SCARLETT JOHANSSON

    LA MÁS RECIENTE MUSA DE WODDY ALLEN

    Nació el 22 de noviembre de 1984 en Manhattan, en el corazón de Nueva York. Su padre, danés, Karsten Johansson, ejerce de arquitecto en la ciudad de los rascacielos y su madre, Melanie Sloan, de origen polaco, hace de manager y «guardaespaldas” de su hija, con la que vive en Los Ángeles. Se divorciaron cuando ella contaba trece años.
    Scarlett tiene tres hermanos más: un hermano mayor, Adrian; una hermana algo mayor que ella, Vanesa; y un gemelo, Hunter, nacido sólo tres minutos después. «Los tres minutos -bromea- más importantes de mi vida”. Los dos últimos son actores también.
    De carácter decidido y firme, Scarlett siempre quiso ser actriz y se preparó intensamente para ello en centros tan prestigiosos como el Instituto de Teatro Lee Strasberg; primero la presentaron a varios castings para «anuncios con niño”; pronto destacó por su energía a la hora de mirar a la cámara y afrontar un personaje, cualquiera; de modo que a los ocho años debutó en el off-Broadway junto a Ethan Hawke en una obra titulada «Sophistry”. Y además de sus innegables dotes interpretativas, su atractivo rostro y su impactante físico(menudo, pero sugerente) hicieron mucho por ella y la catapultaron rápidamente a Hollywood. Allí se estrenó con un melodrama familiar de Rob Reiner «Un muchacho llamado Norte”, compartía cartel (pero poco) con Elijah Wood, se llamaba Laura Nelson (en la ficción) y tenía nueve años.
    Una candorosa niña que hizo de hija de Sean Connery en «Causa justa” (1995) encarnaba luego a Amanda, su primer papel protagonista, en «Manny & Lo” (1996) y que dos años más tarde, en 1998, se revelaba al mundo con su personaje de Grace MacLean, una niña que se queda inválida al caerse de un caballo, en el melodrama de Robert Redford «El hombre que susurraba a los caballos”.
    Aunque su confirmación definitiva le llegaría cinco años después, en el paso de cándida niña a explosiva adolescente junto al veterano Bill Murray. En realidad, la película dirigida por Sofia Coppola les catapultó a los dos. Y a ella le empezaron a llover los premios: Premio Mejor Actriz en Venecia por «Lost in translation” 2004: BAFTA a la mejor actriz por «Lost in Translation” y BAFTA a la mejor actriz por «La joven de la perla”. El año 2004 fue uno de los más reconocidos: además de los dos BAFTA, Scarlett era nominada (no premiada) a los Globos de Oro exactamente por los mismos títulos: Mejor Actriz en categoría de Drama por «La joven de la perla” y Mejor Actriz en Comedia o musical por «Lost in traslation” 2005: Mejor Actriz (Drama) por «Una canción del pasado” («A love song for Bobby Long”) 2006: Mejor Actriz de Reparto por «Match Point” que se llevó Rachel Weisz, por «El jardinero fiel”, de Fernando Meirelles. Ha sido, por tanto, nominada cuatro veces a los Globos de Oro. Y nunca lo ha conseguido.
    En teatro debutó en Broadway en 2010 con «Panorama desde el puente», de Arthur Miller, función lor la que lgró un Premio Tony como mejor actriz secundaria. En 2013 regresa a las tablas neoyorquinas con un nuevo montaje de «La gata sobre el tejado de zinc caliente», de Tenesse Williams.
    ANECDOTARIO
    Para preparar su papel en «Lost in traslation” (donde, para más señas, canta el tema «Brass in Pocket» de The Pretenders) se fue a vivir a Hokkaido con su novio Faiz Ahmad, pero rompieron nada más acabar el rodaje. Por cierto: que la directora, Sofia Coppola, también había dirigido cuatro años antes (1999) al que fuera por un tiempo otro novio suyo: Josh Hartnett, en «Las vírgenes suicidas”.
    Tuvo una relación con Benicio del Toro, diecisiete años mayor que ella, antes de celebrar sus veinte años en Disneylandia. También con Jared Leto y con Justin Timberlake (ésta sin confirmar. En septiembre de 2008 se caso (con mucha discreción) en Canadá con el actor de aquel país Ryan Reynolds, del que se divorció en 2011.
    En otoño de 2003 solicitó su ingreso en la Academia de Arte Dramático, de la Universidad de Nueva York, fue rechazada; la negativa le bloqueó y le hizo incluso re-considerar su propia carrera de actriz. Y más derrotas: hizo campaña por John Kerry en las Presidenciales de 2004.
    Scarlett –que se confiesa adicta al queso- tiene un gato llamado Trooper y una chihuahua llamada Maggie. En octubre de 2006 la revista «Esquire” la eligió como «la mujer viva más sexy del mundo”. Título que reiteró y confirmó nada menos que «Playboy” en 2007.
    Profesionalmente no para, y está confirmado que ha rechazado golosos papeles: le ofrecieron, sin ir más lejos, el de Susan Storm / la Chica Invisible en «Los cuatro fantásticos” (2005) que finalmente interpretó Jessica Alba. Le ofrecieron también el de Evey en «V de Vendetta” asumido luego por Natalie Portman; más tarde el papel de Lindsey Farris, en «Mision imposible III” (2006) que aceptó la actriz Keri Russell; y hasta el de Lois Lane, en «El regreso de Superman” (2006) que después encarnó Kate Bosworth. Pero cuando Woody Allen se fijó en ella, ya no se despistó y en cuanto el feo de Manhattan le llama corre a su lado.
    La segunda década del siglo XXI la inicia con una frenética actividad profesional, tanto en teatro como en el cine. En Broadway hace una antológica «Panorama desde el puente», que le valió el importante premio teatral Tony, y una estupenda versión de «La gata sobre el tejado de zinc caliente». En cine, «Vicky Cristina Barcelona», con Woody Allen (2008), «Qué les pasa a los hombres» (2009), «Iron Man 2″ (2010), =Un lugar para soñar» (2011), «Los vengadores» (2012) o «Hitchcock» (2012) donde daba vida a Janet Leigh.

