VERONICA LAKE

    Constance Frances Marie Ockelman, que posteriormente adoptaría el nombre artístico de Veronica Lake, nació en Brooklyn, Nueva York, el 14 de noviembre de 1922. Su padre, Harry E. Ockelman, era descendiente de alemanes y trabajaba para una petrolera en un barco. Cuando ella tenía un año la familia se trasladó a Florida, pero regresó a Brooklyn a los pocos años. Su padre murió en un accidente laboral en Filadelfia en 1932, cuando ella tenía 9 años. Su madre, Constance Charlotta Trimble, se casó entonces con un amigo de la familia, Anthony Keane, que trabajaba en un periódico. Veronica fue enviada a un colegio católico, en Montreal, que ella odiaba. Más tarde se trasladaron todos a Florida. La futura actriz tuvo una niñez problemática y se dice que fue diagnosticada de esquizofrenia paranoica, aunque no hay pruebas de ello.
    En 1938, se trasladaron a Beverly Hills, California, donde su madre la matriculó en la célebre Bliss-Hayden School of Acting en el Beverly Hills Playhouse. Su primera aparición en pantalla fue un pequeño papel en un film de la RKO: «Sorority House» (1939). Siguieron trabajos similares, incluyendo «All Women Have Secrets» y «Dancing Co-Ed».

    En el rodaje de «Sorority House», el director John Farrow, padre de la futura actriz Mia Farrow, se dio cuenta por primera vez de que el mechón de pelo que cubría su ojo derecho le daba un aire misterioso, realzando poderosamente su atractivo natural. Fue presentada al productor de la Paramount Arthur Hornblow Jr., que le cambió el nombre por el de Veronica Lake. El apellido hacía referencia a sus profundos ojos azules.
    Veronica se casó con el director artístico John S. Detlie en 1940, catorce años mayor que ella. Otro pequeño papel en la comedia «Forty Little Mothers», provocó que llamase poderosamente la atención. En 1941, firmó un importante contrato con la Paramount Pictures, y en agosto de ese año tuvo una hija, Elaine Detlie.
    ASCENSO METEÓRICO Y MALA REPUTACIÓN
    En 1941 logra un segundo papel en «Vuelo de águilas» («I Wanted Wings»»), de Mitchell Leisen, en la que robaba el protagonismo a sus compañeros masculinos de reparto, Ray Milland y William Holden. Su siguiente película también fue un éxito: «Hold Back the Dawn» (1941). Veronica ya era una actriz carismática, bellísima pero con un toque de fina ironía, cuando protagonizó sus mejores films: «Los viajes de Sullivan» («Sullivan’s Travels», 1941), de Preston Sturges, «El cuervo» (1942), con Alan Ladd, «Me casé con una bruja» (de 1942, filme que serviría de inspiración para la serie televisiva de los 60 «Embrujada»), un sonoro triunfo. Coprotagonizada por Fredric March, el actor se incomodaba en el rodaje por la omnipresencia de Lake ante la cámara; en lugar de «I married a witch» empezó a llamar a la película «I married a bitch» («Me casé con una zorra»), iniciando así su fama de mujer fatal. Le siguió «La llave de cristal» («The Glass Key», 1942), de Stuart Heisler, «Fantasía de estrellas» («Star spangled rhythm», 1942), de George Marshall, con Eddie Bracken como oponente masculino, que diría de ella «La llaman La Zorra y se merece ese título», o «Sangre en Filipinas (1943).

