SHIRLEY MACLAINE

    Shirley MacLaine (de nombre real Shirley MacLean Beaty) nació el 24 de abril de 1934 en Richmond (Virginia). Sus padres fueron Ira Owens Beaty y la bailarina, actriz y profesora de interpretación Kathlyn MacLean Beaty, que la matriculó en clases de baile desde muy pequeña. Su nombre, Shirley, se lo pusieron por la famosa actriz y niña prodigio Shirley Temple. Hermana mayor del también actor y director Warren Beatty, quien nacería en 1937, comenzó estudiando ballet y haciendo anuncios publicitarios desde muy niña.

    Su primer sueño de la infancia era ser una bailarina y acudió a clases de ballet fervorosamente durante toda su juventud; no faltó a ninguna. Siempre que representaban una pieza, ella interpretaba el papel de chico, debido a que era la más alta del grupo. Estaba tan decidida y tan empeñada en ser bailarina que su pesadilla recurrente durante la infancia era que perdía el autobús hacia la clase. Finalmente consiguió interpretar el papel de hada madrina en «Cenicienta» y mientras calentaba entre bastidores, se rompió su tobillo. Muchos se retirarían en esta particular situación, pero ella estaba tan decidida que simplemente se ató fuertemente sus lazos de los tobillos a sus zapatos de punta descubierta y continuó con el espectáculo. Después de acabar, llamó a una ambulancia.

    Finalmente, MacLaine decidió que el ballet profesional no era para ella. Dijo que no tenía realmente el tipo adecuado de cuerpo y que no quería privarse de la comida. Tampoco sus pies eran suficientemente buenos (no tenía el empeine y el arco muy altos), ni era una belleza exquisita. En este punto, decidió cambiar de objetivo y centrarse en el teatro, recuperando su sueño de infancia.
    En 1950 se traslada a Nueva York, para iniciar una carrera como actriz teatral, al principio tuvo que alternar sus representaciones con trabajos como modelo, hasta que consiguió debutar en Broadway en 1953 apareciendo en la obra teatral «Me and Juliet». Su revelación se produjo cuando protagonizó «Pajama Party» (1954), sustituyendo a Carol Haney, que había sufrido una lesión en su tobillo. En esos momentos adoptó el apellido artístico de MacLaine.

    Su actuación no pasó desapercibida para Hollywood, en especial para el director productor Hal B. Wallis, que había asistido a sus representaciones y que terminó llamando a la joven actriz para debutar en la película de Alfred Hitchcock, «Pero..¿Quién mató a Harry?» (1955), comedia negra en la cual Shirley era la principal protagonista femenina (interpretaba a la mujer del muerto), acompañada de John Forsythe y Edmund Gwenn.

    El mismo año intervino junto a Jerry Lewis y Dean Martin en la comedia dirigida por Frank Tashlin, «Artistas y Modelos» (1955). En esta segunda mitad de los años 50 se consolidad como una eficaz actriz de cine con títulos como «La vuelta al mundo en 80 días» (1956) de Michael Anderson, «Furia en el valle» (1958), un western de George Marshall co-protagonizado con Glenn Ford, «La casamentera» (1958) de Joseph Anthony o «Como un torrente» (1958), film dirigido por Vincente Minnelli, que le proporcionaría su primera candidatura al premio Oscar como mejor actriz.

