MONICA VITTI

    Maria Luisa Ceciarelli, conocida artísticamente como Monica Vitti, nació en Roma el 3 de noviembre de 1931. Fue una de las actrices más importantes del género cómico italiano de los setenta. Tuvo también papeles dramáticos, y destacó particularmente en estos últimos. Ha actuado en multitud de largometrajes,
    Cursó estudios en la Academia de Arte Dramático donde fue alumna de Vittorio Gassman. Hizo su debut en el teatro. Las primeras representaciones de la actriz fueron con una compañía romana que actuaba en Alemania, y la función, «La Mandrágola», realizando giras y pequeñas revistas («revistas de cámara»), para pasar después a la televisión. Tras un primer trabajo en el cine en «Ridere, ridere, ridere» (A. Bonnucci, 1954), en el año 1955 obtiene su primer papel destacado en el cine con «Le dritte” (1958) de Mario Amendola.

    A finales de los años 50 conoce a Michelangelo Antonioni con el que era 14 años más joven y con el que pronto mantiene una larga relación sentimental, que la dirige en el teatro y posteriormente hace de ella una primera figura del cine italiano con «La aventura» (1960), un drama existencial donde la actriz encarna el personaje de Claudia, «La noche» (1961), «El eclipse» (1962), junto a Alain Delon, donde interpreta el personaje de Vittoria, y «El desierto rojo» (1964), donde da vida a Giuliana, la mujer del propietario de una fábrica de Rávena, que padece problemas mentales que intenta ocultar. Pero Zeller, un ingeniero que trabaja para su marido, se aprovechará de su débil situación. También de estos años son «Acattone» (1961), a las órdenes de Pier Paolo Passolini, «Las cuatro brujas» (1966), película de episodios dirigida por Mauro Bolognini, Mario Monicelli, Luciano Salce y Antonio Pietrangeli en la que interpreta a la bruja Sabina o «Modesty Blaise» (1966) en la que Joseph Losey la convierte en heroína de cómic.

    Catalogada como gran trágica, a mediados de los años 60 Monica Vitti decide cambiar de registro y regresar a la comedia de sus inicios. Obtiene un extraordinario éxito de público gracias a títulos como «La ragazza con la pistola” (1968) de Mario Monicelli, en la que interpretaba a una siciliana inverosímil de viaje a Londres por motivos de honor. Más tarde rodó, con un éxito cada vez mayor, «Amor mío ayúdame» («Amore mio, aiutami», 1969) de dirigida por Alberto Sordi, acerca de la infidelidad conyugal; «El demonio de los celos» («Dramma della gelosia», 1970) de Ettore Scola, en la que estaba en el centro de un triángulo de amor proletario; «El proxeneta y la testigo» («La supertestimone”, 1971) y «Confidencias de una esposa alegre» («Gli ordini sono ordini”, 1972), obras firmadas por Franco Giraldi, el refinado cineasta de Trieste; «Esa rubia es mía» («Polvere di stelle”, 1973), una conmovedora evocación del mundo de la farándula dirigida e interpretada por Alberto Sordi; «L’anatra all’arancia” (1975) de Luciano Salce, una adaptación de la comedia homónima de Home y Sauvajon; Miklos Jancso la dirige en 1971 en «La pacifista», en 1974 Luis Buñuel la llama para uno de los personajes de «El fantasma de la libertad» y en 1978 André Cayatte la dirige en «Razón de Estado» (» La raison d’’ètat”»).

    Versátil y original, Monica Vitti supo interpretar a la perfección los códigos de la comedia italiana, siendo la única mujer en un universo dominado por los llamados «coroneles», interviniendo junto a actores y actrices como Claudia Cardinale, Alberto Sordi, Raquel Welch, Richard Harris o Jean-Paul Belmondo, entre otros.
    En 1984 ganó el premio a la mejor actriz en el Festival de Berlín con la película «“Flirt»”, de Roberto Russo, pero en esos años le comienzan a ofrecer cada vez menos papeles, por lo que la actriz vuelve al medio donde empezó, el teatro, trabajando tanto como actriz, como docente.

    En 1990 debutó en la dirección con «Escándalo secreto» («Scandalo segreto”). En 1991 interpreta «Afectos, defectos y efectos» y en 1995 recibe un León de Oro del Festival de Venecia por el conjunto de su carrera. En 1993 publica su autobiografía con el título «Sette Sottane», en donde confirma sus orígenes judíos. Tras su relación con Antonioni, y otra con el director de fotografía Carlo di Palma, Mónica se casó en el año 1995 con Roberto Russo, con el que vivía desde hacia 20 años. Desde el año 2000 vive retirada de toda actividad pública obligada por problemas de salud. En 2011 el Festival de Roma le dedicó un homenaje.