RICHARD HARRIS

    Richard Harris nació en la ciudad irlandesa de Limerick el 1 de octubre de 1930. Era el hijo mayor de los nueve hijos de Ivan Harris y Mildred Harty. Fue al colegio jesuita Crescent College y destacó por sus virtudes en el rugby llegando a jugar en el Garryowen. Cuando sus pasos iban dirigidos a ser una estrella del rugby, contrajo la tuberculosis por lo que tuvo que dejar la práctica deportiva.

    Después de recuperarse de la enfermedad, Harris se trasladó a Londres ya que quería convertirse en director teatral. Al no encontrar cursos relacionados con su afición, se enroló en la London Academy of Music and Dramatic Art (LAMDA) para estudiar interpretación. Cuando todavía era un estudiante, Harris alquiló el Teatro Irving ubicado en el West End de Londres para dirigir y producir su propia producción sobre la obra de Clifford Odets «Winter Journey» («The Country Girl»). El espectáculo tuvo un gran éxito pero cuando se acabó la financiación, Harris tuvo que abandonar el proyecto.

    Tras completar sus estudios en la Academia, Harris se unió a la compañía de Joan Littlewood y comenzó a participar en funciones de las producciones del West End, destacando en «The Quare Fellow» (1956).

    Richard Harris debutó en la pantalla en 1958 en el film «Alive and Kicking» y un año más tarde ya trabajaría con el entonces prestigioso director británico Michael Anderson en «Misterio en el barco perdido». La década de los 60 comenzaría de una manera excepcional para el actor con su aportación en «Los cañones de Navarone» y en «Rebelión a bordo», donde fue un excelente apoyo al duelo interpretativo entre Trevor Howard y Marlon Brando.

    Su primera aparición como protagonista sería en «El ingenuo salvaje», como el joven minero Frank Machin, papel por el cual ganaría la Palma de Oro al mejor actor en el festival de Cannes y una nominación a los Oscar. El siguiente papel sería una de las obras maestras de Sam Peckinpah, «Mayor Dundee» (junto a Charlton Heston) en la que interpreta a un inmigrante irlandés combatiente en la Guerra de Secesión.

    La fama de Richard Harris no pararía de crecer y cada película que realizaba era más taquillera que la anterior. Su siguiente personaje será el de Rey Arturo en la adaptación musical que Joshua Logan hizo de «Camelot». También, en 1968, Harris, que mantenía paralelamente una trayectoria como cantante, llegó al número uno de ventas con una canción muy popular: «Mac Arthur Park», de su álbum «A Tramp Shining» («Un Vagabundo Brillando»). Esta canción sería versionada después por Donna Summer. Harris ganó mucha popularidad en la música y grabó diversos albumes-

    En el cine cimenta su popularidad con «Odio en las entrañas» junto a Sean Connery y, sobre todo, con su gran éxito mundial: «Un hombre llamado caballo» donde Harris protagoniza a un aristócrata inglés que es raptado por una tribu india, y que tendría una secuela.
    La reputación de Harris no sólo se asienta en sus logros en el cine y el teatro, sino también en sus notorias juergas e indisciplina. Con sus contemporáneos Richard Burton y Peter O’Toole formó un trío de célebres camorristas celtas que, en los 60 se convierten en los reyes de la noche londinense, siendo famosas sus borracheras. Harris contrajo su primer matrimonio con Elizabeth Ree-Williams, con la que tuvo tres hijos: los actores Jared y Jamie y el realizador Damian. Se divorciaron en 1969, y se casó de nuevo, con la actriz y modelo, Ann Turkel.

    En los 70, protagoniza «El hombre de una tierra salvaje», «Robin y Marian» con Audrey Hepburn y de nuevo Sean connery, «Orca, la ballena asesina» (1977) o «Patos salvajes». A partir de ese momento, Harris entra en una categoría de actor de culto y se dedica a su faceta como cantante e, incluso, a escribir un aclamado libro de poemas llamado «I, In The Membership Of My Days».

    Pero en la década de los 80, la carrera de Harris entra en franco declive. No sería hasta 1990 cuando volvería a ser el actor reclamo gracias al papel que le reservó Jim Sheridan en su film «El prado», papel por el cual obtendría una nominación a los Globos de Oro y a los Oscar en la categoría de actor principal.

    En sus últimos años, el brillo del actor irlandés volvió a reverdecer los laureles de la gloria. Participó en películas de gran éxito comercial, como «Sin perdón» de Clint Eastwood, «Juego de patriotas» (con Harrison Ford) y «Gladiator» de Ridley Scott. Pero en los primeros años del siglo XXI, Harris será relacionado para siempre con el papel de Albus Dumbledore en las dos primeras entregas de la saga «Harry Potter», papel que aceptó porque se lo pidió su nieta, que le amenazó con no volver a dirigirle la palabra si rechazaba el personaje.
    Harris moriría en Londres, el 25 de octubre de 2002 a causa de la enfermedad de Hodgkin a la edad de 72 años, un mes antes del estreno de la segunda entrega de la saga de «Harry Potter». No logró llegar a ver su propia actuación. Fue sustituido por el actor irlandés Sir Michael Gambon.

    El actor estadounidense Mickey Rourke, en el año 2009, al ganar el premio BAFTA a el mejor actor por su papel en la película The Wrestler, le dedico este premio a Richard Harris.