ROSARIO PI

    Considerada como la primera directora en dirigir un largometraje sorono en el cine español, Rosario Pi nació en Barcelona el 29 de julio de 1899. Una parálisis infantil provocó que durante toda su vidatuviese que utilizar un calzado especial y apoyarse en un bastón.

    Desde muy joven regentó un negocio de lencería en Barcelona pero al no dar los resultados deseados cambia su actividad forma con elmexicano Emilio Gutiérrez Bringas y el español Pedro Ladrón de Guevara una productora denominada Star Films de la que Rosario Pi es su presidenta. Su primera producción es el mediometraje «¡Yo quiero que me lleven a Hollywood!», de 61 minutos, que dirigió Edgar Neville en 1932, tras el que vendría el cortometraje «Besos en la nieve», dirigido por José María Beltrán en 1933. «A esta curiosa y pintoresca señora, doña Rosario Pi le cabe el mérito de haber sido la primera directora española del cine sonoro español» reconoció Edgar Neville, a quién Pi dio su primera oportunidad como director: «Doña Rosario, a pesar de una ligera enfermedad que le hacía andar con un bastón, tenía alma de productora, pero carecía, desgraciadamente, de cuenta corriente. Nunca se pudo averiguar cómo movilizaba cada diez o quince días un operador, unas cajas de negativo, unos proyectores y demás personal técnico que necesita una película, por modesta que sea. Ni yo ni los artistas cobrábamos un céntimo, y lo hacíamos todo por afición, por ayudar a esta atrevida señora. Los decorados tampoco había que pagarlos, porque doña Rosario convencía a los dueños de diferentes casas, entre ellas, a Perico Chicote y a Ricardo Urgoiti, que nos prestó los sótanos de sus oficinas para que se nos dejase filmar allí», reconocía Neville.
    Antes de Rosario Pi, en el cine mudo, la actriz, bailarina Helena Cortesina dieigió en 1922 «Flor de España o la leyenda de un torero» que ella misma produjo, siemdo la primera directora del cine español. Cuando estallo la Guerra Civil Helena se exilia en Argentina, para regresar a España en los años 50 dedicándose exclusivamente a su faceta de actriz.

    En 1933 Star Films produce su primer largometraje, «El hombre que se reía del amor», que dirigió Benito Perojo, Y un año después Fernando Delgado firma el segundo largo de Star Films, «Doce hombres y una mujer», cuyo guion firmaba ya Rosario Pi basado en un argumento original del escritor Wenceslao Fernández Flórez.

    Rosario Pi debuta como directora con «El gato montés» en 1935, a partir de la opereta del maestro Manuel Penella, cuyo guion escribe ella misma. La película se inscribe en el tono populista que tenía todo el cine español de la IIª República, demostrando la directora un gran vigor en la puesta en escena. A destacar el desenlace con un tono necrófílico delirante, cuando el protagonista muere en su cueva de un disparo junto al cadáver de su amada, escena romántica que alcanza una dimensión parasurrealista y prefigura la última escena de Abismos de pasión, de Luis Buñuel.

    En 1938, en plena Guerra Civil, Rosario Pi dirige en la zona republicana su segundo largometraje, «Molinos de viento», actualmente desaparecido, que protagonizaba una jovencita de 17 años, María Mercader, que con el tiempo se convertiría en una famosa actriz. Rosario Pi acoge a María Mercader bajo su protección y en el mismo 1938 juntas logran pasar a Francia para completar la sonorización del filme y ya no regresan. Rosario logra que María aparezca en pequeños papeles en películas francesas de aquellos meses, para pasar después Italia, pese a haber recibido una oferta para su protegida de Hollywood por parte de la Fox.

    En Cinecitta María Mercader comienza a protagonizar diferentes películas, en algunas de las cuales coincide con Vittorio de Sica como actor, antes de que este la dirija en «Un garibaldino al convento» en 1941 y se casase con él. Mientras, Rosario Pi traduce diálogos al español, abre una boite y trabaja en diferentes cometidos en los equipos de producción de diferentes películas
    italianas.
    En los primeros meses tras el fin de la guerra en Italia, Rosario Pi, María Mercader y Vittorio de Sica buscan trabajo en Madrid y Barcelona sin obtener resultado alguno. Los productores españoles españoles dl momento no confiaron en ningún momento en las dotes de Vittorio de Sica como director.

    Tras intentar varios proyectos que no llegan a cuajar, Rosario Pi regresa al mundo de la moda e incluso monta en restaurante en Madrid, sin abandonar nunca sus sueños de volver a dirigir. Pero el régimen franquista no aceptaría nunca a una mujer cineasta y mucho menos vanguardista. Rosario Pi fallece en Madrid el 22 de marzo de 1967. Una calle de Barcelona lleva su nombre.