ROMAN POLANSKI

    El director, guionista y actor Roman Polanski nació en París el 18 de agosto de 1933 con el nombre de Raymond Roman Thierry Liebling, en el seno de un matrimonio de emigrantes judíos polacos. Su padre Ryszard Polański, pintor de escaso éxito, se cambió el apellido en 1932 y pasó a llamarse Ryszard Liebling, por lo que el nombre legal de Polanski fue Rajmund Roman Thierry Liebling, hasta su retorno a Cracovia (Polonia), a primeros de julio de 1936, en donde recuperó su apellido original polaco y pasó a llamarse Rajmund Roman Thierry Polański, respondiendo al apodo de Romek, diminutivo de Roman. Su madre, de soltera llamada Bula Katz, era de origen ruso y se educó en la religión católica porque su madre lo era, aunque su padre (abuelo paterno de Polanski), apellidado Katz, era judío askenazí. Bula Katz estaba divorciada cuando se casó con Ryszard Liebling en 1932 y sólo tuvieron un hijo juntos. En el árbol genealógico de Polanski, por tanto, hay raíces judías en un 75% (sus abuelos paternos y su abuelo materno, Katz) y un 25% de raíces rusas católicas (su abuela materna). Los padres de Polanski no practicaban la religión judía y Roman Polanski no recibió educación religiosa, ni judía ni tampoco católica, ni en París ni luego en Cracovia.

    El traslado con sus padres de París a Cracovia en 1936 fue por creer la familia que allí estarían más seguros ante el conflicto armado que se intuia en el horizonte europeo, pero el instalarse en Polonia se convirtió en la primera, de muchas desgracias en la vida de Roman Polanski. Durante la guerra perdió a su madre (católica, pero «clasificada racialmente» como judía por parte de padre) en el campo de concentración de Auschwitz, en algún momento de 1943, junto a otros familiares. Su padre pese a que estuvo también recluido dos años en el campo de concentración de Mauthausen-Gusen sobrevivió, convirtiéndose en uno de los pocos supervivientes polacos del Holocausto. Durante la guerra, Polanski sobrevivió al gueto de Cracovia y luego, tras vivir como un mendigo en la calle, logró escapar de los nazis haciéndose pasar por hijo católico en familias de acogida, primero los Wilk, en Cracovia, luego los Putek y los Buchala, en el pueblo de Wysoka, a partir de julio de 1943 y hasta la liberación por el Ejército Soviético en enero de 1945, tal y como ha relatado el cineasta en sus memorias.
    Tras la guerra comenzó a trabajar como actor teatral, y más tarde cursó estudios en la Escuela de Cine de Łódź (Polonia). Su primer cortometraje lo realizó con 21 años, «Rower» («La bicicleta», 1955), en el que él también actuaba con el papel principal. Le siguieron «Rozbijemy zabawę…» (1957), «Uśmiech zębiczny» (1957), «Dos hombres y un armario» («Dwaj ludzie z szafą», 1958), «Lampa» («La lámpara», 1959) y «Gdy spadają anioły» («Cuando los ángeles caen», 1959). Durante el rodaje de esta película el joven Polanski, de 26 años, comenzó un romance con la actriz principal, Barbara Kwiatkowska-Lass, de 19 años, con la que se casó en ese mismo año y de la que se divorció en 1962.

    Esto le sirvió para poder realizar su primer largometraje en Polonia: «El cuchillo en el agua» (rodada en 1961 pero estrenada en 1962), con el que consiguió una nominación a la mejor película extranjera en los Óscar de 1963. La película ya mostraba algunas de las características de sus siguientes producciones, por su gusto por los ambientes claustrofóbicos, al colocar a tan sólo tres personajes (una pareja y un desconocido) que navegan en un pequeño barco por un lago. Poco después Polanski realizó sus últimos cortometrajes: «Le Gros et le maigre» (1961), que rodó en Francia y con el que consiguió varios premios, y «Ssaki» (1963).
    Gracias al reconocimiento obtenido con «El cuchillo en el agua», Polanski rodó en Gran Bretaña «Repulsión» (1965). Escribió el guion junto con su amigo Gérard Brach y contó con una banda sonora del también íntimo Krzysztof Komeda, que ya había realizado varias composiciones musicales para los cortos de Roman. Esta película fue ya producida por una compañía más o menos importante y significó su primera gran producción en el Reino Unido, con Catherine Deneuve como estrella principal y con un argumento de thriller psicológico que le valió varios premios, incluido el Oso de Plata en el festival de Berlín de ese año.
    En 1966 filmó «Callejón sin salida» («Cul-de-sac»), de nuevo en el Reino Unido, con Donald Pleasence como protagonista, en la que aparte del ambiente claustrofóbico tan característico del autor, deja ver atisbos de un humor negro muy particular que acompañará algunas de sus mejores películas. «Callejón sin salida» obtuvo el Oso de Oro en el festival de Berlín, así como muchos otros premios.

