MERLE OBERON

    Puede que actualmente el nombre de Merle Oberon no sea conocido por la gran masa de público cinéfilo, pero durante la década de los 30 y 40 del siglo XX fue una de los rostros más bellos y conocidos de la gran pantalla. Nacida el 19 de febrero de 1911 en Bombay, Estelle Merle O’Brien Thompson, hija de un oficial del ejército británico, permació en la colonia inglesa hasta los 17, cuando se trasladó a Londres.
    Sus primeros pasos artísticos los dio como bailarina en clubes londinenses, donde tomó el nombre artístico de «Queenie” Thompson. En esta primera etapa los datos biográficos son confusos, en parte por la propia Merle Oberon, que por miedo a la discriminación y prejuicios raciales de aquellos años, se empeñó en negar que por sus venas corría sangre india y aseguraba que su su procedencia era Tasmania, y no India.

    En 1930 consiguió su primer papel de reparto en la película «Alf’s button» una comedia dirigida por W. P. Kellino. Durante varios años fue realizando pequeños papeles cinematográficos en discretas películas menores en las que ni siquiera aparecía su nombre.
    Sin embargo, todo cambió en 1932, cuando fue descubierta por el productor y director Alexander Korda, quien decidió lanzarla al estrellato; pulió su imagen e hizo de ella una de las grandes damas del cine británico. Además la ayudó a elegir el que sería el nombre artístico definitivo de la actriz: Merle Oberon.
    Como guinda Alexander Korda le ofreció el papel de Ana Bolena en «La vida privada de Enrique VIII”. La película fue un éxito de crítica y público que se vio reconocida con el Oscar a Charles Laughton como mejor actor principal. Además por primera vez en la historia, una película británica obtuvo una nominación al Oscar como mejor película. Un año más tarde, en 1934, protagonizó junto a Leslie Howard «La pimpinela escarlata”. Su papel de Lady Blakeney le ayudó consolidar su imagen de actriz elegante y de belleza exótica.

    1935 fue un año decisivo para Merle Oberon, ya que debutó en Hollywood con la producción «El ángel de las tinieblas”, producida por el mismísimo Samuel Goldwyn. La película abordaba un triángulo amoroso entre Kitty Vane (Merle Oberon) y sus dos amigos de la infancia, Alan y Gerald, interpretados respectivamente por Frederich March y Herbert Marshall. La película tuvo una buena acogida y tres nominaciones al Oscar, uno de ellos a la mejor actriz principal para Merle, aunque al final el Oscar se lo llevó Bette Davies por «Peligrosa”.

    La carrera de Merle Oberon empezó a consolidarse y tomar un camino ascendente, ya que su siguiente trabajo fue «Esos tres”, comedia dirigida por William Wyler en la que compartió reparto con Miriam Hopkins y Joel McCrea. Esta película fue una primera adaptación de la obra de Lilian Hellman y topó con numerosos problemas con la censura, ya que abordaba la relación de dos jóvenes profesoras que se ven obligadas a abandonar su puesto de trabajo por verse involucradas en un turbio escándalo homosexual. En la película se obvió todo el tema homosexual, disfrazándolo de triángulo amoroso heterosexual. 30 años más tarde el propio William Wyler rodó «La calumnia”, una nueva versión de la obra de Lilian Hellman. Esta vez, libre ya de la censura, la película plantea abiertamente el tema de la posible relación lésbica de sus protagonistas. Los actores protagonistas de esta segunda versión fueron Audrey Hepburn, Shirley MacLaine y James Garner.

    El siguiente trabajo de Merle, fue «Adorable enemiga” (1936), drama en el que interpretaba a una aristócrata británica que se enamora perdidamente de un guerrillero irlandés. El siguiente proyecto en el que Merle Oberon iba a participar era una adaptación de la novela de Robert Graves «Yo, Claudio”, pero un grave accidente de coche le hizo abandonar de forma definitiva el proyecto. Las graves cicatrices que le dejaron en el rostro acompañarían a la bella Merle de por vida.

