SUE LYON

    Sue Lyon nació en Davenport, Iowa, Estados Unidos, 10 de julio de 1946. La actriz es recordada principalmente por su interpretación en la película «Lolita» de Stanley Kubrick. Es la menor de cinco hermanos y su padre falleció cuando ella era una niña. Trabajó como modelo infantil y entre sus primeros trabajos figuraron los catálogos de la marca J.C. Penney. En 1960 fue elegida Miss Sonrisa por la comunidad de dentistas de Los Ángeles.

    Tras acudir a varios castings, en 1959 encontró su primer papel televisivo en un episodio de la serie «Letter to Loretta», mientras que un año más tarde hizo una breve colaboración en un capítulo de «Daniel el travieso».
    Cuando Stanley Kubrick estaba buscando una joven actriz para el papel de Lolita, la vio en el programa televisivo «The Loretta Young Show», en el que Sue actuaba como figurante y cuando el director la observó en bikini, le ofreció el papel de la adolescente que obsesiona sexualmente al maduro e intelectual Humbert Humbert, personaje interpretado por el actor británico James Mason.

    Cuando Kubrick descubrió a la actriz, ésta ya había cumplido los 15 años y debía interpretar un personaje que al comienzo de la novela tenía 12 años y 17 cuando finaliza. Aun así, Sue interpretó al personaje, convirtiéndose instantáneamente en la sensación morbosa de Hollywood, logrando el Globo de Oro1​a la mejor actriz revelación gracias a su papel de Lolita (Dolores Haze), en la famosa película que adaptaba la controvertida novela homónima de Vladimir Nabokov publicada en 1955. Su personaje dio nombre a las adolescentes seductoras a medio camino entre la ingenuidad y la perversión
    El papel de Lolita encasilló a la actriz, que pasó a ser vista como una sugerente, atractiva y joven actriz devoradora de hombres maduros, por lo que en 1963 el director estadounidense John Huston le concedió el papel de joven seductora en la película «La noche de la iguana» (1964), donde la víctima de su seducción era Richard Burton.

    A finales de la década de los 60, intervino en apreciables películas como «7 mujeres» (1966) de John Ford, «Hampa dorada» (1967) de Gordon Douglas, o «Un fabuloso bribón» (1967) de George C. Scott.

    Su carrera cinematográfica declinó en la década de 1970, participando únicamente en papeles secundarios y en varios films de serie B. Por otra parte, hizo apariciones especiales en las series «Police Story» y «La isla de la fantasía». En 1973 tuvo un contacto con el cine español al rodar «Tarot» con José María Forqué, junto a Fernando Rey y Gloria Grahame. También encabezó el reparto de «Una gota de sangre para morir amando», ficción científica deudora de «La naranja mecánica» de Stanley Kubrick, dirigida por Eloy de la Iglesia.

    En 1980 hizo su último trabajo interpretativo con un breve papel secundario como reportera de televisión en la película de terror «La bestia bajo el asfalto».
    Sue Lyon se casó en 1964 con el actor y guionista Hampton Fancher, pero el matrimonio fue un fracaso y antes de un año se divorciaron. Luego sufrió una mala racha personal con la muerte de su hermano mayor y con un accidente de tráfico que produjo que estuviese dos años en una silla de ruedas. En 1970 se casó con Roland Harrison, fotógrafo de profesión, algo que fue considerado un escándalo para la época, debido a que él era negro. La pareja tuvo una hija llamada Nona y acabó divorciándose un año más tarde. En 1973 contrajo su tercer matrimonio con el recluso de la prisión de Colorado, Gary «Cotton» Adamson, condenado por robo y asesinato, y al que había conocido tras visitar a un amigo en la cárcel. La boda se celebró en la penitenciaría de la misma prisión. Después de lograr que le rebajaran la condena, se estableció en Denver y empezó a trabajar como camarera, aunque acabó divorciándose en 1974, ya que su marido volvió a cometer un robo.
    Se casó por cuarta vez con Edward Weathers en 1984, pero su matrimonio aoenas sobrevivió unos pocos meses. Finalmente, en 1985 encontró la estabilidad emocional con el ingeniero de telecomunicaciones Richard Rudman, con quien convivió durante 17 años hasta su divorcio en 2002.

    La actriz asegura que Hollywood la destruyó como persona. Diagnosticada como maníaca depresiva, actualmente vive completamente alejada del cine.