    En 1967 Polanski dio el gran salto a los Estados Unidos con el rodaje de «El baile de los vampiros», primer filme que rueda en color, que también protagoniza. Este film, una parodia de las películas de vampiros de la época, le permitió mostrar sus dotes interpretativas y lo consagró en el mercado norteamericano. Antes y durante el rodaje comenzó una relación amorosa con la bella actriz Sharon Tate, de 23 años (a pesar de que ésta se encontraba saliendo por aquel entonces con un prestigioso peluquero de Hollywood, Jay Sebring), con la que se casó en enero de 1968 en Londres. La película fue destrozada debido a la excesiva censura de la época y sólo pudo ser vista de manera íntegra tiempo después.
    En 1968, Polanski rodó en EE.UU. una de sus películas más emblemáticas y polémicas: «La semilla del diablo» («Rosemary’s Baby»). Interpretada por la actriz Mia Farrow la película obtuvo numerosos premios (entre ellos varias nominaciones al Óscar), logró un enorme éxito internacional y tuvo gran repercusión en casi todo el mundo. Cabe destacar que Polanski tenía en mente utilizar para el papel protagonista a su mujer, Sharon. Sin embargo, al no decir los productores nada al respecto Roman desechó la idea.
    En abril de 1969 sufre la muerte de su querido compositor musical de películas Krzysztof Komeda a causa de un accidente. Era el preludio de una serie de desgracias que se cebarían con el director polaco. Por aquel tiempo, Polanski se había mudado a una enorme mansión en el 10050 de Cielo Drive, en Los Ángeles (California), donde tuvo lugar uno de los sucesos que marcarían su vida, tanto personal como cinematográfica. Su mujer, la actriz Sharon Tate, que se encontraba embarazada de ocho meses, fue una de las víctimas de la masacre que la banda de Charles Manson realizó en dicha casa. Los sucesos tuvieron lugar mientras Polanski se encontraba en Londres preparando otro largometraje, «El día del delfín», que jamás terminó. El suceso ocurrió la madrugada del 9 de agosto y Polanski tenía en mente regresar el día 12 a tierras norteamericanas, tras haber estado desde el 20 de julio en la capital británica.

    Tras un período de inactividad como consecuencia de la tragedia, regresó al cine en 1971 con «Macbeth», en una personal adaptación de la obra de William Shakespeare. La película fue el primer fracaso comercial de Polanski, aunque en Inglaterra funcionó bien. Destaca en la película la matanza realizada por el protagonista sobre los escoltas del Rey que hace alusión a los asesinatos de su esposa y amigos.
    En 1973 viajó a Italia para rodar «¿Qué?», una comedia disparatada con Sydney Rome y Marcello Mastroianni que recordaba por momentos a «Alicia en el país de las maravillas» y que contiene alguno de los momentos más divertidos de su filmografía. La película fue un fracaso en EE.UU., pero en Europa consiguió un notable éxito, sobre todo en Francia, Italia y Alemania. En España fue prohibida por la censura de la época, debido a los continuos desnudos de Sydne Rome, y tan sólo pudo verse en salas de arte y ensayo en versión original subtitulada varios años después.
    En 1974 Polanski regresa por la puerta grande, al rodar en Estados Unidos «Chinatown», una película inspirada en los clásicos del cine negro, con las apariciones estelares de Jack Nicholson, Faye Dunaway y John Huston. La película fue un éxito mundial y lograría 11 nominaciones a los Óscar, de los que obtendría tan sólo uno, así como otros numerosos premios.