    «Yo, Claudio” estaba llamada a ser uno de los grandes éxitos de 1937. Además de la producción de Alexander Korda, la dirección era de Joseph Sternberg y los protagonistas, la propia Merle, que iba a hacer de Mesalina y de Charles Laughton como Claudio. Sin embargo el rodaje empezó siendo de todo menos pacífico, ya que las desavenencias entre Sternberg y Laughton fueron notables y sonoras. El accidente de Merle fue la excusa perfecta para abandonar un proyecto que amenazaba en convertirse en una catástrofe.
    Durante el rodaje de «El divorcio de la señorita X” (1938) Merle Oberon y Alex Korda empezaron «una bonita amistad” que culminó el 4 de junio de 1939, al contraer matrimonio en la Costa Azul. Tras protagonizar junto a Gary Cooper «El vaquero y la dama” , Merle Oberon interpreta otro de los grandes papeles de su carrera: Cathy en «Cumbres borrascosas”. Una vez más, lo que debía ser un rodaje relativamente apacible, donde todos ya se conocían de coincidir en trabajos anteriores, resultó ser una batalla campal donde todos resultaron «heridos”. Según los mentideros de la época, Merle Oberon y Laurence Olivier se detestaban hasta tal punto que Merle acusó públicamente a Olivier de escupirle. Tal vez la animadversión venía porque era Vivien Leigh, por aquel entonces amante de Laurence Olivier, la que iba a ser Cathy y finalmente el papel se lo llevó la Oberon por exigencias de producción. Tampoco David Niven lo pasó excesivamente bien, ya que su relación con William Wyler fue lo suficientemente tensa como para no volver a trabajar juntos. Por si fuera poco, la incomodidad entre Niven y Oberon era más que palpable ya que mantuvieron un affaire durante 1936. Pero no todo fueron desgracias. Durante el rodaje de «Cumbres borrascosas” el técnico Lucien Ballard ideó un dispositivo que arrojaba luz directamente sobre el rostro de la persona enfocada eliminando las posibles imperfecciones del rostro, cicatrices incluidas. El aparato recibió el nombre de «Obie”, en honor a Merle.

    En los años 40 intervino en títulos como «Lydia» (1941) de Julien Duvivier, «Lo que piensan las mujeres» (1941) de Ernst Lubitsch, «Jack, el Destripador» (1944) de John Brahm, «Canción inolvidable” de Charles Vidor o «Berlín Express» (1948) de Jacques Tourneur. En esa época su habitual director de fotografía fue Lucien Ballard, el que ideó el «Obie” y con el que se casó en 1945 tras divorciarse de Alex Kordas. Su segundo matrimonio duró cuatro años.
    A partir del año 1950 sus participaciones cinematográficas se hicieron escasas y las combinó con series de TV, el refugio para los actores maduros de la época. Entre sus trabajos cinematográficos detaca el de «Desiree» (1954) de Henry Koster, en donde interpretaba a Josefina al lado de un Marlon Brando que encarnaba la figura de Napoleón Bonaparte. Ese mismo año participó en «Todo es posible Granada”, dirigida por José Luis Sáez de Heredia y en la que compartió pantalla con Paco Rabal, Rafael Bardem o José Isbert.

    En 1957 se casó con el empresario italiano Bruno Pagliai y la pareja adoptó dos niños. Durante la década de los 60, la actriz sólo protagonizó dos películas «Of love and desire” de Richard Rush e «Intriga en el gran hotel” de Richard Quine.

    Su último trabajo para la gran pantalla fue «Interval” (1973) de Daniel Mann. Tras este trabajo, se retiró oficialmente y en 1975 se casó por cuarta vez.
    Merle Oberon falleció el 23 de noviembre de 1979, en Los Angeles, de un ataque de corazón a los 68 años.