NATALIE WOOD

    Natalie Wood nació en San Francisco, California, con el nombre de Natalia Nikolayevna Zajarenko el 20 de julio de 1938. Sus padres habían inmigrado de Rusia poco antes. Pronto su padre sustituyó el apellido familiar por el de Gurdin y a los 4 años quedó inscrita en el registro como Natasha Gurdin. Su padre era arquitecto y diseñador de escenarios y su madre bailarina. Empujada y apoyada por su ambiciosa madre Maria, que deseaba en su hija los éxitos que ella no haía conseguido, Natalie Wood se convirtió pronto en una estrella de cine infantil, que intervino en numerosas películas con notable éxito. Una gitana había predicho a su madre que tendría una hija que enamoraría al mundo entero, pero también le advirtió, que la niña debería tener cuidado con las «aguas oscuras»; motivo por el que Natalie siempre le tuvo autentico panico al mar.

    Su primera película data de 1943, «Happy Land», dirigida por Irving Pichel. Dos años después protagoniza con el mismo director «Mañana es vivir». Su consagración como actriz infantil tiene lugar con «De ilusión también se vive», dirigida en 1947 por George Seaton.

    Mito generacional

    Cuidando siempre el tipo de personajes para alejarse de los típicos productos infantiles de Hollywood, también en 1947 hace «El fantasma y la señora Muir», de Joseph L. Mankiewicz. En 1950 hace «Vida de mi vida» de daniel Miller y «Amarga sombra», de Rudolph Mate, y en 1952 «La estrella», de Stuart Heisler, otro de sus grandes éxitos como estrella infantil. En 1955 se convierte en mito juvenil con «Rebelde sin causa», que hace junto a James Dean, dirigida por Nicholas Ray, una película que marcaría a toda una generación.

    Natalie Wood fue una de las pocas actrices que consiguió llevar a cabo la transición de estrella infantil a actriz adulta, combinando su calidad como actriz y su consagración como estrella, apoyándose en su físico, en su capacidad expresiva y en la eficacia de sus actuaciones. «Colinas ardientes» (1956), «Cenizas bajo el sol» (1958, «El potentado» (1959) y «Los jóvenes caníbales» (1960) la convierten en un mito adolescente y juvenil, con películas muy representativas de su generación, en el momento en que hace eclosión. Todo ello le lleva a 1961, año en que hace dos de las grandes obras maestras del cine, «Esplendor en la hierba», de la mano de Elia Kazan, junto a Warren Beatty y «West Side Sory», de Jerome Robbins y Robert Wise. En «West Side Story» interpretaba el papel principal de María. Ya que Wood tenía una bonita voz, fue ella quién cantó todas sus canciones. Sin embargo, finalmente fue doblada por una cantante profesional, lo que le ocasionó una gran decepción. Y en 1956 otra obra maestra, «Centauros del desierto», un western a las órdenes de John Ford.

    Fertilidad artística

    En estos años, en el apogeo de su carrera cinematográfica, a Natalie Wood se la consideró la actriz más popular de Hollywood junto con Elizabeth Taylor. Tras «La reina del vaudeville» en 1962, hace un año después, a las órdenes de Robert Mulligan «Amores con un extraño». Es un periodo de extraordinaria calidady fertilidad como actriz, siendo nominada al Oscar tanto por su interpretación en «Rebelde sin causa», como por «Esplendor en la hierba» y por «Amores con un extraño». Además se convierte en una de las pioneras de la televisión, protagonizando adaptaciones televisivas como «La gata sobre el tejado de zinc caliente» o «De aquí a la eternidad» por la que lobra el Globo de Oro. Los años 60 del siglo XX prosiguen para la actriz con un amplio repertorio de personajes, moviéndose con soltura por muy diferentes géneros: «La pícara soltera» (1964), «La carrera del siglo» y «La rebelde» (1965), «Propiedad condenada» y «Penélope» (1967), «Bob, Carol, Ted y Alice» (1969)…
    Con los años 70 su carrera se espacia: «Un detective curioso» (1974), «Meteoro» (1979), «La última pareja» y «Una almohada para tres» (1980)…

    Extraña muerte

    Natalie Wood estuvo casada dos veces con el actor Robert Wagner, con el que mantuvo una relación de amor y odio. Los dos estuvieron siempre en el punto de mira de la prensa y del público, lo que no contribuyó a la relación. Además mantuvo un notorio romance con el actor Warren Beatty.

    Murió prematuramente el 29 de noviembre de 1981 cuando cayó de noche al agua desde su yate The Splendor (así llamado en honor a la película que la consolidó como actriz, «Esplendor en la hierba»), sin que nadie se apercibiese de ello. La nave estaba fondeada frente a la isla de Catalina, cerca de Los Ángeles, y en esos días Natalie terminaba la película «Brainstorm», con Christopher Walken, amigo del matrimonio, que estaba con ellos al ocurrir la desgracia. Fue una extraña muerte: se ahogó, pero la causa está envuelta en un misterio. Se habla que estaba bajo la influencia del alcohol y las drogas o que quizás se lanzó adrede cometiendo suicidio ya que le tenía fobia al mar. Murió a la edad de 43 años. Sus restos se encuentran en el Cementerio Westwood Village Memorial Park de Los Ángeles, California.