    En 1975 empezó a preparar el rodaje de «Piratas», de nuevo con Jack Nicholson, invirtiendo gran parte de su propio dinero en la preparación. Como finalmente ninguna gran productora cinematográfica se interesó por el proyecto, Polanski se ve obligado a abandonarlo, así que viajó a Francia, donde comienza el rodaje de «El quimérico inquilino» («The Tenant»), un thriller psicológico en el que él mismo actúa como protagonista. Como las autoridades francesas pretendían presentar el largometraje en el festival de Cannes, Polanski se vio obligado a realizar el proyecto a gran velocidad, con lo que pasaron tan sólo ocho meses desde que se escribió el guion hasta que se estrenó la película.
    «El quimérico inquilino», presentada en el Festival de de Cannes en 1976 recibió malas críticas. Fue un tremendo fiasco comercial y, curiosamente, hoy se ha comvertido en un filme de culto ya que es uno de los trabajos más personales de Polanski y, a la vez, más retorcido, mezclando de forma magistral terror con humor negro.
    En 1977 Polanski, de nuevo en EE.UU., es acusado de haber mantenido relaciones sexuales con una joven de trece años. El suceso ocurrió debido a que Polanski era el encargado de realizar unas fotos a la joven para una revista. Durante la realización de éstas ambos se encontraban en casa de Jack Nicholson, que por aquel entonces era pareja de Anjelica Houston, en un jacuzzi con alcohol y drogas. Polanski fue condenado en primer lugar a un periodo de reclusión de 90 días en una prisión estatal para realizarle una evaluación psiquiátrica con el fin de decidir su condena final, pero le dieron un permiso de otros 90 días para terminar su proyecto pendiente. De acuerdo con los términos de la sentencia, se le dio permiso para viajar al extranjero. Polanski volvió a California y se sometió a la evaluación en la Prisión Estatal de Chino, de la que fue liberado tras 42 días. El 1 de febrero de 1978 Polanski voló a Londres, donde tenía una residencia. Al día siguiente viajó a Francia, país en el que tenía y sigue teniendo la nacionalidad, evitando así el riesgo de ser extraditado a los Estados Unidos por el Reino Unido, pues de acuerdo con el tratado de extradición entre Francia y los Estados Unidos, Francia se puede negar a extraditar a sus ciudadanos, como hizo en este caso. Desde entonces nunca ha vuelto a pisar suelo estadounidense.

    En 1979, tras un intenso rodaje de más de año y medio en Francia, Polanski estrenó «Tess», basada en la novela de época de Thomas Hardy, con Nastassja Kinski como protagonista. Dedicó el filme a su fallecida esposa Sharon Tate (con un simple «To Sharon»), quien dio la novela a Polanski junto con otras pertenencias el último día que se vieron antes de que volviera la actriz a Los Ángeles. «Podemos hacer una película fascinante con este libro» le dijo en ese momento. «Tess» fue uno de los mayores éxitos de su carrera, logrando varios Globos de Oro y estando nominada a 6 estatuillas en los Óscar, de las que conseguiría tres. Cabe destacar que propio Polanski tenía pensado haberla hecho dándole el papel protagonista a la propia Sharon.
    Reconocido como uno de los más grandes directores de la historia del cine, Polanski se tomó un descanso como director de cine durante seis años. En ese tiempo escribe su autobiografía «Roman por Polanski» (1985), donde deja ver claramente que aún no ha superado la muerte de su mujer.
    En 1986 regresó con «Piratas», proyecto que pretendía haber rodado diez años atrás inspirándose en las películas de piratas y que, ya sin Jack Nicholson como protagonista, fue, como vaticinaron las productoras diez años atrás, un fracaso comercial. El famoso barco pirata construido para el rodaje pèrmaneció durante años amarrado a un muelle del puerto de Cannes
    Dos años más tarde, con 55 años, Roman Polanski volvió al género de suspense con una producción estadounidense rodada en Francia: «Frenético» («Frantic»), junto a Harrison Ford y la que sería la futura esposa de Polanski en 1989, Emmanuelle Seigner, de 22 años. «Frenético» funcionó muy bien comercialmente y permitió al director adentrarse en temas aún más oscuros en cuanto a la relación de pareja en «Lunas de hiel», su siguiente trabajo, de nuevo con Emmanuelle Seigner como protagonista junto a Peter Coyote y Hugh Grant. El filme se estrenó en 1992 y, sin llegar a estar considerada de lo mejor de la filmografía de Polanski, supera los trabajos del director en la década de los 80 y 90.

