VITTORIO GASSMAN

    Uno de mejores actores italianos y reconocido como un intérprete extaordinariamene profesional, versátil y magnético, nació en Struppa, un pueblo cerca de Génova, 1 de septiembre de 1922. Su larga carrera incluyó desde importantes producciones hasta obras menores, casi divertimentos, que le proporcionaron una enorme popularidad.
    Su padre era originario de una rica familia alemana y su madre de Pisa. Se trasladó a Roma siendo joven, donde empezó sus estudios en la Accademia Nazionale d’Arte Drammatica donde estudiaron algunas de las más importantes figuras del cine y teatro italiano, como Paolo Stoppa, Rina Morelli, Adolfo Celi, Luigi Squarzina, Elio Pandolfi, Rossella Falk, Lea Padovani, Paolo Panelli, Nino Manfredi, Tino Buazzelli, Gianrico Tedeschi, Monica Vitti, Luca Ronconi y muchos otros.
    Vittorio Gassman debutó en Milán, en 1942, junto a Alda Borelli, en la obra teatral «Nemica de Niccodemi». Poco después forma equipo artístico en Roma, en el Teatro Eliseo, con Tino Carraro y Ernesto Calindri. Con ellos actuó en una serie de obras que iban desde la comedia burguesa hasta el teatro más sofisticado intelectualmente, sin ninguna aparente dificultad para transitar entre papeles tan diferentes.
    En 1946 se puso por primera vez ante una cámara en «Preludio d’amore»; al año siguiente, apareció ya en cinco películas. En 1948 su famosa interpretación en «Riso Amaro» («Arroz amargo») demostró su pasión por el cine y su capacidad para resultar eficiente tanto en el teatro como en el cine.
    Fue con la compañía de Luchino Visconti con quien Gassman alcanzó su mayor éxito, junto con Stoppa, Rina Morelli y Paola Borboni. Interpretó un vigoroso Kowalski en la obra de Tennessee Williams «Un tranvía llamado deseo», y resultó brillante en la Rosalinda de Shakespeare y en el Oreste de Vittorio Alfieri. A continuación se unió al Teatro Nazionale con Tommaso Salvini, Massimo Girotti, Arnoldo Foà, para un exitoso Peer Gyntm de Ibsen.
    PERFECCIONISTA
    En 1952, junto a Luigi Squarzina co-fundo y co-dirigió el «Teatro de Arte Italiano» produciendo la primera versión completa de «Hamlet» y después obras como «Seneca’s Tieste» o «Eschilo, los Persas». 1956 fue un año clave en su carrera : Gassman actuó en «Othelo» con el memorable Salvo Randone, intercambiando con él los roles de Moor y Yago. Un poco después, hizo una serie de televisión, «El Matador», siendo apodado así hasta su muerte.
    Gassman fue siempre un verdadero perfeccionista, siempre odió la dicción imperfecta o los diálogos mal construidos, pero a la vez fue también capaz de dar, perfectamente y cuando necesario, la mayor parte de casi todos los dialectos italianos. Aceptó el desafío de dirigir «Aldechi», una de las menos conocidas y una de las más difíciles obras de Alessando Mazoni. Hizo un tour de esta obra, y fue vista por medio millón de personas, expandiéndose fuera de Italia con su teattro Popolare Itinerante (una nueva edición del famoso teatro Carro di Tespi.
    Sus producciones incluian autores famosos del siglo XX, con muchos clásicos de Shakespeare, Dostoievski y los clásicos griegos. Gassman también fundó una escuela de teatro en Florencia, que formó a muchos de los actores más talentosos de esta generación.
    EN LA PANTALLA
    En el cine, trabajabó mucho tanto en Italia como en el extranjero. Con su carisma y su fluidez con el inglés logró importantes papeles en Hollywood. Allí conoció a Shelley Winters y se casó con ella, para divorciarse a su regreso a Italia.
    Entre sus películas destacan «La corona negra» (1951), «Escándalo en Milán» (1953), «Guerra y paz» (1956), «Rufufí» (1958), «Rufufú da el golpe» (1959), «Fantasma de Roma» (1961), «La escapada» (1952), «Barrabás» (1962), «Monstruos de hoy» (1963), «El profeta» (1967), «Siete veces mujer» (1967), «Protesta general» (1970), «Escipión el africano» (1971), «La audiencia» (1971), «Tosca» (1973), «Perfume de mujer» (1974), «Virginidad» (1975), «La carrera de una doncella» (1975), «El desierto de los tártaros» (1976), «Alma perdida» (1977), «¡Que viva Italia!» (1978), «Quinteto» (1979), «La terraza» (1980), «Benvenuta» (1985), «La familia» (1986), «No molestes más» (1980), «El largo invierno» (1991), a las órdenes de Jaime Camino, «Sleepers», (1996) o «La cena» (1988). Aunque tuvo mucho éxito en el cine, Gassman nunca dejó el teatro. En un momento de su carrera, adhirió la poesía a su repertorio, así traería obras extranjeras a Italia.
    Gassmann dirigió seis películas, dos de ellas para la televisión. Debutó en 1956 con «Kean» y, entre otras firmó «Senza famiglia, nullatenenti cercano affetto» (1982) o «Di padre in figlio» (1982)
    Gassman se casó con las actrices Nora Ricci (con quien tuvo a Paola, una actriz y esposa de Ugo Paliai); Shelley Winters (madre de su hija Vittoria); Juliette Maynel (con quien tuvo a Alessandro, que también es actor), y por último con Diletta D’Andrea con quien tuvo a su hijo menor Jacopo.
    PREMIOS
    Gassman era un hombre de emociones intensas y un honesto intelectual; su notable sentido del humor y su propia ironía, provocó que en los 90 actuara en la popular serie de televisión «Túnel», en la cual recitaba seriamente la cuenta de gas, la cuenta de luz o instrucciones. Lo hizo de la misma manera que cuando recitó La divina comedia de Dante, la cual lo había hecho famoso.
    Aclamado como actor, en 1997 Vittorio Gassmann fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes y con el Premio Donostia del Festival de San Sebastián. En este certamen había logrado antes una Concha de Plata al Mejor Actor por «Brancaleone alle crociate», una secuela de «La armada Brancaleone», y el Premio de Interpretación de Cannes por «Perfume de mujer».
    En sus últimos años fue víctima de fuertes depresiones, de las que dejó constancia en sus diferentes libros. Vittorio Gassma murió de un ataque al corazón en su casa en Roma el 29 de junio de 2000.