SAM RAIMI

    65
    Sam Raimi ha sido uno de los directores que más ha revitalizado el cine de terror. Nacido en Míchigan, en el seno de una familia judía, Sam Raimi empezó a aficionarse por la realización a los 13 años gracias a una primitiva cámara de vídeo que tenía un amigo suyo.
    Su actividad cinematográfica, además de precoz ha sido de lo más prolífica y antes de trabajar de forma profesional en el cine, el joven Sam ya contaba a sus espaldas más de 30 obras amateurs. Fan incondicional del grupo cómico de Los tres chiflados, muchos de sus trabajos se inspiraron es ellos, usando el slapstick, especialemente en su etapa juvenil. Entre sus trabajos más populares se encuentra «The Happy Valley Kid: The Story of a Sudden Driven Mad” la historia de un universitario que es humillado por sus compañeros y vejado por su novia hasta volverse loco y acabar con todos ellos.

    En 1981 escribió y dirigió una de las obras más innovadoras del género del terror de serie B: «Posesión infernal” (1981), una acertada combinación de humor negro, terror sobrenatural y el gore más brutal.
    La película se pudo realizar gracias a un mediometraje de 30 minutos llamado «Within the Woods” de temática muy similar y a través de la cual contactó con los inversores que pondrían los 375.000 dólares de presupuesto para «Posesión infernal”.
    La película estaba protagonizada por Bruce Campbell , amigo de la infancia de Raimi, y la película cuenta la historia de unos jóvenes universitarios van a pasar un final de semana en una cabaña de un bosque y allí encuentran un extraño libro, que resulta ser el «Libro de los Muertos». Este libro está encuadernado en piel humana, escrito con sangre y sus páginas contienen fórmulas y rituales para devolver a la vida una serie de entidades malignas.
    La película fue prohibida en varios países por su gran violencia, cosa que le dio gran popularidad, empezando a verse de forma clandestina en el mercado negro.
    A pesar de la violencia extrema, las críticas fueron muy positivas y el propio Stephen King calificó la cinta como «la película de terror más original del año”, cosa que acabó que catapultar la película a la fama. Además su paso por diferenes festivales Festival de Sitges con el Premio Especial del Jurado en 1982.
    Posteriormente Raimi rodaría dos secuelas de este film: «Terroríficamente muertos” (1987), una especie de remake alocado y ultra-gore de su predecesora, y «El ejército de las tinieblas” (1992), un film con una carga humorística mucho mayor y que supuso la culminación de la saga que le vio nacer.
    Durante años Sam Raimi había intentado comprar los derechos de «Batman” o de «La Sombra” para llevarlos a la gran pantalla. Siendo como es un gran aficionado a los cómics, al director le apetecía llevar a cabo este proyecto, pero como no tuvo éxito, en 1990 rodó «Darkman”, la historia un héroe que lucha contra el crimen y que tiene bastante en su transfondo bastante del mundo del cómic.

    Aunque Raimi empieza a consolidarse como un buen director, Sam empieza a diversificar su trabajo y prueba suerte como productor de películas como «Blanco humano” o «Timecop”, o productor de series televisivas como «El joven Hércules”, «Hércules” o «Xena, la princesa guerrera”. Por si esto no fuera poco, también flirtea con la interpretación y se pone a las órdenes de los hermanos Cohen en «Muerte entre las flores” o «El gran salto”.
    Con tanto gusto por la diversidad, en 1995 regresó a la dirección con «Rápida y Mortal” un western exagerado y fallido que no convenció a nadie y eso que contaba como protagonista a Sharon Stone, la actriz del momento en Hollywood.

    Tras este pequeño descalabro, sus siguientes trabajos fueron más comedidos en lo que a presupuesto económico se refiere: «Un plan sencillo» (1998), «Entre el amor y el juego” (1999) y»Premonición» (2000).

    En el año 2002 le llegaría la oportunidad de resarcirse de nuevo en la gran pantalla, llevando al cine uno de los superhéroes de cómics más conocidos, Spiderman. Para el papel del arácnido Peter Parker fichó al californiano Tobey Maguire y la rubia Kirsten Dunst interpretaba a la sufrida Mary Jane. James Franco interpretaba a Harry Osborn, el mejor amigo de Peter y futuro enemigo de Spiderman y el papel de malvado absoluto se lo cedía a Willem Dafoe. En principio la película iba a ser dirigida por James Cameron, pero finalmente el proyecto fue a parar a Sam Raimi, que supo realizar una brillante adaptación del cómic. Aunque el presupuesto de la película superaba los 100 millones de dólares, la película recuperó la inversión inicial en los tres primeros Tras el estreno de la película se puso a trabajar en la secuela, que cumplió con las expectativas y «Spider-Man 2” (2005) volvió a ser un gran éxito de taquilla. El proyecto de «Spider-Man 3” (2006) fue un dolor de cabeza desde el principio, ya que tras la marcha del proyecto de Kirsten Dunst se unieron las diferencias de guión entre Raimi frente a la productora. Aunque la película cumplió con los objetivos marcados, la cuarta entrega se convirtió en una misión imposible, a pesar de contar para ella a Anne Hathaway para el papel de Cat Woman.

    Tras abandonar el proyecto de la cuarta entrega de Batman, Sam Raimi se volcó en «Arrástame al infierno”, un proyecto que tenía entre manos desde hace tiempo. La película es un cuento moral. Christine, la protagonista de la película es una buena chica de buenas intenciones que intenta abrirse camino en Los Ángeles. Christine tiene un novio al que quiere mucho, y para retenerle, comete una equivocación. Decide pecar, lo que pone la rueda en marcha. La película trata de lo que deberá pagar por eso.
    Su último trabajo hasta el momento, «Oz. Un mundo de fantasía, es su proyecto más ambicioso hasta el momento. Se trata de una precuela de la mítica «El mago de Oz». En esta historia se intenta reconstruir la vida del mago de Oz.