THEO ANGELOPOULOS

    Thódoros Angelópoulos nació en Atenas el 27 de abril de 1935. Más conocido en el extranjero como Theo Angelopoulos, es el más popular y prestigioso de los directores de cine griego, y un icono del cine de autor.
    Hijo de un pequeño comerciante, Angelopoulos estudió Derecho en su ciudad natal y, después del servicio militar, se trasladó a París para estudiar con el antropólogo Claude Lévi-Strauss en la Universidad de la Sorbona. Realizó muchos y variados trabajos, y así, entró en contacto con el cine, hasta el punto de abandonar la universidad para ingresar al IDHEC. Volvió a su país en 1964, donde trabajó como crítico cinematográfico para el periódico de izquierdas Dimokratiki Allaghi hasta su cierre en 1967. Después de fracasar en su intento de rodar un corto sobre un grupo de músicos pop, en 1968 consiguió realizar uno de 23 minutos, «Ekpombi», nunca exhibido fuera de Grecia, en el que ya se vislumbraba el estilo del autor: utilización de tiempos muertos, de planos secuencia y alteración del eje cronológico, con dilataciones del ritmo espacio-temporal.
    Angelopoulos inció su trayectoria como director en plena dictadura griega, conocida como el «Régimen de los Coroneles”, realizando cortometrajes de carácter político. Una vez finalizada la dictadura, se alejó de la política y comenzó a realizar largometrajes con un estilo caracterizado por sus narraciones pausadas y ambiguas y largos planos secuencia.
    TEATRALIDAD BRECHTIANA
    Sus películas se caracterizaron por un examen clínico del poder, una teatralidad brechtiana donde el individual no tiene peso frente al grupo y una renuncia de la narración tradicional a favor de otra propia intencionalmente rupturista, en la que la alternancia entre planos fijos y largos planos secuencia crea un sentido alternativo del tiempo.
    De su primer largometraje «Anaparastassi» (1970) emerge un estilo ideológico y un análisis que coloca el filme bastante lejos del conformismo del cine griego del mismo período. El filme llamó la atención de los críticos de todo el mundo en el Festival de Berlín.
    Sus tres siguientes películas conformaron una trilogía acerca de la historia contemporánea de Grecia. «Días del ’36» (1972) tiene lugar justo antes del Golpe de Estado del General Metaxas que inició la dictadura de los coroneles. «El viaje de los Comediantes» (1975) -que obtuvo el Premio de la Crítica Internacional en la Quincena de los Realizadores del Festival de Cannes y el Premio a la Mejor Película en Berlín- es considerada una obra de arte del cine moderno. La acción describe las peripecias de un grupo de actores que visitan Grecia desde 1939 a 1952. El filme ignora deliberadamente los principios cronológicos viajando a lo largo del dramático pasado y revisando pasajes históricos como la dictadura, la ocupación nazi, la resistencia griega, la victoria de la monarquía, la guerra civil, la derrota de los comunistas en 1949, y las elecciones de 1952. «Los Cazadores» (1977) comienza con el descubrimiento del cuerpo de soldados de la resistencia por seis cazadores. Partiendo de este incidente, el director narra la historia de la historia griega de 1949 a 1977.
    VIAJE INICIÁTICO
    En 1986 llama a Marcello Mastroianni que protagoniza dos de sus películas, «El apicultor» (1986) y «El paso suspendido de la cigüeña» (1991). Angelopoulos colaboró por primera vez con el guionista y poeta italiano Tonino Guerra en otro de sus títulos más célebres: «Viaje a Cítara» (1984), que ganó el Premio de la Crítica al Mejor Guión en el Festival de Cannes. A través de esta historia de una sociedad en la cual la espiritualidad parece haber sido desterrada, Angelopoulos expresa su propia desilusión con la Grecia democrática. El viaje se convierte además en un principio básico de la escritura del director. Cuatro años después, con «Paisaje en la niebla» (1988) ganó el León de Plata en la Muestra de Venecia.
    En 1994, dirige «La Mirada de Ulises», una triple odisea: la búsqueda de las raíces del cine de los Balcanes, la de su convulsa historia y el viaje de su protagonista magistralmente interpretado por Harvey Keitel. Esta película ganó el Gran Premio del Jurado y el Premio de la Crítica Internacional en Cannes. Con «La eternidad y un día», Angelopoulos ganó finalmente la codiciada Palma de Oro del Festival de Cannes. Eb el Festival de Berlín ha presentado «La niebla del tiempo», («The Dust of Time», 2008), sobre la búsqueda en el pasado de sus antecesores de un director americano de origen griego a través de los sucesos más importantes de los últimos cincuenta años del Siglo XX.
    Theo Angelopoulos falleció el 24 de enero de 2012, a los 76 años, tras ser atropellado por una motocicleta cuando intentaba cruzar una calle en el barrio de Kératsini, en Atenas. El Festival Internacional de cine de Huesca le había concedido, en 2009, el Premio «Luis Buñuel”.