    En 1993, con casi 60 años, nace su primera hija, Morgane, fruto de su matrimonio con Emmanuelle Seigner. En 1994 estrenó «La muerte y la doncella» (basado en el libro del mismo nombre de Ariel Dorfman) con Sigourney Weaver como protagonista. La cinta fue un éxito moderado tanto comercial como de crítica. En 1998 nace su segundo hijo, Elvis. Tras abandonar un proyecto cinematográfico con John Travolta en 1996 por desavenencias con el actor, en 1999 Polanski rodó en España (Toledo) «La novena puerta», en la que adaptó de forma original la novela de Arturo Pérez-Reverte «El club Dumas» y otorgó el papel protagonista a Johnny Depp. El filme, aunque fue un éxito comercial, se ganó el estatus de una de las peores películas de Polanski por parte de la crítica.
    En 1997 Polanski hace una incursión en el teatro musical con la producción germano-austriaca «Tanz der Vampire» (basada en la película del propio Polanski «El baile de los vampiros», con libreto de Michael Kunze y musicalizada por el célebre Jim Steinman). Dicha versión fue protagonizada por el fallecido actor estadounidense Steve Barton. El musical fue un éxito, logrando una gran temporada en Viena (Austria) y después siendo montada en algunas ciudades alemanas como Stuttgart, Hamburgo y Berlín. Posteriormente el propio Roman Polanski dirigiría la versión polaca del musical, que también contó con una versión estadounidense, «Dance of the Vampires», que pese a tener un gran presupuesto no logró captar el sentimiento original de la versión en alemán, que fue un rotundo fracaso, no llegando siquiera a las cien funciones.
    Intermitentemente a su trabajo como director, Polanski es llamado como actor para intervenir en otras producciones, como «The Magic Christian» (1969)

    «Blood for Dracula» (1973) o «Una pura formalidad», en la que interpreta a un inspector de policía que intenta descubrir un caso con Gérard Depardieu como sospechoso. La película fue rodada íntegramente en una lúgubre comisaría de policía.

    En 2002 recibió la Palma de Oro de la 55.ª edición del festival de Cannes, máximo galardón del certamen, por el filme «El pianista», adaptación de las memorias de Władysław Szpilman, pianista judío polaco que sobrevivió a las masacres nazis gracias a la ayuda de un oficial alemán y en la que Polanski introdujo muchos de sus recuerdos infantiles en el ghetto de Cracovia. En la 75 edición de los Óscar, «El pianista» recibió tres galardones; mejor actor (Adrien Brody), mejor guion original (Ronald Harwood) y mejor director para Polanski, que no asistió a la ceremonia por ser prófugo de la justicia estadounidense.
    Polanski estrenó en 2005 «Oliver Twist», basado en la novela de Dickens, una película con la que se identificaba. En 2007 se preparaba para un nuevo giro en su carrera, con la adaptación de la novela «Pompeya» de Robert Harris. Demoras ajenas a su voluntad le obligaron a renunciar en septiembre de 2007 tras varios años dedicados al proyecto, aprovechando para interpretar un papel en «Hora punta 3». En 2007 dirige un episodio de «A cada uno su cine», película de sketch con directores de todo el mundo producido por el Festival de Cannes. El episodio de Polanski es el más diverido de todos y sucede a traves de los ojos y oídos de un respetable matrimonio que esté en una oscura sala de proyección viendo «Emmanuelle».
    En febrero de 2009 Polanski inició en Berlín el rodaje de «El escritor» («The ghost writer»), que también incluye secuencias filmadas en el Studio Babelsberg, de Potsdam (Brandenburgo), los mismos estudios donde filmó «El pianista», así como en la Isla de Sylt. Polanski firma también el guion, adaptado de la novela homónima del escritor ingles Robert Harris. Contó con la fotografía del operador polaco Pawel Edelman, el mismo de «El pianista» y «Oliver Twist», además de sus productores habituales: Robert Benmussa, Timothy Burrill y Alain Sarde. Los actores protagonistas son el escocés Ewan McGregor y el irlandés Pierce Brosnan. Y como secundarios los ingleses Olivia Williams, Kim Cattrall y Tom Wilkinson, así como los estadounidenses Timothy Hutton y James Belushi, entre otros.

