PIER PAOLO PASOLINI

    Nacido en Bolonia el 5 de marzo de 1922 y brutalmente asesinado el la playa de Ostia, cerca de Roma, en 1975, Pier Paolo Pasolini fue guionista, director, escritor, poeta y uno de los autores polifacéticos y originales de la Italia de la segunda mitad del siglo XX. Homosexual, marxista, artista de enorme talento comprometido siempre con los avatares políticos y sociales de su tiempo, sus inicios fueron como poeta, escritor y posteriormente guionista, actividades que desembocaron irremediablemente en convertirle en uno de los grandes directores cinematográficos europeos.

    Pier Paolo Pasolini fue el primogénito de Carlo Alberto Pasolini, teniente de infantería, y de Susanna Colussi, maestra de educación básica. Tras terminar el bachillerato superior se matricula en la facultad de Letras de la Universidad de Bolonia. Colabora con el periódico Il Setaccio, donde escribe en friulano y en italiano los poemas de su primer volumen, «Poesie a Casarsa”. También escribe para la revista Stroligut y junto a otros amigos literatos crea la Academiuta di Lenga Furlana”, en la que se proponía el uso del dialecto friulano en oposición al poder fascista. Su poesía se caracteriza por un erotismo de honda raíz clásica y una preocupación humana por el destino de los desprotegidos.

    Luchó en la Segunda Guerra Mundial y fue detenido por los alemanes. En 1945 se gradúa con una tesis titulada Antología de la lírica pascoliniana (Introducción y comentarios) y fija su residencia en el Friuli, donde encuentra empleo de profesor en un instituto de Valvassone, en la provincia de Udine. En 1947 se acerca al PCI, y emprende una colaboración con Lotta e lavoro, el semanario del partido. En el año 1950 se radica en Roma, donde escribió poemas, ensayos e historias con influencias del pensamiento marxista.

    MARXISMO Y CRISTIANISMO

    Sus primeras películas, «Accatone” (1961) y «Mamma Roma” (1962), son ejercicios de neorrealismo, exponiendo la vida de personajes marginales, para colaborar en 1963 en dos películas colectivas, «Rogopag” y «La rabia”. Sus trabajos posteriores muestran una inclinación a la crítica social y a la utilización de elementos de la tradición religiosa. Marxista convencido, pero también cristiano, en 1964 dirige «El evangelio según San Mateo”, una aproximación a la figura de Jesucristo a través de los textos evangélicos en donde le mostraba como un hombre de su tiempo, aproximándose al Mesías según la descripción del evangelio de San Mateo, sin ninguna visión premeditada.

    Un año después dirige «Pajaritos y pajarracos”, una fábula con forma de cuento moral que se adelantó al famoso compromiso histórico italiano, en torno a como unir catolicismo y marxismo. La película es un recorrido que hacen un padre y su hijo por los caminos italianos, a los que se les une un cuervo parlanchín que da su opinión de todo. Entre los personajes que se van encontrando está San Francisco de Asís, personaje por el que Pasolini sentía una profunda admiración. Las exhortaciones que Pasolini pone en boca del Santo, son las mismas que el Papa Pablo VI pronunció en el Congreso General de las Naciones Unidas meses antes de que se rodase esta película.

    CINE DE POESÍA

    Su cine empieza a ser concebido como «cine de poesía”, en oposición al «cine de prosa”, cuyo máximo representante era Eric Rohmer y que provocó un famoso libro. La década de los 60 acaba con «Teorema”, «Porcile” y «Medea”, películas que le consagran como un gran cineasta.

    En 1970 Pasolini compra las ruinas de un castillo medieval en las cercanías de Viterbo, y lo restaura. Aquí comienza la redacción de su obra inacabada Petrolio. Mirá al pasado, descubre los placeres y la alegría de vivir, que qudan plasmadsos en su famosa trilogía de la vida, «El Decamerón”, «Las mil y una noches” y «Los cuentos de Canterbury”, películas que son premiadas en Cannes y Berlín. En 1973 comienza su colaboración con el diario Corriere della sera con artículos críticos sobre la situación del país.

    SEXO Y DEGRADACIÓN

    Su cine da un giro de 180 grados con «Saló o los 120 días de Sodoma”, que sería su última película, una mirada a la República de Saló al final de la II Guerra Mundial en la que mostraba el sexo y la degradación humana con total realismo como revulsivo a las burguesas mentes bienpensantes contemporáneas.

    Poeta nato de la tradición literaria más exquisita, siempre se sintió atraído por la subversión como elemento regenerativo de la historia, pero poniendo una exquisita sensibilidad en su trabajo creativo. Pasolini murió asesinado el 2 de noviembre de 1975 en Ostia (playa de las afueras de Roma) en un encuentro con jóvenes de la periferia, a muchos de los cuales había sacado en sus películas. Su cuerpo apareció violentamente desfigurado. Se habló de un complot, pero la justicia de su país no puso demasiado empeño en investigar el crimen.