), «Historias de Nueva York” (un episodio, 1989), «Alice” (1990), «Sombras y niebla” (1991), «Maridos y mujeres” (1992), «Misterioso asesinato en Manhattan” (1993), «Balas sobre Broadway” (1994), «Poderosa Afrodita” (1995) y «Todos dicen I love you” (1996). Son películas llenas de ingenio, en las que no siempre aparece el Woody Allen actor, con gangs brillantes, en las que Allen, además de hablar de si mismo (o de la concepción que el público tiene de él como hombre neurótico, hipocondríaco…) rinde homenajes a las cosas que ama, sea el cine clásico o de los maestros europeos, sea el mundo del espectáculo o sean lugares que le fascinan. El siglo XX lo cierra con títulos como «Desmontando a Harry” (1997), «Celebrity” (1998), «Acordes y desacuerdos” (1999)
    Allen se había casado en dos ocasiones, con Harlenne Rosen (marzo de 1956-1962) y Louise Lasser (febrero de 1966-1969) que apareció en «Toma el dinero y corre», antes de su actual matrimonio con Soon-Yi. Antes de su relación con Mia Farrow hubo varias mujeres en su vida entre las que se encuentra Diane Keaton, Mariel Hemingway y Charlote Rampling. Woody Allen aseguró que el escándalo de 1992 que rompió su relación con la actriz Mia Farrow y le llevó a casarse con su hija adoptada, Soon-Yi Previn, fue uno de los momentos más afortunados de su vida.

    OTRAS REALIDADES, OTROS ESCENARIOS

    En los últimos años, Allen ha reconducido su cine, y con él su personaje, hacia historias mucho más variadas. Casi siempre con Nueva York como escenario, pero ampliando la perspectiva de la que hablaba en su monólogo hacia otras ciudades (París, Venecia, Londres, Barcelona…), otras realidades y otros personajes.
    El siglo XXI se inicia con una serie de películas muy populares, que sitúan a Allen en el olimpo de los grandes directores, y no solo de comedia, rodando una película por año: «Granujas de medio pelo” (2000), «La maldición del Escorpión de Jade” (2001), «Un final made in Hollywood” (2002), «Todo lo demás” (2003), «Melinda y Melinda” (2004), «Match Point”” (2005), «Scoop” (2006), «El sueño de Casandra” (2007), «Vicky Cristina Barcelona” (2008)…
    Allen fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2002, lo que provoca su conocimiento y admiración por España en donde rueda «Vicky Cristina Barcelona” con Javier Bardem y Penélope Cruz. En abril de 2003, debuta como director de teatro con la obra «Writer’s block”, en el teatro Atlantic de Nueva York. La obra, de la que Allen es también autor, está compuesta por dos comedias de un solo acto. En septiembre de 2004 Woody Allen recibió el Premio Donostia del Festival de San Sebastián, en su 52 edición, homenajeando al realizador.
    Tras más de cuarenta años de carrera y más de treinta películas, convertido en referente de varias generaciones de espectadores, el personaje de Allen podría decir en una película de Allen al recibir el merecido Premio Donostia del Festival de San Sebastián: «escribir y dirigir películas no es un trabajo sino una manera de disfrutar personalmente”. Él haciéndolas, el público viéndolas.