    Roman Polanski fue detenido sorpresivamente el sábado 26 de septiembre de 2009 en Zúrich por los cargos de abuso sexual que pesaban sobre él en Estados Unidos desde 1977, por los que pesaba contra él una orden de búsqueda y captura. Polanski había sido invitado por el Festival de Cine de Zúrich, siendo obligado por un juez a estar recluido en su casa suiza de Gstaad hasta que se decuidiese o no su extradición. Por este motivo no pudo estar presente en la entrega del Premio al Mejor Director que se le concedió el 20 de febrero de 2010 en el Festival de Berlín. El 12 de julio de 2010, la ministra de Justicia de Suiza, Eveline Widmer-Schlumpf, anunció que Suiza no extraditaría a Polanski, por considerar que las autoridades estadounidenses no habían probado que el cineasta no hubiera cumplido ya la totalidad de la condena impuesta en su día al pasar 42 días en una institución psiquiátrica. Esta decisión puso fin al arresto domiciliario que sufría el cineasta.
    Beatrice Sartori escribió entonces: «Hace 30 años, el director polaco Roman Polanski huyó de EE.UU. para evitar cárcel por su affair con una menor de 13 años, Samantha Geimer. En cierto sentido, ha podido volver: a bordo del documental «Roman Polanski: wanted and desired». Dirigido por Marina Zenovich, es un trabajo ejemplar que arroja luz nueva sobre tan feo asunto. Los malos del filme son el juez Laurence Rittenbad, un tipo más pendiente de lucirse que de impartir justicia, y los medios de comunicación, que hicieron de él un personaje patético. El polaco trataba de superar el asesinato de su mujer embarazada, Sharon Tate, por no mencionar que vivió oculto durante la ocupación nazi y que su madre murió en un campo de concentración. Cuando el asunto Geimer estalló, los medios fueron a por él. Roman sufrió humillaciones continuas y se le hicieron pruebas para certificar si era un enfermo mental o un pervertido. Tras 90 días en la cárcel, los resultados fueron negativos, pero al juez le dio lo mismo. Un día, desesperado, pidió dinero al productor Dino De Laurentiis y huyó a Francia. Geimer le había perdonado públicamente. Después, se casó con la jovencísima Emmanuelle Seigner, tuvo dos hijos y se vengó con el Oscar a «El pianista», que Harrison Ford le llevó a tierras galas. Hace años le entrevisté en su mansión de Ibiza, donde respondía a mis preguntas, daba órdenes al estupendo fotógrafo Chema Conesa, ofrecía café con tarta y cambiaba los pañales del pequeño Elvis. La Seigner, tumbada como una odalisca, veía la televisión. Si hay justicia, se debería revisar su caso».

    En 2010 lleva al cine «Un Dios salvaje», obra teatral de la escritora francesa de origen judío sefardí Yasmina Reza. Polanski y Reza escribieron juntos la primera versión del guion durante el arresto domiciliario en Gstaad, Suiza. El 20 de mayo de 2012 presentó en el Festival de Cannes su cortometraje «A Therapy» («Una terapia»), protagonizado por Ben Kingsley y Helena Bonham Carter, para promocionar la firma de moda Prada.
    En 2013 estrena «La venus de las pieles» que presenta en Cannes. Un año antes, cuando el ceertamen francés presentó la copia restaurada de «Tess» en la sección Cannes Classics, su agente le recomendó la novela de Leopold von Sacher-Masoch, un autor cuyo apellido dio origen al masoquismo. Polanski se fascino con la novela y en un año tenía lista la película. La ironía, la sensualidad y la feminidad de «La Venus de las pieles» fueron irresistibles para Roman Polanski que rápidamente se dio cuenta de que era un personaje perfecto para Emmanuelle Seignier, su esposa, con quien trabajó nuevamente nueve años después de «La novena puerta».