SILVANA MANGANO

    Silvana Mangano nació en Roma el 21 de abril de 1930. Se formó como bailarina y se ayudó económicamente como modelo. En 1946, con 16 años, Mangano ganó el concurso de belleza Miss Roma. Un año más tarde fue una de las chicas del concurso Miss Italia, certamen que ganó la futura actriz Lucia Bosè. En el mismo, además de Mangano, participaron algunas otras estrellas futuras del cine italiano como Gina Lollobrigida, Gianna Maria Canale y Eleonora Rossi Drago, si bien esta última fue descalificada porque estaba casada y era madre, lo cual incumplía las normas del certamen.
    El primer contacto de Mangano con el cine ocurrió a través de su relación romántica con el actor Marcello Mastroianni. Esto la llevó a un contrato, aunque pasaría algún tiempo para ascender al estrellato internacional con su impresionante interpretación en «Arroz amargo» («Riso Amaro», de 1949, dirigida por Giuseppe De Santis), donde tuvo por compañero a Vittorio Gassman. Mangano y Gassman volverían a trabajar juntos en «Il lupo della Sila» («El lobo de la Sila»). Por aquellas fechas, Silvana hizo además un pequeño papel en «Cagliostro» («Black Magic», 1949), filme protagonizado por Orson Welles.
    En 1950 Silvana Mangano trabajó junto a Amedeo Nazzari en «El bandolero Musolino» («Il brigante Musolino», de Mario Camerini). Este filme la hizo famosa internacionalmente: Mangano fue comparada con Rita Hayworth y recibió ofertas para mudarse a Hollywood. El productor Alexander Korda se interesó por contratarla, pero ella rechazó emprender carrera en América y al de poco tiempo se casó con el productor Dino de Laurentiis.

    Aunque nunca llegó a la altura de sus contemporáneas Sophia Loren y Gina Lollobrigida, Mangano fue unas de las estrellas favoritas entre los años 1950 y 1970. Apareció en películas italianas como: «Anna» (Alberto Lattuada, 1951), «El oro de Nápoles» («L’oro di Napoli», Vittorio De Sica, 1954), «Mambo» (Robert Rossen, 1954), «Teorema» (Pier Paolo Pasolini, 1968), y «Muerte en Venecia» («Morte a Venezia», Luchino Visconti, 1971).
    Con Pasolini y Visconti trabajó más veces: con el primero, en «Edipo rey» y «El Decamerón», y con el segundo, en «Luis II de Baviera» («Ludwig») y «Confidencias». Ya en 1967 ambos directores habían colaborado con Silvana Mangano en «Las brujas», un filme colectivo formado por cinco episodios que el productor De Laurentiis había pensado expresamente para ella. Los restantes directores fueron: Vittorio de Sica, Mauro Bolognini y Franco Rossi.

    Silvana Mangano también participó en producciones internacionales como: «Ulises» (1954), con Kirk Douglas y Anthony Quinn; la superproducción «Barrabás» (1962) de Richard Fleischer; «La diga sul Pacifico» de René Clement, con Anthony Perkins; «Five Branded Women» de Martin Ritt, con Jeanne Moreau y Vera Miles; El científico Cardplayer, con Joseph Cotten y Bette Davis, y «Ojos negros» (1987) de Nikita Mijalkov, con Marcello Mastroianni. Una de sus hijas, Raffaella, coprodujo con su padre una de las últimas películas de Mangano, «Dune» (David Lynch, 1984).
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    En contraste con su exitosa carrera, Silvana Mangano atravesó dificultades en su vida privada. Se casó con el productor de «Arroz amargo», Dino De Laurentiis, con el que tuvo cuatro hijos. Su único hijo varón falleció en 1981, con apenas 25 años de edad, en un accidente en Alaska.
    Mangano sufrió etapas depresivas; padecía insomnio, lamentaba su aspecto envejecido y tuvo que hacer frente a un tumor digestivo. Se divorció de Dino de Laurentiis en 1988 pero tras una agria ruptura, hizo las paces con él al intuir que le quedaba poco tiempo de vida. Murió de cáncer de pulmón a los 59 años de edad, en Madrid, donde residía una de sus hijas, Francesca (José Escrivá), el 16 de diciembre de 1989, a los 59 años.