    JOVEN PERO LOCUAZ
    En este mundo de «lo políticamente correcto” (en ese de Hollywood para ser del todo exactos) es, sin duda, una actriz joven sin pelos en la legua, aunque es cierto que tampoco resulta nunca ni descarnada, ni lenguaraz. Y de su lengua en concreto –o de su boca- tiene ella mucho que decir: que está cansada, por ejemplo, de que los directores de casting le pregunten si le duele la garganta, «…cuando todo el que me conoce sabe que esa es mi voz”.
    Pero dice muchas más cosas todavía; éstas son sólo una muestra: «Tengo muchos amigos actores que trabajan con sus padres, y algunos han tenido experiencias horribles; lo maravilloso de mi madre es justamente que me respeta como actriz y apoya mis decisiones”.
    «Creo que envejecer es algo estupendo, envejecer y seguir aprendiendo; de hecho, me identifico más con mi abuela de 86 años que con mi hermana. Pero cuando uno se convierte en famoso repentinamente no hay forma humana de prepararse; todo lo que haces interesa, cualquier cosa, desde comprar un trozo ce pizza, por ejemplo… y eso a veces resulta enervante”.
    «Tengo un carácter obsesivo, me hago la manicura a las tres de la madrugada porque considero que nadie la va a hacer tan bien como yo. A lo mejor es ése el secreto de mi éxito…”
    «En Hollywood está todo el mundo tan flaco que nunca te sientes lo bastante escuálida; yo había aceptado que nunca estaría como un espagueti, pero es difícil zafarse de la presión de la industria; Los Ángeles es una ciudad dura en ese sentido, te vigilan, quieren que te cuides, y hasta yo acabo utilizando productos anti-edad, …¡a mis años!.”
    «El momento más maravilloso en la vida es cuando te acabas de enamorar: estais juntos en la cama, él te mira, tú le miras y hay una sensación de que algo maravillosamente verdadero se está fraguando; es un momento de tensión, pero muy estimulante”
    «Soy muy independiente, sé cuidar de mi misma; pero necesito mucho amor y mucho cariño”.
    «No creo que las personas seamos monógamas por naturaleza, me parece muy difícil, más aún para los actores. Cuando tienes una relación, por mucho que la cuides, siempre estás fuera, es una relación casi por teléfono y, como mucho, puedes decirle cosas como que está rodando una escena muy sexy con una compañero/a sexy pero que pensarás sólo en él cuando estés en la cama con el otro.”
    «Nunca hablo de mis relaciones personales, son cosas que siempre acaban por salpicarte; pero sí leo a veces lo que se publica y cuando me veo así retratada pienso que «…esa chica sí que parece verdaderamente coqueta y descarada!” ¿”Me pone nerviosa saber que estoy en lo alto de mi carrera? Pues sí, francamente: ahora mismo, cada vez que termino una película me digo «Esta es la última”. Pero tiene ahora mismo media docena de películas, o más, en el horno. Chica-peligro, ingenua, elegante, retro, sofisticada, alegre, retorcida o directamente inalcanzable…el caso es que Johansson ha hecho casi de todo. Menos de fea perdedora.
    Y no se le da nada mal la música: además de la canción mencionada de «Lost in traslation”, canta cuando puede: en el videoclip de Bob Dylan «When the Deal Goes Down”; grabó «Summertime” de la ópera «Porgy and Bess”, de George Gershwin para el album «Unexpected Dreams: Songs from the Stars”. Y se ha dicho que representaría el musical «Al Sur del Pacífico” en Broadway. Una chica completa, donde las haya.