PAULETTE GODDARD

    Pauline Marion Goddard Levy conocida como Paulette Goddard, nació en Long Island, Nueva York el 3 de junio de 1911. Actriz de caracter alegre y humor certero, tuvo una infancia bastante difícil cuando su padre abandonó a toda la familia. Comenzó su carrera profesional como modelo publicitario y, después, como integrante de la compañía musical Ziegfeld Follies de Florenz Ziegfeld. Tras casarse con un millonario llamado Edgar James, se trasladó a vivir a Hollywood. A principios de los 30 participó en papeles secundarios en obras como «Las calles de la ciudad» (1931) de Rouben Mamoulian con Gary Cooper y Sylvia Sidney, o «Torero a la fuerza» («The Kid from Spain», 1932) de Leo McCarey junto a Eddie Cantor.
    Especializada en películas cómicas, en 1934 conoce a Charles Chaplin, que se convertirá en su segundo marido. Junto a él protagoniza «Tiempos modernos» («Modern Times», 1936), la última película en la que aparece Charlot como personaje. Tras el rodaje de la película se casan en una ceremonia secreta. Cuatro años después vuelven a rodar juntos «El gran dictador» («The great dictator», 1940), película crítica contra el nazismo alemán y, por extensión, contra todos los fascismos y dictaduras. Ambos títulos conforman dos de las obras maestras del genial director, lo que no evitó que ese mismo año se rompiera el matrimonio.

    Durante esos años trabaja además en otras películas importantes como «Mujeres» («The Women», 1939) de George Cukor junto a Norma Shearer, Joan Crawford, Rosalind Russell y Joan Fontaine o en una comedia dirigida por Elliott Nugent junto al cómico Bob Hope, «El gato y el canario» (1939). Paulette fue una de las máximas candidatas al papel de Escarlata O’Hara en «Lo que el viento se llevó», siendo la favorita de la productora, pero sus amores con Charles Chaplin, con el que aún no se había casado, la perjudicaron provocando que quedase apartada de las candidatas para trabajar en el filme.
    En la década de los 40 desarrolla la mayor parte de su actividad como actriz, destacando, entre otras películas, el musical «Al fin solos» (1940), dirigido por H.C. Potter y protagonizado por Fred Astaire y Burgess Meredith, con el que contraería matrimonio poco después; «El castillo maldito», de David Butler («The Ghost Breakers», 1940) de nuevo con Bob Hope; «Si no amaneciera» (1941) de Mitchell Leisen, junto a Charles Boyer y Olivia de Havilland en uno de los melodramas dorados de la década; «Piratas del mar Caribe» (1942) y «Los inconquistables» (1947) ambas de Cecil B. DeMille, la primera en compañía de John Wayne, Robert Preston y Susan Hayward, y la segunda junto a Gary Cooper; «Sangre en Filipinas» («So Proundy We Hail», 1943) de Mark Sandrich y por la que fue nominada a un Oscar a la mejor actriz de reparto, actuando junto a Veronica Lake.

    En la segunda mitad de esta década trabaja en «La bribona» (1945) de Mitchell Leisen, melodrama de factura clásica en el que realizó una de sus mejores interpretaciones; «Memorias de una doncella» («The Diary of a Chambermaid», 1946) de Jean Renoir, que produjo junto a su marido de este momento, Burgess Meredith, sobre la novela de Octave Mirbeau y que permanece como una de las joyas de Jean Renoir en su etapa norteamericana; «Un marido ideal» (1947) de Alexander Korda, unánimemente elogiada como la mejor versión de la obra teatral de Oscar Wilde del mismo nombre o «Una mujer rebelde» (1949) de Emilio Fernández, junto a Pedro Armendáriz en una historia situada en plena revolución mexicana.

    En estos años conoce al escritor y novelista Erich Maria Remarque, con el que se casaría tras divorciarse de Burgess Meredith. Además de sus tres matrimonios, a Paulette Goddard se le atribuyeron romances con Howard Hughes, Gary Cooper, Aristóteles Onassis, George Gershwin, John Wayne, H. G. Wells, Aldoux Huxley o John Huston.
    En los años 50 disminuye su actividad profesional, en una época en que muchas actrices se retiraban cuando sobrepasaban los 45 años de edad. «Muchachas en Bagdad» (1952), de Edgar G. Almer, «Investigación criminal» (1953), de Arnold Laven, «Paris Models» (1953), de Alfred E. Green, «Sins of Jezabel» (1953), de Reginald Le Borg, «Charge of the Lancers» (1954), de William Castle y «he Stranger Came Home» (1954) de Terence Fisher, son algunas de sus películas de esta década. A medidados de los 50 abandona el cine para refugiarse en la televisión.

    En 1963 regresa al cine para una última película, «Los indiferentes» («Gli indiferenti»), rodada en Italia por Francesco Rossi, en la que compartía cartel con Rod Steiger y Shelley Winters.
    Paulette Goddard falleció en Ronco, (Suiza), el 23 de abril de 1990, país en el que vivió, retirada y apartada de los escenarios y platós, los últimos años de su vida. Tenía 79 años.