    Durante una temporada Veronica Lake y Alan Ladd coparon todas las portadas de las revistas. Al principio, fue pura necesidad, ya que el actor medía sólo 1.65 m y la actriz, con su 1.51, se le acoplaba bien. Hicieron 4 películas juntos. Hay que reseñar que ambos morirían a la misma edad, 50 años, en penosas condiciones. Una foto publicitaria puso de moda su icónico peinado platino, denominado peekaboo, ocultándole un ojo; la actriz fue de inmediato universalmente imitada. Pese a su fama, se granjeó una pésima reputación personal; los compañeros seguían quejándose de que no se podía trabajar a su lado.
    A pesar de su apariencia, Veronica Lake tenía un enorme temperamento. Como anécdota cabe señalar que se sacó el permiso de piloto para volar de Los Angeles a Nueva York. No obstante, su difícil caracter empezaba a crear problemas para los estudios. En 1943, después de un accidente, dio a luz prematuramente a un niño que murió una semana más tarde. su matrimonio no sobrevivió a esta desgracia y llegó el divorcio. veronica Lake comienza entonces a tener problemas con el alcohol y con su papel en «The Hour Before the Dawn» (1944) logra unas muy malas críticas.
    La actriz seguía cobrando 4.500 dólares por semana de trabajo en la Paramount cuando se casa con el director André de Toth, en 1944. Su tercer hijo, André Michael de Toth III, nace en 1945.
    DESCENSO A LOS INFIERNOS

    Tras varias películas olvidables, en 1946 protagoniza junto a Alan Ladd «La dalia azul», de George Marshall. Durante el rodaje, el escritor Raymond Chandler se refería a ella como «Moronica Lake» (moronic, en inglés: idiota, retrasado). Al vencer su contrato en 1948, la Paramount no se lo renovó. Fue el inicio de su descenso a los infiernos.
    Su cuarta hija, Diana de Toth, nace en ese mismo año. Lake es demandada por su madre por cuestiones monetarias por ese tiempo. Hace una última película para la 20th Century Fox, en 1952: «Stronghold», film que ella detestaba. Entra en bancarrota y se divorcaia de André De Toth. Sufre confiscaciones por no pagar impuestos. Como último recurso, se resigna a trabajar para la televisión y los escenarios teatrales. En 1955 se casa de nuevo, ahora con el músico Joseph A. McCarthy.
    Tras romperse un tobillo en 1959, Lake ya no pudo volver a trabajar como actriz. Vuelve a divorciarse y empieza a vivir en hoteles baratos de Brooklyn y la zona de Nueva York. Fue arrestada en varias ocasiones por embriaguez y escándalo público. La actriz fue reconocida un día por un periodista en un hotel. Aunque al principio afirma ser una clienta, acaba admitiendo que trabaja allí como sirvienta. Esa publicidad le proporcionó un triste regreso a los escenarios. En 1966, trabajó para la televisión como presentadora, en la ciudad de Baltimore; también apareció en un filme de pésima calidad: «Footsteps in the Snow».

    Su salud física y mental declina rápidamente, y a finales de los 60 se la encuentra en Hollywood, Florida, recluida por paranoia (al parecer afirmaba estar siendo investigada por el FBI). Se sobrepone momentáneamente, y logra publicar una autobiografía: «Veronica», recibiendo mucha publicidad y críticas positivas. Con sus ganancias, Lake coproduce y protagoniza una nueva película, la última: «Flesh Feast» (1970), cinta de vampiros de bajo presupuesto.
    En ese momento se traslada al Reino Unido, donde contrae matrimonio de nuevo en 1972, con un «capitán de barco inglés» llamado Robert Carleton-Munro. El matrimonio fue muy breve. En 1973, regresó a Estados Unidos, donde tuvo que ser de inmediato hospitalizada. Enemistada con su familia e hijos, no recibía visita alguna. El 7 de julio de 1973, cerca de Burlington, Vermont, Lake fallece a la edad de 50 años, con un diagnóstico de hepatitis e insuficiencia renal derivadas de su alcoholismo. Sus cenizas fueron esparcidas en las Islas Vírgenes.
    Tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, a la altura del número 6918 del Hollywood Boulevard. Allí se la recuerda «por su contribución a la industria del cine».
    CITAS
    «Yo no era un sex-symbol; era un sex-zombie»
    «Podrías poner todo mi talento en tu ojo izquierdo y seguirías sin padecer de la vista»
    «He llegado a un punto en mi vida en que son las pequeñas cosas las que importan. Siempre fui rebelde y, probablemente, podría haber llegado mucho más lejos si hubiera cambiado de actitud. Pero cuando lo piensas bien, has llegado lo suficientemente lejos sin el cambio de actitud. Estoy feliz con eso»