ROCK HUDSON

    Rock Hudson, de nombre real Roy Harold Fitzgerald, Jr. nació en Winnetka, Illinois, el 17 de noviembre de 1925. Fue uno de los galanes del cine estadounidense más representativos de los años 50 y 60. Su vida dio un giro radical cuando confesó haber contraido el sida contribuyó a la visibilidad de la enfermedad que le llevaría a la muerte.
    Su madre era una operadora telefónica y su padre un mecánico. Durante la depresión su padre abandonó a la familia y luego cuando su madre se volvió a casar Rock adoptó el nombre de su padrastro, Fitzgerald. Estudia en la New Trior High Scgool de su ciudad natal, pero pronto abandona sus estudios para enrolarse en la Marina estadounidense, sirviendo durante la II Guerra mundial, desde 1944 hasta 1946. a su regreso a la vida civil trabaja en diferentes oficios (jornalero, cartero, camionero, taxista), alternando estos trabajos con numerosos castings. A fines de la década de 1940 consigue aparecer en pequeños papeles, logrando un contrato con Estudios Universal en 1949.

    Entre sus primeras películas destacan «Escuadrón hacia la muerte» (1948) de Raoul Walsh, y «Winchester 73» (1950) de Anthony Mann. En 1949 es contratado por la Universal, que le utiliza en westerns y filmes de acción por su físico agraciado y su complexión atlética. No contento con los papeles que le ofrecen estudia arte dramático con Sophie Rosenstein y, poco a poco, sus perspectivas se amplían hacia el melodrama y la comedia.
    Durante la década de 1950 y principios de la década de 1960 se convierte en uno de los grandes galanes de Hollywood, trabajando en películas como «Obsesión» (1954), «Sólo el cielo lo sabe» (1955), «Escrito sobre el viento» (1956), todas ellas dirigidas por Douglas Sirk; y «Gigante» (1956) de George Stevens, por la que consiguió su única nominación al Oscar.
    Su apostura masculina era muy apreciada por el público femenino de la época lo cual no hacía sospechar ni en lo más mínimo de su homosexualidad, condición oculta por el actor que era conocida sólo en sus círculos íntimos.

    En 1954, empezaron a correr en la prensa amarillista algunos rumores sobre la tendencia sexual del actor, Su agente Willson y los intereses hollywoodenses que buscaban proteger los ingresos de taquilla y la excelente estrella en que se había convertido Hudson, presionaron al actor a dar un «pantallazo» para acallar dichos rumores, y Hudson entonces se casó en una «boda secreta», el 9 de noviembre de 1955, con su secretaria Phyllis Gates. Willson, apenas terminó la ceremonia, corrió a informar a la prensa amarillista dando detalles a los más connotados columnistas de chismes de Hollywood, Hedda Hopper y Louella Parsons. Su luna de miel la pasaron en Jamaica. Phyllis Gates disfrutaba de estar casada con una estrella fa,osa que además era el galán más apetecido del celuloide. Hudson fue muy generoso con su flamante mujer y nada hacía sospechar lo que vendría después.
    Pero transcurridos 2 años, su esposa descubriço la verdad sobre la verdadera tendencia sexual de Hudson en 1957, cuando uno de sus más cercanos amigos confesó a Gates que Hudson le había sido homosexualmente infiel con un actor mientras filmaba en Italia «Adiós a las armas», mientras ella convalecía de una hepatítis en Estados Unidos. La homosexualidad era un tabú en aquella época, y en 1959, Gates se divorció en silencio. Phillys Gates nunca más se volvería a casar y falleció el 14 de enero de 2006.

    Phillys Gates escribió un libro llamado -«Mi esposo: Rock Hudson»- y relató que su matrimonio fue un martirio lleno de mentiras, llamadas masculinas sin sentido que el actor las declaraba como fans, accesos de violencia marital, ausencias y vacíos. Gates declararía más tarde que se casó enamorada del galán y no por encubrir a Hudson. El actor no volvería a tener otra compañía femenina conocida el resto de su vida.
    A raíz del éxito de «Confidencias a medianoche» (1959) de Michael Gordon, donde compartía pantalla con Doris Day, protagonizó en los siguientes años varias comedias entre las que destacan «Pijama para dos» (1961) de Delbert Mann y «Su juego favorito» (1963) de Howard Hawks. en esta época funda su propia productora, que trabaja en estrecha colaboración con la Universal, pero su carrera ya no es lo rutilante de años anteriores. la solución la encuentra en la televisión.

    En la década de 1970 tuvo su propia serie en televisión, «McMillan y esposa», junto a Susan Saint James y en 1980 rodó «El espejo roto» junto a su amiga Elizabeth Taylor y otras numerosas estrellas veteranas.
    Rock Hudson contrajo el VIH en la década de 1980 y fué diagnosticado médicamente el 4 de junio de 1984, más o menos en las fechas en que participaba en la serie de televisión «Dinastía». Al parecer, encubrió su enfermedad durante la grabación, y se rumoreó que cuando Linda Evans lo supo, cundió la alarma porque ella se había besado con él en una escena. Eran años en que las vías de transmisión no eran bien conocidas.En julio de 1985, mientras estaba en París, Hudson se desplomó en el Hotel Ritz y fue llevado al American Hospital. La historia oficial fue que Hudson estaba sufriendo de cáncer del hígado, pero después se supo que estaba en París intentando una medicina experimental contra el Sida.

    Su última película para el cine la rodó en 1984: «Embajador en Oriente Medio» («The Ambassador») junto a Robert Mitchum. Entonces Hudson decidió hacer publica su enfermedad, el 30 de julio de 1985 Hudson declaró públicamente que padecía sida. Desveló que estaba cansado de sostener una vida que no era la suya y se convirtió en un símbolo de la lucha contra la que sería la pandemia de finales del siglo XX. Contribuyó a dar visibilidad a una enfermedad de la que entonces solo se hablaba en voz baja, y a convertirse en un símbolo para miles de enfermos. La noticia fue un shock para muchas personas; aunque miles ya habían muerto de SIDA, Hudson fue la primera persona cuyo caso galvanizó el peligro de la epidemia en la conciencia colectiva. El impacto tuvo dos vertientes, primero que nadie era inmune al SIDA y la segunda fue que si Rock Hudson podía ser gay entonces quién más no podría serlo?
    Burt Lancaster, uno de sus pocos amigos que le quedaban, leyó el último mensaje del actor antes de su muerte: «No estoy feliz por tener sida, pero si esto puede ayudar a otros, al menos puedo saber que mi propia desgracia tiene un valor positivo”. Hudson fallecería en Beverly Hills, California, 2 de octubre de 1985.