LUISE RAINER

    LA REBELDE CENTENARIA

    Luise Rainer nació el 12 de enero de 1910 en Düsseldorf (Alemania) en el seno de una próspera familia judía, criándose entre Hamburgo y Suiza. Fue la primera actriz que ganó dos Oscar en dos años consecutivos, de los tres que obtuvo, siendo además en la más joven en lograrlo.
    Su forja tuvo lugar en los teatros alemanes, pero fue el legendario director teatral Max Reinhardt el que la descubrió llevándosela a su compañía con sede en Viena. En sus memorias, la actriz escribió «parece ser que yo tenía mucho talento, él lo oyó y me reclutó en su compañía. Allí lo aprendí todo».

    A bordo de la compañía de Reinhardt, sometida a su fuerte tutelaje, se convirtió en la actriz más popular en Berlín y Viena ya en los años 30 y sin apenas haber cumplido los 20 años. En 1932 debutó en el cine en «Sehnsucht» («Pasión») y en Alemania rodó dos películas más. Pero la ascensión al poder del austríaco Adolf Hitler, la hizo emigrar a los Estados Unidos. Clarence Brown, el director favorito de Greta Garbo, la vio y se la llevó a Hollywood, donde firmó un contrato de siete años con MGM.

    EN HOLLYWOOD
    En 1935 y con solo 25 años debutó en «Escapade», reemplazando a Myrna Loy. En la película tuvo la suerte de compartir reparto con William Powell, quien se convirtió en su mentor y presionó a los ejecutivos del estudio para que le dieran vehículos a su medida. Durante el rodaje de aquella película, se enamoró del dramaturgo izquierdista Clifford Oddets, en la cumbre de su fama, quien más tarde se convertiría en su primer marido. No fue una unión feliz y se divorciaron a los tres años.

    Pero Rainer rodó entonces «El gran Ziegfield» (1936), ganando su primer Oscar. Hubo controversia al ser tan joven (26 años), extranjera, su primera nominación y su rol, muy corto. Además, venció a estrellas tan establecidas como Carole Lombard, Norma Shearer e Irene Dunne. Sus enemigos mordieron el polvo cuando fue la O-Lan de «La buena tierra» (1937) y ganó su segundo Oscar consecutivo. Mujer comprometida, ayudó a niños refugiados de la Guerra Civil española en Francia y colaboró con Ernest Hemingway y Bertold Brech. De entre todas las figuras de Hollywood que se movilizaron contra Franco, «sin duda alguna fue Luise Rainer la que más hizo por la España leal», según confesó la escritora Lilian Hellman. Pero en 1940 su carrera cayó en caída libre. Demasiado joven, demasiado éxito. Y una boda con un comunista.

    EL TEATRO
    Luise también desarrolló una intersante trayectoria en los escenarios. La actriz ya se había forjado una carrera sobre las tablas en Alemania, Austria e Inglaterra antes de partir a América. Su primera aparición en los teatros ingleses tuvo lugar en el Palace Theatre, de Manchester, el 1o de mayo de 1929, con la obra «Panorama desde el puente»; En Londres debutó en el Shaftesbury Theatre el 23 de mayo de 1939 con el mismo papel de la misma obra. Regresó a America y actuó en la obra «A Kiss for Cinderella» de James M. Barrie en el Music Box Theatre de Nueva York en mayo de 1942.

    En Hollywood Rainer, además, mostraba un carácter rebelde y anticonvencional y rechazaba roles sin calidad, recordando sus magníficos comienzos teatrales. Los grandes ejecutivos dejaron de apoyarla, algo que se agravó con la muerte de su mentor Irving Thalberg. Su carrera había acabado en 1938. Durante la II Guerra Mundial se dedicó activamente a animar a las tropas en el frente, sobre todo en el Norte de Africa e Italia, llevándoles libros, siendo nombrada teniente honorífico. Aquellas experiencias cambiaron su vida. Entonces conoció al rico editor Robert Knittel con el que se casó y vivió 50 años, tuvieron una hija, Francesca, se retiraron a Suiza y Reino Unido y dejó de actuar.

    No volvio a rodar una película en 53 años hasta que lo hizo en «El jugador», con 87 años, en 1997, a partir del relato de Dostoievski. Antes, si que había hecho algunas apariciones en televisión durante su estancia en Inglaterra: En un episodio de «World War II», y en series como «Combat!» en 1965, y en un doble papel en un episodio de «Vacaciones en el mar» en 1983. Rainer, desde que enviudó en 1989, vivió en el exclusivo barrio londinense de Belgravia. Tuvo dos apariciones especiales en las ceremonias de entrega de los Oscar en 1998 y 2003. Mientras, rechazó estar en «La dolce Vita», de Fellini, al no gustarle el guión. Luise Rainer jamás se arrepintió de no haberse convertido en la estrella que pudo ser. Su muerte se produjo en Londres el 30 de diciembre de 2014, a los 104 años

    SUS FRASES:
    «Por supuesto que la época nazi fue horrible, horrible para todos. Pero no tengo problemas en mi relación con Alemania. Me gustan los alemanes»
    «Mi madre fue muy comprensiva con mis deseos de ser actriz, pero mi padre no. Era muy estricto. Pensaba que yo debía ir a la escuela y luego casarme»
    «En Hollywood sólo se trataba de dinero, dinero, dinero. Pero yo quería buenos papeles. Se creyeron que habían comprado un gato en un saco, en vez de contratar a una actriz»
    «¿Cumplir 100 años? ¿Y qué? Hoy en día uno de cada dos llega a los 100”