LOUIS DE FUNÈS

    Louis Germain David de Funès de Galarza, conocido artísticamente como Louis de Funés, fue uno de los grandes actores cómicos franceses en los alos 60 y 70. Hijo de padres españoles, nació en Courbevoie (Francia), el 31 de julio de 1914. Su familia pertenecía a la nobleza de Sevilla: Su padre, Carlos Luis de Funes de Galarza (1875–1934), era abogado, su madre, Leonor Soto Reguera (1879–1957), era ama de casa, hija de un notario de Ortigueira (La Coruña). Llegan a Francia en 1904, después de que Carlos de Funes se llevara consigo a la joven Leonor Reguera, a pesar de la oposición de la familia de ésta. Una vez instalado en Francia, a Carlos Luis de Funes de Galarza no le es posible ejercer su profesión de abogado, por lo que emprende el oficio de joyero, para luego partir hacia Venezuela, de donde regresa algunos años después consumido por la tuberculosis. En 1934, muere en España, solo.

    A los cinco años, Louis recibe, por parte de su madre, las primeras lecciones de piano. Pasa su infancia en Villiers-sur-Marne (Seine-et-Oise) y asiste al colegio Jules-Ferry. En 1930, finaliza sus estudios secundarios en el Lycée Condorcet y por sugerencia de su hermano, quien se dedica a la venta de pieles finas, ingresa a la Escuela Superior de Peleteria, cerca de la Plaza de la Bastilla. Pero es expulsado por continuos altercados. Comienza, entonces, a trabajar en distintas peleterías y ejerce además, otros oficios de los que es generalmente despedido a causa de su holgazanería. Por esta razón, sus padres deciden inscribirlo en la École Technique de Photographie et de Cinéma, hoy en día llamada École Nationale Supérieure Louis-Lumière. Louis elige el curso de cine, teniendo como condiscípulo a Henri Decaë quien será, años más tarde, director de fotografía en sus filmes. Según Decaë, Louis es expulsado de la institución un año más tarde, en 1933, por realizar una » broma» en la que utiliza hiposulfito de sodio que provoca un incendio. Louis vive entonces un período en el que oscila entre el desempleo y pequeños trabajos de los que siempre termina siendo despedido.

    Louis se casa en primeras nupcias en Saint-Étienne el 27 de abril de 1936 con Germaine Louise Elodie Carroyer. De ese matrimonio nace un hijo: Daniel Charles Louis el 12 de julio de 1937. Divorciado el 13 de noviembre de 1942, el 20 de abril de 1943 vuelve a casarse, esta vez con Jeanne Augustine Barthélémy, bisnieta de Guy de Maupassant quien le dará dos hijos: Patrick Charles, nacido el 27 de enero de 1944, médico radiólogo y Olivier Pierre, nacido el 11 de agosto de 1949, que llegaría ser piloto de Air France.

    Su vida artística no comienza bien, ya que debe recurrir a pequeños trabajos tales como tocar el piano en bares de baja categoría. El poseer un buen oído musical le servirá para aplicarlo, años más tarde, en filmes como «Le Corniaud», «El gran restaurante» y»El hombre orquesta». Además Tiene buenos conocimientos sobre cine. En aquellos años, desarrolla la mirada sollozante y adquiere los gestos fastidiosos del Pato Donald.

    En 1945 el actor Daniel Gélin presenta a Louis de Funès a Jean Stelli y éste le da un papel en una secuencia de la película «La Tentation de Barbizon», estrenada en 1946, en la que Gélin interpreta a Michel Berthier, el portero de la empresa Publi-Mondial y en la que de Funès debuta en el cine con el papel de otro portero, el del cabaret Le Paradis. Este papel es el punto de partida de su carrera cinematográfica. Pocos años más tarde hace de extra y de doble, desempeñando múltiples roles en un mismo film, como por ejemplo en la película «Du Guesclin» en la que interpreta, al mismo tiempo, a un mendigo, a un astrólogo y a un noble.

    Cuenta con poco más de 30 años cuando se presenta en el teatro por primera vez, es su timidez una de las causas por las que no goza de una fama inmediata. A principios de los años 50, Sacha Guitry le concede pequeños papeles, particularmente, en las películas «La poison», «Je l’ai été trois fois», «Si París nos contara» y «La vida de un hombre honesto» con el que tiene la oportunidad de refinar su personaje sin utilizar muecas ni disfraz.