    Su estilo de despreocupada bohemia mezclado con un punto de vulnerabilidad que la alejaba del estilo elaborado y glauroso propiciado por los grandes Estudios, aportó un aire fresco y renovador a un Hollywood que ya empezaba a cambiar. En 1954 se había con el productor Steve Parker, quien sería el encargado de producirle dos películas, «Mi dulce Geisha» (1962) de Jack Cardiff y «John Goldfarb, please come home» (1965), comedia realizada por J. Lee Thompson. Parker y Shirley se divorciarían en 1982 después de saber que Steve le había mentido sobre su infancia en Japón, y que había transferido todo el dinero de ella a la cuenta bancaria de su amante japonesa durante estos años.
    En 1960 Shirley MacLaine protagoniza para Billy Wilder y junto a Jack Lemmon «El apartamento» y en 1963 «Irma, la dulce», aprovechando su imagen de chica divertida y conmovedora a un tiempo, que Wilder supo ver desde el primer momento. Por ambas es nominada al Oscar por segunda y por tercera vez y por las dos gana sendos Globos de Oro como mejor actriz de comedia. Comienza a trabajar en películas muy ambiciosas como «La cuadrilla de los once» (1960), film en el cual compartió cartel con el «rat pack» de Sinatra bajo las órdenes de Lewis Milestone, «La calumnia» (1961) de William Wyler junto a Audrey Hepburn, basada en la obra teatral de 1934 escrita por Lillian Hellman, que le supuso una nueva candidatura al Globo de Oro, esta vez por Mejor actriz dramática. Le siguen «Cualquier día en cualquier esquina» (1962) de Robert Wise, «Ella y sus maridos» (1964) de J. Lee Thompson, «Ladrona por amor» (1966) de Ronald Neame, «Siete veces mujer» (1967) de Vittorio de Sica, «Los pecados de la señora Blossom» (1968) de Joseph McGrath o «Noches en la ciudad» (1969) de Bob Fosse.

    En los años 70 Shirley MacLaine es nominada dos veces más al Oscar, una como productora por el documental «The other half of the sky: A china memoir» (1975) y la otra por su interpretación en «Paso decisivo» («The turning point», 1977) de Herbert Ross. En esta década trabaja en «Dos mulas y una mujer» (1970), un western protagonizado por Clint Eastwood y dirigido por Don Siegel, «Desperate characters» (1971), film realizado por Frank D. Gilroy o «Bienvenido, Mr. Chance» (1979), película de Hal Ashby que contaba en el reparto con Peter Sellers y Melvyn Douglas.
    Es en estos años cuando además de sus trabajos como actriz, Shirley MacLaine comienza a escribir libros y a intervenir en programas y series televisivas sobre sus creencias en experiencias extrasensoriales y la reencarnación. Durante algún tiempo, MacLaine expresó su creencia de que era una encarnación de una princesa inca. También hizo el Camino de Santiago en España, levantando expectación. El escritor Mexicano Carlos Fuentes le dedicó su novela «Cumpleaños», en la cual trata el tema de la reencarnación. En los 70 además Shriley MacLane demanda a la 20 th. Century Fox por haber clausurado una película en la que iba a intervenir, «Bloomer Girl», creando un precedente en los anales del derecho estadounidense.

    Por fin, tras resistísele durante años, Shirley MacLaine logra el ansiado Oscar en 1983 gracias a su interpretación en «La fuerza del cariño», película de James L. Brooks, en la cual compartía protagonismo con Jack Nicholson y Debra Winger. Sus trabajos en pantalla grande se harían escasos a partir de ese momento, pudiendosela ver en «Madame Sousaztka» (1988) de John Schlesinger, «Magnolias de acero» (1989) de Herbert Ross, «Postales desde el filo» (1990) de Mike Nichols, «Romance otoñal» (1993) que le supone una nueva nominación al Globo de Oro, candidaturas que repetiría con»Yess y su guardaespaldas» (1995), «En sus zapatos» (2006) y por las series de televisión «Hell on Heels: The Battle of Mary Kay» (2003) o «Coco Chanel» (2009).
    En los círculos políticos, MacLaine es conocida por su apoyo al Partido Demócrata estadounidense, y por su antigua relación con Andrew Peacock, un antiguo aspirante a Primer Ministro de Australia por el Partido Liberal que más tarde fue nombrado embajador de los Estados Unidos. También se ha puesto de manifiesto su amistad cercana con el diputado de Ohio, Dennis Kucinich, que fue un candidato por los demócratas en las primarias presidenciales de 2004.