MICHAEL CAINE

    Sir Maurice Joseph Micklewhite, Jr. conocido como Michael Caine, nació el 14 de marzo de 1933 en Rotherhithe, un barrio obrero de Londres. Su padre se dedicaba al transporte de pescado en el mercado central de la capital. A los 15 años, Caine deja la escuela y realiza diversos trabajos de poca importancia, hasta que es llamado a filas y destinado a Corea, donde llega a entrar en combate.
    A su regreso, Caine comienza a trabajar como ayudante de producción en un teatro. Allí desarrolla su vocación de actor y pronto comienza a actuar en pequeños papeles, hasta que logra abrirse camino. Uno de sus trabajos en el teatro es el de sustituto de Peter O’Toole, papel que interpreta cuando la compañía realiza una gira, que posteriormente se convertiría en uno de sus mejores amigos. Junto a O’Toole, Richard Burton y otros famosos actores de la escena británica inician una gran amistad que traspasa el trabajo y su presencia se convierte en habitual en las noches londinenses.
    SUS PRIMEROS ÉXITOS
    Al comenzar a trabajar como actor, Caine adopta el nombre artístico de Michael Scott, ya que el suyo le parecía inadecuado. En una ocasión, hablando por teléfono con su agente desde una cabina, debiendo comenzar en breve una nueva obra, éste le dice que tenía que cambiar inmediatamente su nombre artístico debido a que otro actor ya estaba usando el mismo nombre. Ante las prisas, Caine mira a su alrededor y vio en un cine los grandes carteles que anunciaban la película que se estaba proyectando, «El motín del Caine». Le gusta el nombre y se queda con él.
    En estos primeros años de su carrera, Caine trabaja intensamente interviniendo a la vez en teatro, películas y series de televisión, lo que le sirvió de preparación para el cine. Tras «El honrado gremio del robo» y «Zulu», realizada en 1964, Caine rueda dos películas que le convierten en un famoso actor. La primera es interpretando al espía Harry Palmer en «Ipcress», personaje que volvería a representar en otras dos ocasiones. «Funeral en Berlín» (1966) y «Un cerebro de un millón de dólares» (1967). La segunda es «Alfie», menos apreciada en los países no angloparlantes, ya que uno de los principales atractivos del film son los monólogos de Caine hablados con el acento cockney, propio del barrio londinense en el que había nacido. Las gruesas gafas que llevaba al interpretar a Harry Palmer se convierten en marca de identidad de Caine y, pese ellas, el público considera pronto a Caine como uno de los actores más atractivos de la época.
    A lo largo de los años, Caine ha ido incrementando su prestigio como actor, haciendo papeles más complejos y exigentes: «La batalla de Inglaterra», «Mercenarios sin gloria», «Un trabajo en Italia», «Comando en el mar de la China», «Salvaje y peligrosa» o «La huella», a las órdenes de Joseph L. Mankiewicz, tema que volvería a tocar en su remake de 2007 (dirigido por Kenneth Branagh) interpretando el personaje que en la de Mankiewicz hacía Laurence Olivier. Ha interpretado una gran diversidad de personajes, desde el profesor de universidad en «Educando a Rita», hasta el empresario de boxeo que ha visto mejores tiempos y que usa la violencia para recomponer su situación en «Shiner».
    PREMIOS
    En su dilatada carrera, Caine ha ganado tres Globos de Oro como mejor actor («Educating Rita», la miniserie de televisión «Jack the Ripper» y «Little Voice»), ha sido nominado al Óscar como mejor actor principal en cuatro ocasiones, ha recibido dos Óscar como mejor actor de reparto por «Hannah y sus hermanas» y «Las normas de la casa de la sidra», y ha obtenido un premio de la Academia de Cine Británica al mejor actor por «Educando a Rita». Entre sus numerosos galardones se encuentra además el Premio Donostia del Festival Internacional de Cine de San Sebastián por el conjunto de su trayectoria, certamen que ya le había premiado con una Concha de Plata por «Sangre y vino».
    En 1997 interpreta al ex-Presidente de Sudáfrica, Frederik de Klerk, que sacó a Nelson Mandela de la cárcel en la película «Mandela and de Klerk».
    CABALLERO
    En 2000 la Corte Real británica le nombra caballero, lo que le convirtió en Sir Maurice Micklewhite. Él pide específicamente recibir su caballería bajo su verdadero nombre como un signo de respeto por su padre, que se llama de la misma manera. En 1998 había comentado que se trataba de una tradición gitana la de poner el nombre Maurice al primogenito en la familia. Contrariamente a la costumbre generalizada entre los actores, Caine siempre ha utilizado su nombre verdadero en la vida real.
    En los primeros años del siglo XXI su trayectoria vive un importante impulso al interpretar a personajes característicos en películas de gran éxito como «Miss Agente Especial», «Austin Powers en miembro de oro» y sobre todo en las nuevas entregas de la saga «Batman»
    Caine se ha casado dos veces. Su primer matrimonio con Patricia Haines dura sólo tres años. En 1973 se volvió a casar con Shakira Caine. El actor tiene dos hijas, una de cada matrimonio.