    Entre 1952 y 1953, sus participaciones en la revue «Bouboute et Sélection» y «Ah ! les belles bacchantes», respectivamente, empiezan a contribuir al advenimiento de su fama como actor. Además, integra un grupo de actores cómicos con el que perfecciona su técnica explotando facetas desconocidas para él hasta ese momento. Al año siguiente, participa en la adaptación cinematográfica de «Les belles bacchantes», su primer filme en color. Con Claude Autant-Lara rueda «La travesía de París» en 1956, y en 1957 «Ni vu, ni connu» que con su interpretación del pescador furtivo huyendo del guardabosques le vale el título de mejor cómico del momento.

    Claude Magnier lanzó la obra teatral «Oscar» en 1958, y aunque en los primeros años de representación de la obra de Funès no hacía parte de su enlenco, empezó a actuar en ella a principios de los años 1960. La adaptación al cine de «Oscar, una maleta, dos maletas, tres maletas», de 1967, también con de Funès en el reparto, fue un éxito de taquilla.

    Con los años 60 se especializa en personajes cómicos: Sus principales bases para hacer humor se basaban en su capacidad de gesticulación y de imitación, en la repetición en una escena de sus gestos o palabras y en el carácter excesivo de sentimientos y emociones que expresa como son el miedo y la desesperación (fingidos o reales de su personaje). Su expresión de cólera es característica: gruñidos, ruidos con la boca, bofetadas repetitivas sobre los otros personajes, grandes gesticulaciones, etc. Los papeles se prestan de buen grado a este juego: sus personajes son a menudo hipócritas y un poco antipáticos, sin ser malévolos o incapaces de redención.

    En 1964 estrena el primer film de la saga del Gendarme, «El Gendarme de Saint-Tropez», compuesta por seis cintas rodadas entre 1964 y 1982 basadas en las peripecias del agente Ludovic Cruchot en la ciudad turística del sureste de Francia, que propagaron su gloria por todos los rincones del planeta.

    Poco tiempo después, inicia otra saga también exitosa: «Fantomas», teniendo la misma dos secuelas más. Para cerrar ese inolvidable año, de Funès, con 50 años de edad, actúa bajo la dirección de Gérard Oury en la película «El hombre del Cadillac», teniendo por compañero a su amigo Bourvil.

    En 1965 la revista Time Magazine llega a comparar el dúo cómico Bourvil/De Funès con Laurel y Hardy. Luego, en 1967 Louis de Funès vuelve a actuar con Bourvil en «La gran juerga» que es el film que más entradas vende en Francia con 17 millones de entradas hasta 1998. Paralelamente, incursiona en teatro.

    En 1971, siempre con Gérard Oury, su director fetiche, realiza en España «Delirios de grandeza». Su compañero iba a ser Bourvil pero el actor fallece antes del rodaje, siendo sustituido por Yves Montand.

    Desde marzo de 1973 se compromete por completo con el rodaje de «Las locas aventuras de Rabbi Jacob», que se estrena el 18 de octubre del mismo año. Al día siguiente del estreno, actúa en teatro iniciando durante casi 200 días consecutivos la pieza de Jean Anouilh, «La Valse des toréadors» hasta abril de 1974. Desde entonces, descansa en el castillo de su esposa cerca de Nantes donde disfruta de la jardinería y se niega a realizar cualquier otro proyecto con el fin de dedicarse al próximo film de Gérard Oury, «Le Crocodile», cuyo rodaje debe iniciarse en mayo de 1975. En ese proyecto, Louis de Funès va a interpretar a un dictador sudamericano. Sin embargo, en plena pre-producción, sufre un infarto lo que lo obliga a desistir de ese proyecto renunciando para siempre a su carrera teatral ya que lo consume físicamente.

    A la vez, su trabajo en el cine también se resiente. Las aseguradoras no tienen intención de cubrir nuevos rodajes. El director de «Muslo o pechuga» consigue un seguro por dos semanas de rodaje, Louis de Funès reaparece entonces en los rodajes, pero siempre con un médico y una ambulancia presentes en el lugar. Continua así con los siguientes trabajos, aunque a un ritmo menos sostenido que en sus inicios.
    En 1980 después de muchísimos años, cumple finalmente su sueño: adaptar al cine su versión de una pieza de Molière. Es así como «El avaro» llega a los cines, pero sólo obtiene un modesto éxito. Ese mismo año, recibe un premio de las manos de Jerry Lewis. Más tarde, en 1981 uno de sus hijos le aconseja leer una novela llamada «La Soupe aux choux» de René Fallet que la lleva al cine en compañía de Jean Carmet y de Jacques Villeret. Su carrera termina al año siguiente con «Le Gendarme et les Gendarmettes», poco antes de su muerte llegan a llamarle «el Chaplin francés», lo cual es para De Funès fue un elogio desmesurado. Louis de Funès falleció el 27 de enero de 1983 en Nantes a consecuencia de un infarto a los 68 años. Fue el actor que más hizo reir a los franceses.