LEE MARVIN

    Lee Marvin nació en Nueva York el 19 de febrero de 1924. Su padre era ejecutivo de la publicidad y su madre, redactora de modas. El joven Marvin fue muy revoltoso, de forma que era expulsado de todos los colegios en los que sus padres le inscribían, por ser considerado incorregible. Sus padres le llevaron finalmente a Florida, para que realizase sus estudios escolares en una institución especializada, pero tampoco resultó.

    Tras esta infancia rebelde y esa adolescencia incinfirmista Marvin se alistó en el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, coincidiendo con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. En la batalla de Saipan, en junio de 1944, fue herido en la parte inferior de la espalda, lo cual provocó daños serios en el nervio ciático. A raíz de ello fue declarado no apto para el servicio y enviado de baja a los Estados Unidos. Allí comenzó a trabajar como fontanero en Woodstock, en el estado de Nueva York. En una ocasión estaba realizando una reparación en el teatro municipal, cuando se le pidió que sustituyese en un ensayo a un actor ausente. Esta experiencia despertó en él un enorme entusiasmo por la interpretación. Se trasladó a Nueva York, y estudió y actuó en pequeños papeles, en teatros de menor importancia.

    Al cabo de un tiempo debutó en Broadway. Después de esta nueva experiencia se dedicó a la televisión, medio en el que estuvo interpretando numerosos papeles secundarios de poca importancia. Fue entonces cuando decidió trasladarse a Hollywood, donde consiguió actuar en películas de cada vez más relevancia encarnando a personajes serios, muy estructurados de sesgo óscuro pero siempre en la línea de líderes duros y carismáticos, que, no siendo protagonistas, se imponían en las tramas: «Hong Kong» (1951), «Hangman’s Knot» (1952), «Diplomatic Courier» («Correo diplomático», 1952), «Seminole» (1953), «Gun Fury» (1953), «The Big Heat» («Los sobornados», 1953) de Fritz Lang, «The Wild One» (1954), «El motín del Caine» (1954), «Violent Saturday» («Sábado trágico», 1955) de Richard Fleischer, «Pete Kelly’s Blues» («Los blues de Pete Kelly», 1955) de Jack Webb, «Pete Kelly’s Blues» («Los blues de Pete Kelly», 1955) de Jack Webb, «I Died a Thousand Times» («He muerto miles de veces», 1955) de Stuart Heisler, «Not as a Stranger» («No serás un extraño», 1955) de Stanley Kramer, «Seven Men from Now» (1956) de Budd Boetticher, «Pillars of the Sky» («Las columnas del cielo», 1956) de George Marshall, «Attack» («Ataque», 1956) de Robert Aldrich, o «Raintree County» («El árbol de la vida», 1957) de Edward Dmytryk.

    En la década de 1960 se hizo conocido como protagonista de la serie de televisión «Ballinger de Chicago», con 117 episodios y sus papeles fueron creciendo en importancia. Así sus actuaciones se hicieron más frecuentes y relevantes, lo que le valió el reconocimiento del público y, ya en la década de 1970, también el de la crítica. De los 60 son títulos tan determinantes en la trayectoria de Lee Marvin: «The Comancheros» («Los comancheros», 1961) de Michael Curtiz, «The Man Who Shot Liberty Valance» («El hombre que mató a liberty Valance», 1962) de John Ford, «Donovan’s Reef» («La Taberna del Irlandés», 1963) de John Ford, «The Killers» («Código del hampa», 1964) de Don Siegel, «Cat Ballou» («La ingenua explosiva», 1965) de Elliott Silverstein, por la que ganó el Oscar, una comedia musical del Oeste, en la que Marvin encarna a dos personajes, un pistolero borracho y su hermano malhechor, «El barco de los locos» («Ship of fools», 1965) de Stanley Kramer, «Los profesionales» (1966) de Richard Brooks, «Los doce del patíbulo» («The dirty dozen», 1967) de Robert Aldrich, «A quemarropa» (1967) de John Boorman, «Hell in the Pacific» («Infierno en el Pacífico», 1968) de John Boorman, o «La leyenda de la ciudad sin nombre» (1969) de Joshua Logan donde además cantaba con su voz grave y aguardentosa el tema «Wand’rin Star» que se colocó en los primeros lugares de los hit parades musicales de todo el mundo..

    Marvin se especializó preferentemente en películas de acción. En la última época de su vida, siguió actuando en películas muy dispares en cuanto a su calidad y su éxito en taquilla. Sin embargo, ya era una estrella del cine consagrada: «Monte Walsh» (1970) de William Fuest, «El emperador del norte» («Emperor of the North», 1973) de Robert Aldrich, «The Klansman» («El hombre del clan», 1974) de Terence Young, «Rompehuesos» (1974) de Robert Aldrich, «Uno Rojo: División de Choque» («The big red one», 1980) de Samuel Fuller, «Gorky Park» (1983) de Michael Apted o «Delta force» (1986) de Menahem Golan, su último filme.

    Recordado por el tono grave de su voz, su pelo cano y su estatura, Lee Marvin se casó por primera vez en 1951. El matrimonio tuvo un hijo y tres hijas. Tras 16 años, se divorció. En 1970 se casó por segunda vez. Murió repentinamente de un ataque al corazón en Tucson, Arizona, a los 63 años de edad el 29 de agosto de 1987.